En memoria del agente muerto en Palm Springs: “Mi hermano fue un excelente policía”

José Vega, hermano mayor de José Gilbert Vega, agente de la Policía de Palm Springs muerto a balazos el pasado sábado 8 de octubre durante el cumplimiento de su deber,

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En memoria del agente muerto en Palm Springs: “Mi hermano fue un excelente policía”
El altar creado frente a la Policía de Palm Springs en honor de los agentes Lesley Zerebny y José Gilbert Vega.
Foto: Getty Images

Con suma atención y reverencia, José Vega, de 65 años de edad, observó el retrato en blanco y negro e intentó recordar el lugar y momento exacto en que posó junto a sus tres hermanos menores.

“Es en San Benito, y ¿quién sabe que hacíamos? Mira a Francisco limpiándose el moco y mira a Gil, estaba más moreno”, comentó Vega en tono de broma mientras escondía por un momento su gran pesar.

Vega es hermano mayor de José Gilbert Vega, agente de la Policía de Palm Springs muerto a balazos el pasado sábado 8 de octubre durante el cumplimiento de su deber junto a la agente Lesley Zerebny, de 24 años de edad.

En una plática amena con La Opinión mientras degustaba un café caliente en su hogar de La Quinta, Vega y su esposa Lourdes, recordaron momentos alegres, tristes y curiosos en la vida del agente que planeaba jubilarse el próximo diciembre tras 35 años de servicio.

José Vega sostiene una foto con sus hermanos cuando eran niños. /Alejandro Cano, Especial para La Opinión
José Vega sostiene una foto con sus hermanos cuando eran niños. (Foto: Alejandro Cano/Especial para La Opinión)

“No sé si se iba a retirar del todo porque amaba su trabajo, le encantaba su trabajo. Mi hermano fue un excelente policía que adoraba lo que hacía y lo hacía para servir a la comunidad. A él no le importaba arrestar a la gente, a él le gustaba dialogar con ellos, sobre todo con los jóvenes. Les daba consejos para alejarse de los problemas”, comentó Vega, médico jubilado.

Familia campesina

Dijo dijo que la pasión de su hermano por el servicio a la comunidad a través de la seguridad pública comenzó desde joven y fue alimentado cuando contrajo matrimonio con su primera esposa, que falleció hace más de 15 años. Añadió que de niños solían meterse en líos pequeños durante sus ratos de ocio mientras viajaban por todo el estado siguiendo la cosecha.

Y es que los Vega, familia formada por 10 niños, viajaban por todo el sureste del país persiguiendo la cosecha de todo tipo de fruta y vegetal.  Antes, en San Benito, Texas, donde nacieron, Vega y su hermanito Gil daban “bolo” y vendían periódicos en las calles y comercios.

“Tendría como seis años y mi mamá me obligaba a llevármelo conmigo. Algo que he soñado desde el día de la tragedia fue cuando me lo llevé y entramos a una cantina, y como éramos muy pequeños una de las mujeres de ahí lo abrazo y se lo puso en los pechos, su acompañante se alegró tanto que me compró todos los periódicos”, bromeó Vega. “Lo primero que pensé fue llevarlo conmigo siempre para vender todo rápido”.

De allí, los Vega se mudaron a la ciudad de Indio, en el Valle de Coachella, en donde continuaron trabajando para ayudar con los gastos de la familia.  Vega narró la vida en que en ocasiones no tenían para comer, una vida muy pobre pero alegre, añadió.

“Un día mi hermano mayor consiguió un ‘bus’ viejo y lo acomodó para que viviéramos. Todos felices porque cada quien tenía su cama, dormíamos en los asientos”, dijo Vega. “En la parte trasera se acomodó la cocina y ahí vivimos”.

‘Ese hombre los estaba esperando para dispararles’

Tras graduarse de la secundaria Indio, Gil, como le decían de cariño, se matriculó en la academia de policía y eventualmente consiguió empleo en el Departamento de Policía de Palm Springs, en donde actualmente fungía como entrenador de nuevos agentes.

Vega con sus hermanos. /Suministrada
Vega con sus hermanos. (Foto: Suministrada)

En efecto, al momento de responder a la trágica llamada, Vega se encontraba entrenando a la agente Zerebny, quien recién había regresado de su licencia de maternidad. La agente Zerebny deja atrás un bebe de cuatro meses de edad.

“A mí me extraña mucho todo lo que pasó. Ese hombre los estaba esperando para dispararles. Si la policía ya tenía registro de que en esa casa habían ocurrido problemas antes, ¿por qué no le avisaron a los policías?”, cuestionó Vega.

Según reportes de la policía, el sospechoso John Hernández Félix, de 26 años de edad, les disparó con alevosía y ventaja mientras respondían a una llamada de violencia doméstica.  Por el crimen, Félix, quien cuenta con un amplio historial delictivo, fue acusado formalmente de dos cargos de asesinato y la Fiscalía del Condado de Riverside exigirá de manera oficial la pena de muerte en los próximos días.

John Felix "se comportaba como un loco" y "quería disparar a policías", como alertó su propio padre (Foto: Suministrada)
John Felix “se comportaba como un loco” y “quería disparar a policías”, como alertó su propio padre. (Foto: Suministrada)

“Yo como médico y como católico, no estoy a favor de la pena de muerte. Muchos de mis sobrinos, quienes están muy alterados y conmovidos por la situación, lo apoyan pero yo no. Matando a ese hombre, ni mi hermano ni la joven policía revivirán”, dijo Vega.

El médico jubilado que hizo carrera en Kaiser Permanente agregó que su hermano tal vez estaría con vida si existiera un mayor control de armamento. Vega dijo respetar la Segunda Enmienda de la Constitución (que permite la posesión de armas), pero cuestionó la libre venta de armas de grueso calibre.

“Hoy en día los criminales están mejor armados que los policías. Nosotros cuando éramos niños tirábamos para comer pero hoy la gente tira a matar, para hacer daño. No hay razón alguna para que nadie tenga ese tipo de armas en sus casas”, dijo.

No llegó a una quinceañera

Según Lourdes, la esposa de Vega, la tragedia ocurrió justo en el día en que la familia entera celebraría una fiesta de quince años. Coincidentemente, el hermano mayor de los Vega, Margarito Barbosa, murió días antes de la quinceañera de la hija mayor del matrimonio, Candice Vega-Gershon, hace más de dos décadas.

“En vez de estar en la fiesta estuvimos en el hospital. Es muy duro todo lo que está pasando. Gil era muy bueno, callado, reservado pero también ocurrente”, dijo Lourdes. “De joven era muy guapo y muy maduro para su edad, y le gustaba el deporte y la música, incluso era músico, tocaba el bajo”.

Lourdes añadió que el agente Vega formó parte del conjunto musical “Ritmo Salvaje”, amenizando fiestas en todo el Valle de Coachella. En sus años de estudiante, el agente Vega fue miembro del equipo de atletismo, ganado varios premios.

“No me acuerdo si fueron dos o tres veces que ganó el campeonato estatal, pero era muy bueno. Le gustaba mucho la música de Little Joe y Freddy Fender porque el nació donde nosotros”, dijo Vega. “Nunca lo vi tomado, pero le gustaba pasarla bien en familia.  Ya nada será igual”.

La camioneta, la casa rodante y las cañas de pescar nuevas que el agente Vega obtuvo recientemente jamás fueron disfrutadas extensamente. Dicha adquisición en preparación para el campamento familiar anual en un lago local, fue señal de que el agente Vega por fin se jubilaría, añadió Lourdes.

Tanto el matrimonio Vega como toda la familia y comunidad, se preparan ahora para darle el último adiós al agente que dio la vida sirviendo a su comunidad. Los servicios fúnebres comenzarán el próximo martes 18 de octubre con un velorio abierto a la comunidad, pactado a celebrarse en el Centro de Convenciones de Palm Springs en punto de las 11:00 a.m.

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