Solía regalar comida a indigentes de Skid Row sin imaginarse que un día sería como ellos

En Los Ángeles, cada vez son más mujeres las que viven en las calles, y muchas de ellas de avanzada edad

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Solía regalar comida a indigentes de Skid Row sin imaginarse que un día sería como ellos
Silvia Hernández pasó más de un año viviendo en las calles de Los Ángeles.
Foto: Francisco Castro / La Opinión

Por varios años, Silvia Hernández trabajó de estilista en un salón de Santa Mónica donde devengaba un buen sueldo que le permitía todas las comodidades. Pero la mujer nacida en San Luis Potosí, México, empezó a tener problemas de salud, al punto que ya no pudo trabajar. Tiempo después terminó en la indigencia.

“Pasé de regalar burritos a estar en la línea del ‘shelter’ (albergue) pidiendo ayuda”, dijo Hernández, quien durante los buenos tiempo iba con otras personas a regalar comida a los desamparados de la zona de Skid Row, en el Centro de Los Ángeles.

Por un año vivió en las calles o en su auto, enfrentando todo tipo de problemas y peligros.

Tienes que ser fuerte. Es un trauma. Te expones a la sociedad“, dice de lo que es no tener un techo.

Finalmente descubrió el Downtown Women’s Center, una agencia que ofrece ayuda exclusivamente a mujeres sin hogar, ya sea con cuidado médico y de salud mental, vivienda temporal, consejería y un lugar seguro donde asearse y recibir un plato de comida.

Hernández, quien es una artista (pinta, esculpe, actúa, etc) y activista en pro de los más necesitados, tiene hoy un cuarto y todavía se recupera del trauma y el estigma de haber vivido en las calles.

“Lo que la gente tiene que saber es que tu estás a un paso de estar homeless“, dice.

Lo más preocupante para ella es que esta “enfermedad social” afecta hoy más que nunca a mujeres. Estas, además, cada vez son de mayor edad, según el reporte del Downtown Women’s Center dado a conocer ayer.

Verónica Lugo es una de las mujeres que carece de un hogar en Los Ángeles. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Verónica Lugo es una de las mujeres que carece de un hogar en Los Ángeles. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

De mayor edad  y en problemas

Según la encuesta de 357 mujeres indigentes que esta agencia de ayuda realiza cada tres años, el 60.2% de las mujeres que están en las calles de la ciudad hoy en día – el grupo de mayor crecimiento entre la población indigente – son mayores de 51 años.

Esto representa un aumento del 8% (52.4) reportados en 2013 y 13% más que en 2010 (47%).

“En edad física, una persona de 50 años en las calles tiene problemas de salud similares a los de una mujer de 70 u 80 años por el estrés y los problemas que enfrentan“, explicó Anne Miskey, CEO del Downtown Women’s Center.

Muchas de estas mujeres caminan toda la noche por miedo a ser atacadas. No duermen bien. No cuidan su salud y sus problemas médicos empeoran”, añadió.

Las afroamericanas componen la población más grande desamparadas, seguidas por las latinas.

Pero son las hispanas las que más duermen en las calles regularmente. Esto se debe, en parte, al hecho de que muchas de ellas no hablan inglés o no buscan ayuda por temor, dado su estatus migratorio.

Hay barreras para las latinas por el problema del idioma, su estatus migratorio y las diferencias culturales“, dice Miskey. “Son las que menos tienen acceso a los servicios disponibles”.

Muchas mujeres desamparadas caminan toda la noche en vez de dormir por miedo a ser atacadas sexualmente. /FRANCISCO CASTRO
Muchas mujeres desamparadas caminan toda la noche en vez de dormir por miedo a ser atacadas sexualmente (Foto: Francisco Castro/La Opinión)

Las causas

Las razones de la indigencia entre las mujeres mayores es similar a las de otras personas – el alto costo de la vivienda en Los Ángeles, violencia intrafamiliar, o bien problemas médicos que les impiden continuar trabajando.

Muchas deben decidir entre permanecer con sus abusadores o irse a las calles“, dijo Miskey.

Y en las calles enfrentan problemas específicos que no son atendidos por los albergues tradicionales.

El riesgo de un ataque sexual es latente. El 37.7% de las mujeres afroamericanas encuestadas dijo haber sido víctima de esto, comparado con el 25% de las latinas y el 27.3% de las anglosajonas.

“Si has sido atacada y te ponen a dormir junto a hombres, esto te va a traumatizar de nuevo. O si quieres ir al baño o necesitas una toalla higiénica, debes pedírselo a un guardia de seguridad hombre. Eso es un problema”, señaló Miskey.

Medida HHH

Ella apoya la Medida HHH que estará en la boleta electoral del 8 de noviembre. Los residentes de Los Ángeles decidirán si aprueban 1200 millones de dólares en bonos para financiar la construcción de viviendas para los indigentes, que ahora se estima en cerca de 27,000 en la ciudad (47,000 en el condado), así como la construcción de otras instalaciones destinadas a aliviar la crisis de la falta de vivienda en los Ángeles.

Si es aprobada por los votantes, la medida generaría un aumento del impuesto a la propiedad de alrededor de 9.84 dólares por cada 100,000 dólares del valor tasado de la propiedad. Es decir, si tu casa es valorada en dólares 400,000 dólares, pagarás alrededor de 39.36 adicionales cada año.

Si lo aprueban, las mujeres tendrán vivienda segura“, dijo Miskey.

Hernández también apoya la medida. Porta una calcomanía en su blusa que así lo muestra.

Para ella, lo primero que debería proveer la ciudad a las mujeres sin hogar es acceso a baños y un centro de trauma.

“En el país con el avance más grande en tecnología estamos atrasados en recursos humanos”, dice sobre el creciente problema de las personas sin hogar.

Y el problema de las mujeres en las calles afecta no solo a ellas, sino a todos, recalca Hernández.

Si la mujer no está bien, la familia no está bien, la sociedad no está bien“, dice.

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