Hombre liberado tras 16 años encerrado por error demanda a la ciudad de Los Ángeles

Lo mandaron a prisión por abusar de tres mujeres, pero nunca cometió tal crimen

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Hombre liberado tras 16 años encerrado por error demanda a la ciudad de Los Ángeles
Acabó la pesadilla de 16 años de prisión de Luis Lorenzo Vargas; fue acusado erróneamente como violador en serie; ya en libertad peleará por no ser deportado.
Foto: Jorge Macías / Especial para La Opinión

Un año después de ser exonerado por cargos de abuso sexual contra mujeres y luego de pasar 16 años tras las rejas, Luis Lorenzo Vargas ahora exige a las autoridades angelinas que compensen todo ese tiempo perdido.

Vargas presentó una demanda federal contra la Policía de Los Ángeles (LAPD), el Departamento del Sheriff del condado (LASD), la ciudad y el condado, así como la Oficina del Fiscal de Distrito por enviarlo a prisión.

El hombre alega que la policía y los fiscales nunca revelaron que ataques muy similares siguieron ocurriendo aún después que él estaba tras las rejas, ataques que le fueron atribuidos al criminal apodado el “Teardrop Rapist” (Violador de la Lágrima).

Evidencia de ADN relaciona a ese delincuente con al menos 39 violaciones o ataques sexuales contra jóvenes mujeres entre 1996 y 2012 – incluyendo las tres por las que Vargas fue enviado a la cárcel.

En su demanda, Vargas acusa a los investigadores policiales de influenciar inapropiadamente a las tres víctimas sugiriéndoles o utilizando técnicas cuestionables al mostrarle posibles sospechosos o fotos de éstos.

La querella también incluye a la ciudad y el condado de Los Ángeles, así como a los detectives del LAPD, Mónica Quijano y Richard Tamez.

“Estos acusados deliberada e intencionalmente retuvieron evidencia en el caso que mostraba que Vargas era inocente, y crearon y usaron evidencia falsa en contra de Vargas a través de procedimientos de identificación inapropiados”, alega la demanda.

“Como resultado, sus derechos fueron violados y él pasó casi dos décadas en prisión por un crimen que no cometió”.

El LAPD dijo que no harían comentarios al respecto.

Por su parte, Nicole Nishida, vocera del LASD, indicó que no habían recibido la demanda y “nos reservaremos comentarios sobre un litigio pendiente”.

Luis Lorenzo Vargas rompe en llanto al escuchar que su sentencia fue revertida. /Pool Photo / Francine Orr /LATimes
Luis Lorenzo Vargas rompe en llanto al escuchar que su sentencia fue revertida. (Foto: Pool Photo/Francine Orr/Los Angeles Times)

Sentenciado por error

Por 16 años Luis Lorenzo Vargas estuvo tras las rejas acusado de un horrible crimen que no cometió. Después que el Proyecto de Inocencia reveló los errores del caso y que el mexicano era inocente, un juez finalmente le dio la tan anhelada libertad el año pasado.

En 1999, un jurado lo encontró “culpable” de haber atacado sexualmente  a tres mujeres que lo identificaron como el “Violador de la Lágrima”. Los hechos ocurrieron en febrero de 1998. Recibió una sentencia de 55 años a cadena perpetua.

El “Violador de la Lágrima” se aproximaba a las mujeres que estaban solas, en su camino a la escuela o el trabajo, o esperando en una para de autobús, entre las 5:15 a.m. y las 8:00 p.m.

El sospechoso conversaba con las víctimas, a quienes amenazaba con matarlas a punta de pistola o con un cuchillo. Luego les obligaba a ir a un lugar secundario donde las violaba.

Tuvieron que pasar 16 años para que las autoridades reconocieran que Luis había dicho la verdad en su juicio.

Las autoridades inicialmente lo identificaron como el “Violador de la Lágrima”. Toda la acusación en su contra se basó en vacilantes identificaciones hechas por tres jovencitas traumatizadas.

Teresa R., Edith G. y Karen P., “reconocieron” a Vargas como el hombre que las había atacado.

Sin embargo, dos de ellas declararon que el atacante tenía un tatuaje de dos lágrimas debajo del ojo izquierdo y no usaba bigote.

En contraste, Vargas presentaba un tatuaje apenas visible en su ojo. Se lo hizo cuando tenía 13 años de edad y era un desamparado. El sí tenía bigote.

Sin incluir los tres ataques por los cuales fue condenado Luis, al “Violador de la Lagrima”, se le atribuyó haber cometido 35 violaciones.

Vargas no podía ser el culpable. Él ya estaba encarcelado y el último caso de ataque sexual se reportó en 2013.

En su demanda, los abogados de Vargas indican que la policía y los fiscales nunca le dijeron a sus abogados sobre los crímenes del “Violador de la Lágrima”.

“Esos ataques comenzaron mucho antes que Vargas fuera un sospechoso en el caso, y continuaron mucho después de su arresto, convicción y sentencia”, dice la querella.

Luis Ernesto Vargas. /Jorge Macias
Luis Ernesto Vargas, ya liberado. (Foto: Jorge Luis Macias/Especial para La Opinión)

Sus problemas con la justicia no terminaron con su exoneración en 2015.

Debido a que Luis solamente era residente permanente cuando sucedieron los crímenes, fue puesto a disposición de las autoridades migratorias. Después de una primera repatriación, por un caso de violación de su expareja, reingresó ilegalmente a Estados Unidos.

Vargas pasó otros seis meses en la cárcel de migración de Santa Ana hasta finalmente salir libre el 26 de mayo luego que su abogado pagó una fianza de $7,000 dólares.

La demanda federal pide daños punitivos por violaciones a derechos civiles, incluyendo presentación de evidencia falsa, fallas para revelar evidencia exculpatoria y fallas en el entrenamiento y supervisión de policías.

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