Expresidiarios viven un sueño al graduarse de un oficio

Se gradúan del primer programa de aprendizaje en la construcción apoyado por la Federación del Trabajo del Condado de Los Ángeles, el Colegio de Oficios Técnicos de Los Ángeles y la Coalición contra la Reincidencia

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Expresidiarios viven un sueño al graduarse de un oficio
Alfredo Guerrero (dcha.), uno de los participantes en el programa de formación, recibe su diploma del animador Will López (centro) y el secretario ejecutivo y tesorero del condado de Los Ángeles Rusty Hicks (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Después de haber pasado 22 años de su vida en una prisión estatal, José Olmedo de 44 años siente que vive un sueño. El es parte de un grupo de 20 expresidiarios que se graduaron de un curso de aprendiz en construcción organizado por los sindicatos.

Este programa ha sido la mejor oportunidad de mi vida. Me ha abierto las puertas para hacer lo que tanto quise y alcanzar mis sueños y metas. Ahora tengo un futuro”, dice sonriente, seguro de sí mismo mientras abraza a su madre, Rosa Granados.

Olmedo fue traído de El Salvador cuando tenía 15 años. A los 21 años se metió en líos y fue a parar a prisión. “Hace un año salí libre y me encontré con muchos obstáculos, pero hoy todo es diferente. Quiero ser plomero. ¿Por qué no un superintendente en un futuro? El cielo es el límite”, expresa muy motivado, deseoso de acelerar su entrenamiento. “El sindicato nos va ayudar a conseguir empleo. Yo voy a estudiar y a trabajar”, sostiene.

El expresidiario José Olmedo, en la foto junto a su madre Rosa Granados, se muestra muy ilusionado por las oportunidades y el futuro que el programa le abren (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
El expresidiario José Olmedo, en la foto junto a su madre Rosa Granados, se muestra muy ilusionado por las oportunidades y el futuro que el programa le abren (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

El entrenamiento diario al que se sometió Olmedo duró 13 semanas y se trata del primer curso de Colaboración de Reingreso de la Fuerza de Trabajo de Los Ángeles, organizado por la Federación del Trabajo del Condado de Los Ángeles, la Coalición contra la Reincidencia, el Colegio de Oficios Técnicos de Los Ángeles y el Concilio de Oficios de la Construcción del Condado de Orange.

El propósito, dijeron los organizadores, es crear oportunidades profesionales afiliadas a los sindicatos para quienes estuvieron presos y ayudar a reducir la reincidencia carcelaria.

Los Ángelest tiene la población más grande de expresidiarios, con decenas de miles que salen libres cada año. Ya en libertad, experimentan severas barreras para encontrar empleo. Sin una oportunidad, las probabilidades de regresar a la cárcel o prisión son muy altas.

El programa de aprendizaje les da un entrenamiento pagado, con salarios medianos y beneficios, y un camino claro para avanzar en sus carreras.

Alfredo Guerrero (izda.) recibe un cinturón de herramientas del formador Will López durante la ceremonia de graduación (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
Otro graduado, Alfredo Guerrero (izda.) recibe un cinturón de herramientas del formador Will López durante la ceremonia de graduación (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Alfredo Guerrero, un joven hispano de 22 años quien pasó seis años en prisión juvenil y apenas salió hace tres meses, dice que el curso básico de entrenamiento que recibió es una oportunidad de una carrera, una jubilación y beneficios.

No se puede pedir más ,sobre todo porque todo nos da la posibilidad de hacer todo bien. Merecemos una chanza, una carrera, una familia y no regresar a lo que hacíamos”, afirma.

“Me veo en un futuro cercano como un carpintero en la construcción de casas y después en unos cuatro años como un contratista general”, confiesa.

Otro graduado, Alexander López de 24 años, quien pasó cinco años en una prisión estatal, revela que fue su propio hermano menor – quien purga una condena de vida – quien lo motivó a participar en el programa de entrenamiento sindical. “Quiero ser electricista y este curso me ha dado herramientas para salir adelante y nunca volver a estar detrás de las rejas”, sostiene.

Alexander López, otro de los beneficiarios del programa, explica que este es una oportunidad para no volver más a la cárcel (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
Alexander López, otro de los beneficiarios del programa, explica que es una segunda oportunidad para salir adelante y no volver a delinquir (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Will López, animador de los graduados de la Coalición contra la Reincidencia, dice que se graduaron 20 muchachos, la mitad de ellos latinos. “Es el primer paso en su preparación para hacer una carrera en el área de la construcción como carpintería, aire acondicionado, techado, electricidad y otras especialidades, y es la base para entrar al sindicato, y de ahí crecer”, indica López.

Añade que al graduarse de un oficio, los exconvictos van a regresar a ayudar a las comunidades a las que antes les hacían daño, y con la preparación adquirida, le van a conseguir un futuro a sus hijos.

“Es el primer programa que se implementa con personas que salen del sistema criminal. En enero comenzamos el segundo entrenamiento. Todos lo estamos haciendo con fondos recaudados y el apoyo de Los Angeles Trade Tech College y la Federación de Trabajadores del Condado de Los Ángeles”, precisa López.

El programa de formación de entrenamiento básico se estableció con base en acuerdos entre empleadores y sindicatos. Los aprendices obtienen un certificado y adquieren experiencia laboral y habilidades.

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