En Los Ángeles, al alza abuso de medicamentos recetados

Los fallecimientos en el condado de Los Ángeles promedian 400 al año por el uso o abuso de medicinas recetadas, algunos, tan jóvenes como de 12 años

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En Los Ángeles, al alza abuso de medicamentos recetados
Entre los nuevos usuarios de la heroína, cuatro de cinco aseguran haber usado antes opióides prescritos.
Foto: Archivo

A Javier de la Cruz, sus “amigos” le apodaban “El Gato”.

En sus años como pandillero fue acuchillado 14 veces con un pica hielo; luego le quebraron las costillas con un bate de béisbol; posteriormente le rompieron la quijada con una botella y también le abrieron la cabeza con un fierro.

“Mis amigos me decían que yo tenía más vidas que un gato”, recordó. “Siempre estaba hospitalizado, pero nunca morí, a pesar de haber estado en coma”.

Su segundo seudónimo era “El Doctor Ruso”.

Aparte de haberse convertido en drogadicto, a los 18 años de edad, De la Cruz era el encargado de inyectarle heroína a otros seis o siete jóvenes de la pandilla.

“Los muchachos se formaban en fila y yo los inyectaba”, narró. “Solamente usaba dos jeringas que lavaba alguien más con agua… Uno murió de hepatitis, otro por sobredosis de drogas y otro contrajo el sida”.

Javier de la Cruz ayuda hoy a otras personas a salir de las drogas. / Foto: Jorge Luis Macías
Javier de la Cruz ayuda hoy a otras personas a salir de las drogas. (Foto: Jorge Luis Macías/La Opinión)

Javier contó su historia a fin de alertar a los jóvenes estudiantes de colegios y universidades de la dependencia que causa el uso o abuso de los analgésicos narcóticos, conocidos como opiáceos, o de los fármacos anestésicos.

Los opiáceos son medicamentos recetados que imitan la actividad de las endorfinas, una sustancia que produce el cuerpo para controlar el dolor. Y uno de los fármacos anestésicos populares es el PCP, una droga adormecedora que fue retirada del mercado en 1965 debido a la alta prevalencia de efectos secundarios alucinógenos. Esto último era lo que mantenía despierto a Javier durante horas y saltando como loco.

Su testimonio surge a consecuencia de la reciente ola de muertes en el país entre jóvenes, de 12 años en adelante, que las autoridades gubernamentales y de salud quieren prevenir.

Tan solo en el condado de Los Ángeles, cada año se registra un promedio de 400 fallecimientos relacionados con el uso de opiáceos.

Además, los programas de tratamiento de abuso de sustancias se duplicaron de 674 individuos, en 2005, a 1,022, en 2010. Javier participó en algún momento de su vida en programas de rehabilitación.

“El mal uso de los medicamentos recetados es un problema grave y creciente en el condado de Los Ángeles”, dijo Jeffrey Gunzenhauser, Oficial Interino de Salud.

Prevención del abuso de opióides

El abuso de medicamentos opioides ha aumentado de manera considerable en las últimas dos décadas, según un estudio para el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles.

En dicho reporte se estimaba que a nivel nacional las recetas de opioides totalizaron 210 millones en 2010, frente a 76 millones en 1991, por cifras del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas (NIDA). Además indicó que en el condado de los Ángeles más de 14 millones de recetas de opioides fueron emitidas en los últimos cinco años: la hidrocodona ha sido el opiáceo número uno en ser prescrito (2.5 millones).

Frente a este fenómeno, que calificaron como una “epidemia”, en marzo pasado el programa de Prevención de Abuso de Sustancias, del Departamento de Salud Pública del condado angelino, inició esfuerzos para educar a la comunidad para tratar el abuso de drogas de prescripción.

Gary Tsai, médico y director de la entidad sostuvo que el abuso de analgésicos y fármacos como la hidrocodona, oxicodona, codeína y morfina, “es el problema de drogas de más rápido crecimiento de la nación y ha sido clasificado como una epidemia por el Centro de Control de Enfermedades”.

La oxycodona puede llegar a ser adicitiva si no se toma de la manera indicada. /Archivo
La oxicodona puede llegar a ser adicitiva si no se toma de la manera indicada. (Foto: Archivo/La Opinión)

Por su parte la coalición SafeMed, que tiene como objetivo reducir las muertes pordrogas prescritas en 20% para el 2020, dio a conocer que a diario 44 personas en EEUU mueren por sobredosis accidental de analgésicos recetados y que entre los nuevos usuarios de la heroína, cuatro de cinco aseguran haber usado antes opióides prescritos.

De la misma forma, la Junta de Supervisores proclamó marzo como el mes de la conciencia del abuso de medicamentos recetados, poniendo de relieve los peligros de este mal recursos disponibles para hacer frente a este problema de salud pública.

Si buscas tratamiento a una adicción, llama al 1(888)742-7900. Para encontrar un centro de atención cercano a tu hogar visita: http://publichealth.lacounty.gov/sapc/resources/AITRPMap2015-16.pdf

Video del FBI y DEA alerta por abuso de opiáceos

Los esfuerzos se suman a la propagación nacional del video “Chasing the Dragon” (Persiguiendo al dragón) producido por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) que muestra una cruda realidad: alrededor de 46,000 personas, incluyendo menores de edad mueren cada año en EEUU por el abuso de opiáceos o analgésicos narcóticos, a una escala mayor que los fallecimientos ocurridos en accidentes de tránsito y por la violencia armada.

“Persiguiendo al dragón” es una frase del argot de origen cantonés de Hong Kong que hace referencia al inhalar el vapor de una solución caliente de morfina, heroína, oxicodona, opio o ya ba, una píldora que contiene cafeína y metanfetamina. La “persecución” se produce cuando el drogadicto o usuario inhala el humo en movimiento a través de un tubo.

James Comey, director del FBI y Chuck Rosenberg, administrador en funciones de la DEA citan en el video que la mitad de las 46,000 muertes están relacionadas con sobredosis de las drogas.

“En términos de las personas que consumen este tipo de drogas, es una epidemia que no habíamos visto anteriormente”, expresó Lourdes Arocho, portavoz del FBI en Los Ángeles.

Recetados como analgésicos para calmar o aliviar dolores, la infinidad de opiáceos pudieran estar en el armario o en el botiquín de cualquier hogar: codeína, nombre genérico de la metadona, oximorfona, hidromorfona, oxicodona, meperdina o fentanilo. Otros analgésicos narcóticos combinan un opiáceo con aspirina, paracetamol o ibuprofeno y Vicodin, OxyContin and Percocet.

“En 1991 se prescribían 76 millones de medicamentos y las estadísticas medicas señalan que en el presente son 207 millones de recetas”, añadió Arocho. “Es una cantidad alarmante; por eso el FBI y la DEA se reunieron para realizar el documental para educar a los estudiantes y sus familias de cómo este problema puede comenzar delante de sus narices y dar a conocer la forma en que muchos niños están experimentando con este tipo de drogas; tan solo con probarlas se pueden hacer adictos de la noche a la mañana”.

Atención a jóvenes estudiantes y adictos en LA

Por tales razones, de manera proactiva, personal del FBI y la DEA han realizado presentaciones y visitas a instituciones educativas como Occidental College, la Universidad Estatal de California Los Ángeles (UCLA) y la Universidad Chapman, en la ciudad de Orange. Su plan es distribuir 10,000 copias del video en todas sus 56 oficinas de campo en la nación para uso educativo en las aulas.

“Nosotros hicimos mandatorio que los 500 alumnos de primer año vieran el video”, informó Sara Semal, Directora Senior de Servicios de Bienestar de los estudiantes en Occidental College. “Actualmente, tenemos una creciente población estudiantil que está abusando de las drogas prescritas para otras personas…tenemos un problema [de consumo] de heroína, pero no un problema de aumento”.

Semal indicó que como autoridad escolar no cree que los jóvenes estén conscientes de los riesgos y consecuencias negativas asociadas con el abuso de los opiáceos.

Como parte de la iniciativa de alerta y prevención, la presentación del video mostró a los estudiantes que el uso de los medicamentos de otra gente los droga, les mantiene despiertos o les brinda energía para estudiar.

“Sin embargo, al final no obtendrán los resultados que desean”, expresó Semal. “Algunos estudiantes han venido a pedir ayuda psicoterapéutica y se les está brindando ayuda confidencial; lo que hacemos es brindarles educación, información y apoyo”.

Según datos el FBI, en Estados Unidos hay aproximadamente dos millones de personas de 12 años en adelante que abusan de las medicinas recetadas y, en promedio, unos 5,500 niños o adolescentes usan o abusan de los opiáceos.

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Autoridades hallaron que niños y adolescentes también consumen dichas medicinas adictivas. (Foto: Getty Images)

La preocupación de las autoridades obedece también a que el número de decesos por heroína, que a menudo es una alternativa más barata en el mercado negro de las drogas sintéticas llevó a la muerte a 10,000 personas, tan solo en 2014.

“Las cifras son atroces”, dijo Chuck Rosenberg, Administrador Interino de la DEA. “En el video “Persiguiendo al dragón” usted puede ver a adictos a opiáceos que siguieron una trayectoria peligrosa y autodestructiva”.

Felicidad falsa y destrucción

“Cuando estaba en la escuela y tenía 14 años empecé a probar alcohol y conocí un mundo oscuro; no llegaba a mi casa y andaba con malas amistades” narró Bernardino García, de 38 años de edad y residente de La Puente. “Mi irresponsabilidad me llevó a probar marihuana, cristal, speed y cocaína… siempre andaba en fiestas, con mujeres y drogado”.

Bernardino García / Foto: Jorge Luis Macías
Bernardino García lo llevó a perder a su familia. (Foto: Jorge Luis Macías/La Opinión)

García dijo que “vivir” en el bajo mundo de las drogas significó haber fracasado en dos relaciones amorosas, en las que procreó tres hijos.

“El uso de drogas provoca una felicidad falsa, pero es una vida que lleva a la destrucción”, dijo. “En realidad eso no es vida para los jóvenes ni para nadie, y en mi caso yo perdí a toda mi familia; lo bueno es que desde hace cinco años yo ya estoy alejado de todos los vicios”.

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