1996-2006: la megamarcha que unió al pueblo

La retórica antiinmigrante no solo es una que se vive hoy, sino una que en la década de 1996 unió al pueblo angelino

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1996-2006: la megamarcha que unió al pueblo

Durante la década de 1996 a 2006, el Congreso propuso leyes muy parecidas a la Proposición 187, aprobada en 1994, que prohibía los servicios de cuidado de salud y educación pública, entre otros, a los inmigrantes sin documentos legales.

El diario La Opinión informó a sus lectores que, como resultado de la aprobación de la controversial Proposición 227, los niños inmigrantes con inglés limitado (LEP) podrían tomar clases especiales, pero por no más de un año. Bajo la premisa de fortalecer el aprendizaje de inglés, los autores de la iniciativa propusieron prohibir la enseñanza bilingüe.

Al terminar esta década envuelta en sentimientos antiinmigrantes, los angelinos dieron la bienvenida al nuevo siglo, esperando la llegada de un nuevo presidente y con la esperanza de una reforma integral migratoria para la comunidad indocumentada.

“Meses anteriores al ataque terrorista, Bush y el presidente Vicente Fox de México habían venido sosteniendo reuniones de alto nivel para encontrar puntos de coincidencia y avanzar la discusión de una reforma migratoria legislativa en los Estados Unidos”, indicaba un artículo del diario hispano de ese año.

Los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, resultaron en la creación de leyes severas en contra de los inmigrantes indocumentados. Días después de los ataques, La Opinión informó acerca de la ley antiterrorista de 2001, y sobre la ley PATRIOT [por sus siglas: Providing Appropriate Tools Required to Intercept and Obstruct Terrorism], una controversial medida que amplió los poderes del gobierno para investigar a ciudadanos y extranjeros.


La Opinión de 1996 a 2006


En 2005, La Opinión reportó que la Cámara Baja de Representantes había aprobado la propuesta de ley HR4437.

“La llamada Ley Sensenbrenner criminaliza a los indocumentados que viven aquí ,y cualquiera que les brinde ayuda será considerado como un acto criminal”, indicaba el artículo. “La ley Real I.D estableció nuevas reglas federales para las licencias de manejar, incluyendo la regla de negar licencias a inmigrantes indocumentados [una exigencia federal que antes no existía]”, agregó.

Para el 5 de abril de 2006, se planearon paros laborales y marchas a nivel nacional. Con fotografías que hablan por sí solas, el 26 de septiembre, La Opinión mostró la megamarcha pro inmigrante más grande de la historia latina en EEUU. Más de medio millón de personas salieron por las calles angelinas, [y a nivel nacional] exigiendo mejor trato a la comunidad hispana, “una reforma migratoria digna para los 12 millones de indocumentados que viven en el país, así como el rechazo a la propuesta de ley HR4437”.

reforma

Durante la marcha, los protestantes no se cansaban de gritar: “Aquí estamos y no nos vamos, y si nos echan, nos regresamos… Y quienes no cantan eso, son hijos de Pete Wilson…

La megamarcha que sorprendió a la nación, no solo logró que la comunidad indocumentada (de diferentes nacionalidades) levantara su voz, sino que unió a todas las organizaciones pro inmigrantes del país, a estudiantes, políticos, y personalidades del medio.

Para finales del mes de mayo, de acuerdo a un artículo de La Opinión, el Senado y el Congreso se encontraban divididos, pero se había conseguido el primer paso a la votación de una Reforma migratoria que hasta el día, sigue siendo una promesa sin cumplir.

La Opinión jugó papel clave para las organizaciones pro inmigrantes y la comunidad hispana, ya que siempre informó sobre lo que sucedía con cada propuesta de ley y publicó cientos de notas que hablaban por la comunidad.

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