Fans de los Indios de Cleveland llevan cabras antes del partido ante Cachorros de Chicago

Buscan que la maldición de la cabra de Billy Sianis reviva para esta Serie Mundial

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Fans de los Indios de Cleveland llevan cabras antes del partido ante Cachorros de Chicago

Los aficionados de los Indios de Cleveland buscarán por todos los medios de que los Cachorros de Chicago sigan teniendo presentes la “maldición de la cabra de Billy”. Para lograrlo, varios fanáticos llevaron cabras al Progressive Field el domingo.

“Todo el mundo estaba muy emocionado de que lo hice”, dijo Alan Mancuso ayer, lunes al sitio Cleveland.com. “Especialmente los que saben acerca de la maldición”, añadió.

Y es que la famosa leyenda es la que “supuestamente” ha mantenido alejados a los Cachorros de la Serie Mundial en más de 70 años.

¿Conoces el cuento?

El 6 de octubre de 1945, Billy Sianis, propietario de la Billy Goat Tavern, llegó al Wrigley Field para el cuarto juego de la Serie Mundial de 1945 con su mascota, una cabra.

Sianis, que tenía un boleto de entrada al estadio para su cabra, se le permitió entrar, pero más tarde se le pidió que se fuera porque su cabra apestaba.

Entonces, ahí sucedió, Sianis, enojado por su expulsión, declaró la supuesta maldición: “Ustedes, Cachorros, no van a ganar nunca más”.

Desde 1945 no han aparecido en una Serie Mundial hasta ahora. Una sequía atribuida a dicha maldición.

Mancuso y su esposa Bet tienen tres cabras en su casa de Ohio City. Mientras que en la iglesia el domingo, su amigo Mark Duskey sugirió que realizan su propia maldición de la cabra.

Mancuso, de 47 años, fanático empedernido de los Indios, estuvo de acuerdo.

“Pensé que mi esposa no estaría de acuerdo con la idea, pero sí lo estuvo”, dijo a Cleveland.com.

Así que con la ayuda de su hija y otros amigos, se dirigieron hacia el centro con las cabras.

Las pasearon por varias de las entradas del parque para recordar a los dioses del béisbol sobre la maldición. Las cabras, masticando felizmente, caminaron por las puertas y la plaza principal de la estatua de Bob Feller.

Los aficionados se tomaron selfies con las cabras, contó.

“Esto fue para nuestros amigos en Chicago”, dijo Mancuso.

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