En Los Ángeles, los cubanos dan gracias “por la muerte del dictador”

Cubanos residentes de Los Ángeles reaccionan a la muerte del dictador Fidel Castro

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En Los Ángeles, los cubanos dan gracias “por la muerte del dictador”
La familiza Gonzalez celebra en su hogar de la Mirada "la muerte del dictador", Fidel Castro.
Foto: Jorge Luis Macias, / Especial para La Opinion

Cubanos residentes de Los Ángeles mostraron reacciones diversas a la muerte de Fidel Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana que falleció el viernes, a los 90 años de edad, aunque especulan que poco o nada cambiará en la isla en materia de libertad y respeto a los derechos humanos con su hermano, el presidente Raúl Castro.

“Hay quienes dirán que fue un tremendo líder, pero no es ningún héroe”, declaró Artemio Portillo, originario de Guantánamo. “De héroe no le veo nada, de asesino le veo mucho”.

Portillo, quien emigró a Estados Unidos a la edad de 13 años, el 28 de enero de 1966 junto con su madre, Ana Magdalena Álvarez de Lescaille, dijo que es muy pronto para saber si con la muerte de Castro se abrirá una nueva era de mayor apertura en su natal Cuba.

“La muerte de este señor es una fecha muy especial”, dijo. “Estoy feliz por la muerte del hijo de su madre; daño al pueblo cubano fue lo único que hizo, separó a familias y mandó asesinar a miles de personas”.

Cuando se habla de cubanos en Estados Unidos se tiende a pensar inmediatamente en Miami, pero California es lugar de residencia de la tercera concentración de cubanos en este país, precedida por Nueva Jersey y Nueva York. Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, alrededor de 80,000 cubanos viven en los condados de Los Ángeles, Orange y Riverside.

Artistas, escritores, empresarios, profesionales y trabajadores de todo tipo componen la comunidad cubana que vive en el exilio.

Ni triste, ni contento

“A nivel personal no tengo nada porque entristecerme ni nada por lo cual celebrar”, dijo el escritor Jesús Hernández, nacido en Cárdenas, provincia de Matanzas, Cuba.

Hernández aseguró que el deceso de Castro Ruz a los 90 años no significa mucho, porque física y mentalmente ya no influía en el poder político en la isla.

“La situación del país sigue siendo la misma; es una dictadura comunista de un proceso largo y doloroso para el pueblo cubano”, añadió. “En Cuba sigue habiendo una situación que descendió la calidad de la vida de todo un país del hemisferio occidental y con uno de los salarios más pobres del planeta”.

Los cubanos ganan menos de un dólar por día, y, a juicio del destacado escritor, Cuba es una nación con extrema pobreza, peor que la de Haití.

“La situación económica de Cuba es muy mala; el pueblo no tiene comida, no hay transporte y los salarios son menos de un dólar”, indicó Luis Madrazo, de 40 años, oriundo del pequeño pueblo pesquero de Cojimar, al oeste de La Habana. “Una familia sobrevive con 10 dólares a la quincena (250 pesos cubanos), pero eso apenas alcanza para comprar algo de comida en la bodega pública y dura para una semana…el resto tienes que pedir ayuda a otras familias y salir a pescar para conseguir comida el resto del mes”.

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Luis llegó a California hace seis años y es gerente de un café cubano en la ciudad de Downey, donde su tío le dio empleo y cada mes envía 200 dólares a su hijo que estudia mecánica automotriz en Cuba.

“El gobierno lo controla todo, al ejército, las tiendas, no hay empresa privada, no hay derechos ni libertad de expresión”, afirmó. “En síntesis, no hay democracia”.

Luis Madrazo, quien emigró hace seis años a Estados Unidos menciona que la crisis económica de Cuba ha llevado a miles de familias en la isla a la extrema pobreza. /Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión
Luis Madrazo, quien emigró hace seis años a Estados Unidos menciona que la crisis económica de Cuba ha llevado a miles de familias en la isla a la extrema pobreza. /Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión

Manifestó que el fallecimiento de Castro Ruz, quien gobernó a la isla desde 1959 a 1976, y después como presidente hasta 2008, fue una noticia “agridulce”, especialmente para las personas mayores del exilio cubano que sufrieron la represión del dictador, aunque “promisoria” para la clase joven.

“Los jóvenes cubanos quieren salir adelante porque Cuba se quedó congelada en los años 1950”, dijo. “Quieren que mejore la economía, la forma de vivir y que mejore el transporte…el pueblo tiene que estar batallando a diario con autos viejos de 1950 y 1960”.

Aunque ni él ni su familia vivieron actos de represión, consideró que “de una cierta forma el pueblo completo sufre de represión por vivir en la miseria y la pobreza extrema; a mí me tocó saber de muchas personas encarceladas, en huelga de hambre y detenidas. Si la policía te encontraba en la calle con una mochila o una bolsa con carne de res o aceite comestible y no tenías recibo, te hacían cateos y te arrestaban. Es un régimen de locura”.

El éxodo del Mariel

Julio González, nacido en la provincia de Sancti Spíritus, en la región central de Cuba relató que, durante el éxodo del Mariel, un movimiento en masa de cubanos quienes partieron del puerto de Mariel hacia Estados Unidos entre el 15 de abril y el 31 de octubre de 1980, él pudo ayudar -sin cobrar un centavo- al menos a unas 170 personas a que abandonaran la isla.

“Fue cuando Fidel dijo que se vaya la escoria”, contó. “No era escoria sino miles de familias anticomunistas, personas que no estaban de acuerdo con él y entre los que metió unos 4,000 delincuentes”.

González y su familia se reunieron este sábado en la ciudad de La Mirada, donde dieron “las gracias” por “la muerte del dictador”.

Según datos recopilados por la Dirección de Inmigración y Extranjería, más de 125,000 cubanos abandonaron la isla en el éxodo del Mariel, una cifra que superó el éxodo de Camariocas de 1965, cuando salieron casi 30,000 ciudadanos de la isla. Su destino principal fue Miami.

“La historia comunista de Cuba se basa en la gran verdad para pegar la gran mentira”, dijo González. “La idea era acabar con la dictadura de Fulgencio Batista (el 1 de enero de 1959), pero Fidel nunca respetó la constitución de 1940 cuando el país era libre”.

Concluyó al decir que la historia recordará a Fidel Castro “como un tirano sangriento que traicionó al pueblo que depositó su confianza en él y que convirtiera a Cuba, pero no lo hizo…será un traidor por siempre junto con todos los que le apoyaron”.

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