Cinco etapas por las que atraviesa cualquier pareja

Existen diferentes fases por las que pasa una pareja que te ayudarán a conocer mejor tu relación

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Cinco etapas por las que atraviesa cualquier pareja
Según la escritora Cadarso, existen diferentes etapas por las que pasa una pareja que te ayudarán a conocer mejor tu relación.
Foto: Shutterstock

El amor tiene diferentes etapas. Las mariposas en el estómago no duran toda la vida. Cada etapa tiene sus características, aprendizaje y modos de relacionarse.

En el libro “Botiquín para un corazón roto. Consejos para curar las heridas del amor y transformar el sufrimiento en autoconocimiento”, de Victoria Cadarso, se ofrece una descripción muy interesante del proceso que se vive en pareja. ¿Te has preguntado en qué etapa están como pareja?

Según la escritora Cadarso, existen diferentes etapas por las que pasa una pareja que te ayudarán a conocer mejor tu relación.

1. Enamoramiento o fusión (desde el inicio de la relación a los 18 meses) 

Esta es una etapa llena de esperanza, que puede durar hasta 30 meses en algunas ocasiones. Quieren estar todo el tiempo juntos; se sienten unidos y están extasiados el uno con el otro. Además, se vive especialmente el deseo y la pasión, con o sin actividad sexual, pero con una intensa fantasía. No tienen en cuenta las diferencias, sino que se fijan y destacan lo que tienen en común y admiran del otro.

Un compromiso mutuo. Los dos se entienden y se sienten comprendidos. En esta etapa, en lugar de aferrarse hay que aprender a dejar ir. Las relaciones que tienen éxito aprenden a equilibrar el querer estar próximos y no perder la propia autonomía.

Aprendizaje del enamoramiento o fusiónTienen que aprender a mostrarse tal como son y dejar de complacer al otro.

2. Relación y vinculación (18 meses a tres años)

Los integrantes de la pareja se muestran afectivos, pero también empiezan a mostrar su autonomía. La pareja diferencia el yo-tú del nosotros. La relación ya no es tan pasional, sino más compañera; deja de ser tan simbiótica y trasciende el dormitorio. Se puede pasar de crear un vínculo amoroso, y es aquí donde suele sentirse la necesidad de vivir juntos o casarse. Sin embargo, en esta etapa comienzan a surgir las diferencias y defectos del otro.

Reaparecen los temas reprimidos

El haberse pasado el apasionamiento significa que aquellos temas que se habían reprimido durante la etapa de fusión por miedo a la discusión y conflicto, empiezan a resurgir. Aquí  se comienza a observar las diferencias y es el momento de hacer uso de habilidades relacionales o de aprenderlas. Salen las diferencias entre los roles masculinos y femeninos y, si conviven, quién hace qué en la casa. En esta etapa se vuelven a integrar a amigos y familia y se puede causar más tensiones.

Aprendizaje de la relación y vinculación 

Aprender a mostrar y distinguir la individualidad y diferencias de género para un mejor entendimiento con el otro.Convivencia (Entre el segundo y tercer año) Lo sexual suele disminuir y el amor se manifiesta con más compañerismo. Comparten tareas de la convivencia y pueden surgir algunos problemas a causa de la rutina y esto crear molestias, irritación y enfados. Las discusiones son sobre los roles en la casa. Se producen discusiones y malentendidos porque se suponen muchas cosas que no son ciertas. También intervienen los temas familiares o políticos, que pueden ser motivos de discusión.Es una etapa tan linda como difícil. Encaran nuevos proyectos juntos y tienen los mismos sueños, deben enfocarse en lo positivo.

Aprendizaje de la convivencia

Aprender a dialogar y negociar. El negociar enseña la destreza de llegar a acuerdos que ayuden en el crecimiento como pareja.

3. Autoafirmación (del tercero al cuarto año)  

La relación es estable y se sienten seguros para hacer actividades por separado. Sin embargo, si no tienen en cuenta los sentimientos del otro, pueden crear resentimientos. Hasta aquí, la pareja se fijó en las cosas que tenían en común; por ello, es necesario que se sientan lo suficientemente cómodos para poder hacer actividades independientes.

Surgen el miedo, las dudas e incluso, las luchas de poder. Esto puede ser un shock, porque hasta aquí, predominan los intereses del dúo. Si un integrante de la pareja tiene baja autoestima y se apoyó en el otro, el establecer una identidad separada o paralela le puede asustar. La persona insegura puede tener el miedo de que la pareja pase tiempo sola. Puede que una pareja evite que la otra pase tiempo sola por el miedo a que se acabe la relación.

Aprendizaje de la autoafirmación

Hay que desarrollar la capacidad de compromiso. Si uno de los integrantes tiene baja autoestima, conviene que ponga atención a su desarrollo personal, porque su miedo se puede convertir en una profecía autocumplida.

4. Colaboración (del año 5 al 15)

El momento de fricción  surge cuando se han cumplido los proyectos juntos y los hijos están más grandes.  Esto puede que se deba a que los hijos adolescentes causan tensiones en la pareja. En otros casos, puede ser un momento de colaboración, en el que la pareja se une para fijarse nuevas metas y la relación vuelve a resurgir.

 Vuelve el entusiasmo

La seriedad y la sensación de fiabilidad reemplazan la inseguridad y el miedo a la pérdida de las etapas anteriores. Aquí se produce un resurgir del entusiasmo, ya que trae cosas nuevas a la relación y evita el aburrimiento. En la colaboración, se comprueba que se puede depender y confiar. Ya desarrollaron las destrezas de la convivencia, saben lo que piensa el otro y pueden resolver las diferencias.

Aprendizaje de la colaboración

Si en la primera parte, la compatibilidad y las metas comunes eran los ingredientes necesarios, en las etapas posteriores la falta de posesividad es primordial.

5. Adaptación (del año 15 al 25 en adelante)  

En esta etapa, las parejas deben adaptarse a los cambios externos: hijos, “achaques” en la vejez.  Este es el momento en que las  ilusiones de cómo podría ser la pareja se desmoronan y se ve la realidad de frente. Con la madurez y la conciencia de cómo pasa la vida, hay algunas personas que tienen miedo de perder el tren y, si coincide con la crisis de la mediana edad o la de la menopausia y andropausia, puede ser un momento en que la pareja, o bien se rompe o se consolida más.

Un momento especialmente duro

La etapa de la adaptación es un momento especialmente duro y en el que se cuestionan los valores personales y los de los demás. Puede haber un resurgir por nuevos intereses, se puede buscar la manera de sentirse útiles, productivos aportando algo a la sociedad.

 ¿En qué etapa estás tú?

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