Cal State asegura que no asistirá en la deportación de estudiantes indocumentados

Además de la CSU, el LAPD, el LAUSD y el mismo alcalde Garcetti han defendido los derechos de la comunidad inmigrante

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Cal State asegura que no asistirá en la deportación de estudiantes indocumentados
Estudiantes de CSU Northridge exigen que su campus se convierta en un santuario en defensa de alumnos indocumentados.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

En el lapso de poco más de una semana desde que se supo que Donald Trump sería el próximo presidente de Estados Unidos, agencia tras agencia de California ha surgido en defensa de la información personal de sus inmigrantes, especialmente aquellos indocumentados.

Ahora, se agrega a esa lista el sistema de la Universidad Estatal de California (CSU), la red de universidades públicas más grande del estado y de la nación.

El miércoles, durante el segundo día de la reunión de la Junta Administrativa de la CSU en Long Beach, el canciller Timothy P. White aseguró que, a menos de ser obligados por la ley, su administración no “forjará acuerdo alguno con agencias del orden estatales o locales, con el Departamento de Seguridad Nacional o cualquier otro departamento federal para que se implementen esfuerzos de la ley federal de inmigración”.

Manifestó el pensar del resto de los directores de los 23 campus de educación superior, que el sistema protegerá su derecho de respetar a los más de 470,000 estudiantes, sus identidades y su diversidad.

Los departamentos policiacos de cada campus no respetarán órdenes de detención que sean oficiadas por la Agencia de Aduanas e Inmigración (ICE), y sus agentes no detendrán a personas en base de su estatus migratorio, añadió.

Por otro lado, Janet Napolitano, exsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional bajo la administración de Barack Obama y ahora directora del sistema de Universidad de California (UC) —la segunda red más grande de planteles de educación superior pública del estado-, afirmó que es deber de los directores de cada campus proteger a los musulmanes, a los estudiantes que no están en la país de forma legal y a aquellos de comunidades más vulnerables.

Los nueve campus de UC albergan alrededor de 3,700 alumnos indocumentados, y para ayudar a estos, Napolitano informó el miércoles que se crearía un equipo especializado en ayudar a conseguir recursos legales, atención médica y asistencia económica para ellos.

Además del CSU y la UC, el Distrito Escolar de Los Ángeles, el segundo más grande de la nación, el martes hizo una promesa similar, aunque agregó que en caso de que Trump exigiese la información de menores y sus familias, estos lucharían a como dé lugar para evitar proveer tales datos.

Asimismo, el alcalde Eric Garcetti, junto con el jefe policial Charlie Beck se han unido en defensa de inmigrantes. Beck aseguró el lunes que no colaboraría con ICE en la detención y traslado de inmigrantes con órdenes de deportación. Y en entrevista en vivo con el noticiero CNN, Garcetti prometió que Los Ángeles siempre protegería los valores americanos, y eso incluye los derechos de la comunidad inmigrante de la Ciudad.

Desde el anuncio del presidente electo, el temor entre la comunidad inmigrante de ser deportado ha escalado especialmente luego de anunciar que deportaría entre 1 y 3 millones de indocumentados con antecedentes penales.

Docenas de estudiantes se reunieron frente a la biblioteca Oviatt en CSUN para pedir se protejan los derechos de estudiantes indocumentados.
Docenas de estudiantes se reunieron frente a la biblioteca Oviatt en CSUN para pedir se protejan los derechos de estudiantes indocumentados. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Activistas, entre ellos muchos estudiantes de secundarias angelinas y universidades, han abandonado las aulas e inundado calles en defensa de aquellos “sin papeles”.

En su totalidad, casi el 37 por ciento de los estudiantes inscritos en los campus de CSU durante el año académico de 2015-16, se identificaron de origen latino, el 29 por ciento de éste siendo de origen mexicano, según la información demográfica más reciente de la CSU. Asimismo, se reportó que el mismo año se registraron 6.6 por ciento de estudiantes no residentes, pero estas cifras no especifican si contaban con documentos migratorios para permanecer legalmente el país.

Se estima que alrededor de 10,000 estudiantes se beneficiaron de la AB 540, una ley estatal que desde 2011 brinda estatus de residente a estudiantes indocumentados, para que estos no paguen una colegiatura elevada por ser considerados no nacidos en EEUU.

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