Mamá latina obtiene la residencia legal y un riñón que le salva la vida

Tras 25 años de ser indocumentada consigue la tarjeta verde y ponerse en la lista de espera de donaciones de órganos que le permite obtener un trasplante

¡Mantente al día con las noticias de interés de los Hispanos!

Sigue a La Opinión en Facebook

Mamá latina obtiene la residencia legal y un riñón que le salva la vida
Lind Cortes posa con sus hijos.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

A la inmigrante mexicana Lind Cortés, la felicidad le sale por los poros.

Hace tres semanas, recibió el trasplante de riñón que anheló durante los nueve años que estuvo sometida a diálisis. Lo que nunca imaginó es que su enfermedad renal le permitiría obtener la residencia permanente, requisito indispensable para que la pudieran poner en la lista de espera de un donante de riñón.

“No sabes lo feliz que estoy. Hace tres semanas me trasplantaron el riñón y me siento muy bien. Mi vida ha cambiado por completo”, confiesa riendo.

Lind Cortés considera que la tarjeta de residencia permanente le ayudó a salvar su vida. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinión)
Lind Cortés considera que la tarjeta de residencia permanente le ayudó a salvar su vida. (Foto: Aurelia Ventura La Opinión)

A Cortés, de 40 años de edad, su madre la envió a los 14 años a vivir con su Hermana en Los Ángeles. “Yo soy de Morelia, Michoacán en México”, precisa.

Aquí se casó y aquí nacieron sus tres hijos que ahora tienen 18, 17 y 14 años. “Viví 25 años como indocumentada. Como todos los inmigrantes, con mucho miedo a la policía y buscando opciones para arreglar mi situación migratoria. Fui a ver a varios abogados, pero me cobraban mucho dinero”, dice.

Cuenta que una vez escuchó en un programa de radio al abogado en migración, Eric Price y decidió verlo. “’Nada pierdo’, dije. Cuando le conté que tenía nueve años en diálisis, al abogado se le iluminaron los ojos porque vio en mi delicada condición de salud, la solución a mi problema migratorio”, relató.

Lind Cortés salva su vida al recibir la tarjeta de residencia permanente. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
Lind Cortés salva su vida al recibir la tarjeta de residencia permanente. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Sin ‘papeles, no hay riñón’

Cortés cuenta que había intentado en dos hospitales públicos de Los Ángeles que la pusieran en la lista de donantes para recibir un riñón, pero claramente le advirtieron que como sólo tenía Medi-Cal de emergencia, no podían ponerla, tenía que ser residente.

Price sometió la solicitud 42B, denominada “Cancelación de Deportación” para Cortés y en menos de un año; en septiembre de 2014 recibió la tarjeta de residencia.

Brinqué de emoción. No podía creerlo. ‘¿Será verdad?’ decía. A diferencia de otros inmigrantes, yo deseaba tanto ser residente pero no para que no me fueran a deportar, sino porque sabía que con la residencia podía conseguir un trasplante de riñón y salvar mi vida”.

Dice que con la tarjeta de residencia, solicitó el Medi-Cal regular y escogió ir al Centro Médico Cedars Sinai para pedir que la pusieran en la lista de espera.

Lind Cortes camina junto a sus hijos Joanna y Armando López, a pocas semanas de haber recibido el trasplante de riñón. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
Lind Cortes camina junto a sus hijos Joanna y Armando López, a pocas semanas de haber recibido el trasplante de riñón. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

“El 24 de septiembre (de este año), como a la una de la mañana, me llamaron por teléfono. Pensé que era una llamada de Telemarketing y apenas escuché mi nombre, les colgué. Pero me volvieron a llamar enseguida. Me dijeron que tenían un riñón,y que en dos horas me volverían a llamar para decirme si era compatible”, recuerda.

Y así fue, dos horas más tarde a Cortés le avisaron que se fuera para el hospital de inmediato, el riñón sí era compatible. A las 9:00 de la mañana,  ya la operaban para hacerle el trasplante. “Ha sido uno de los días que más nervios he tenido en mi vida y de los más felices”, recuerda.<

Después de la intervención quirúrgica, poco a poco, asegura, ha notado como su calidad de vida ha mejorado con el nuevo riñón. “Ya no me canso para caminar, ya no me salen manchas en la piel y ya no tengo que ir a la diálisis. Es maravilloso”, exclama esta mujer que todavía se recupera a tres semanas de su trasplante.

El abogado en migración Eric Price con Lind Cortés a quien ayudó a obtener su residencia permanente. Los acompañan los hijos de la inmigrante mexicana. (Foto: Suministrada)
El abogado en migración Eric Price con Lind Cortés a quien ayudó a obtener su residencia permanente. Los acompañan los hijos de la inmigrante mexicana. (Foto: Suministrada)

¿Qué es la forma 42B, Cancelación de Deportación?

El abogado Eric Price explica que se tienen que cumplir con ciertos requisitos para poder calificar para este alivio: haber vivido en el país al menos 10 años, no tener antecedentes de crímenes serios como violencia doméstica, drogas y robos mayores, y lo más importante es que el solicitante debe probar que si lo deportan, su cónyuge, hijos o padres van a sufrir mucho.

Nosotros pudimos además probar que Lind Cortés está muy enferma y que si la deportan va a morir porque puede sufrir un fallo a los riñones por no recibir el tratamiento médico que necesita. También tiene tres hijos ciudadanos estadounidenses quienes en el momento de presentarse la solicitud eran menores de edad y ellos pueden sufrir mucho si son separados de su madre por una deportación”, precisa.

Price puntualiza que esta solicitud se presenta en la Corte de Migración y se ofrecen argumentos al juez y los fiscales. “Se mostraron bastante compasivos y aprobaron darle la residencia. En tres años, ella puede solicitar la ciudadanía”, sostiene.

Lind Cortés con sus hijos Joanna, Armando y Jorge. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
Lind Cortés con sus hijos Joanna, Armando y Jorge. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Hijos felices

Durante la entrevista con La Opinión, acompañaron a Cortés dos de sus hijos. La mayor, Joanna López, ahora de 18 años, dice que si hubieran deportado a su madre, no habría tenido las fuerzas para soportarlo. “Estamos muy felices porque consiguió la green card y pudo tener su riñón”, dice.

Su hijo Armando López agrega que nunca imaginó que su madre pudiera obtener su residencia por su enfermedad de los riñones, y menos aún que al conseguirla, se le facilitaría el camino para recibir el trasplante.

Cortés confió que ahora quiere utilizar esas cuatro horas que empleaba cada tercer día para la diálisis, para ir a la escuela. “Quiero ser una educadora”, revela mientras esboza una amplia sonrisa.

El procedimiento 42B de cancelación de deportación ha permitido que muchos padres ciudadanos indocumentados que tienen hijos ciudadanos o residentes estadounidenses con condiciones especiales que requieren cuidado y tratamiento especial de por vida, puedan obtener su residencia permanente.

El abogado Price recomienda a los inmigrantes indocumentados que revisen si tienen alguna condición diferente en sus casos y que consulten a un abogado de migración, porque esa diferencia puede ser la clave para regularizar su estatus legal en los Estados Unidos.

Te recomendamos