Los Ángeles podría volver a tener tranvía para 2020

Así lo han calculado las autoridades, que impulsan la recuperación del que fue un medio de transporte característico de la ciudad en el pasado

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Los Ángeles podría volver a tener tranvía para 2020
Las autoridades municipales han solicitado $200 millones a Metro procedentes de la Media M para financiar el proyecto.
Foto: Los Angeles Public Library

El proyecto LA Streetcar, que se ha propuesto traer de nuevo el tranvía a Los Ángeles, lleva ya un tiempo en marcha pero recientemente ha recibido dos fuertes impulsos: la aprobación de la Medida M, un aumento del 0.5% del impuesto a las ventas que lo financiará, y el establecimiento de la que será su ruta con la aprobación del Ayuntamiento de la ciudad.

El martes los concejales votaron por unanimidad la aprobación de una ruta de 3.8 millas que recorre la zona del Civic Center, incluyendo Grand Park, Convention Center y el Fashion District. Tendrá paradas en los lugares más importantes de Downtown como teatros, tiendas a lo largo de Broadway, el Grand Central Market y varios hoteles.

El Concejo también certificó por unanimidad este martes el reporte de impacto medioambiental del proyecto.

“Hemos alcanzado un importante hito en lo que será un proyecto de transporte que conectará nuestro sistema regional de tránsito con destinos en el centro”, declaró José Huizar, el concejal cuyo distrito abarca Downtown.

Shane Phillips, director de la organización sin ánimo de lucro LA Streetcar Inc. que colabora con el gobierno en el proyecto, explicó que la gente que conduce hasta Downtown luego tiene que “dar vueltas por todas partes buscando estacionamiento. Queremos que seas capaz de desplazarte por el centro sin que eso pase”.

Sus esfuerzos esperan recuperar una forma de transporte que una vez fue el principal en Los Ángeles, y llegó a ser el sistema ferroviario eléctrico más grande del mundo.

El futuro tranvía de Los Ángeles espera ayudar a revitalizar Downtown y a reducir el tráfico (Foto: LA Streetcar Inc.)
El futuro tranvía de Los Ángeles espera ayudar a revitalizar Downtown y a reducir el tráfico (Foto: LA Streetcar Inc.)

Un poco de historia

El Los Angeles Railway, también conocido como los “Yellow Cars”, apareció en la década de 1880 y creció en popularidad durante la primera mitad del siglo XX, aunque después fue abandonado en favor de los autos y autobuses.

Desde su inicio, al igual que muchos otros sistemas de tranvías por todo el país, no estuvo ligado a los servicios públicos si no a compañías privadas con varios intereses, como la industria del motor o inmobiliaria. Los Angeles Railway fue comprado en 1898 por el magnate inmobiliario Henry E. Huntington y comenzó a operar en 1901, creciendo año tras año hasta llegar a contar con 20 líneas diferentes, 1,250 trenes y conectar el centro con múltiples barrios cercanos como West Adams, Echo Park, Vernon, Boyle Heights y Lincoln Heights.

El declive del tranvía vino de la mano de la creciente popularidad de otros vehículos motorizados, sobre todo los autobuses de gasolina. La historia de su caída se puede relacionar con lo que se conoce como la Conspiración de General Motors, una complicada historia de malas prácticas comerciales por las que varias compañías como la titular General Motors pero también Firestone Tire o la ahora conocida como Chevron Corporation habrían presuntamente desmantelado deliberadamente este sistema público de transporte para perseguir sus propios intereses económicos.

Los Angeles Railway fue vendida a la compañía National City Lines, que también compró otros sistemas de tránsito en varias ciudades por todo Estados Unidos y de la que eran inversores las compañías que antes hemos mencionado. Renombrada como Los Angeles Transit Lines, la nueva compañía propietaria comenzó a introducir trolebuses en el servicio convirtiendo la mayor parte de las líneas de tranvía en líneas de autobús para la década de los 50.

Esta estratagema llevó a National City Lines y a sus inversores a ser condenados por “conspirar para adquirir sistemas de tránsito locales, formando un monopolio del transporte” y “conspirar para monopolizar la venta de autobuses y productos relacionados [como neumáticos y gasóleo] a las compañías de transporte locales adquiridas por National City Lines”, y hay quienes defienden que fueron uno de los principales factores del fin del tranvía.

Las pocas líneas que sobrevivieron pasaron a ser controladas por Metro, entonces conocida como la Los Angeles Metropolitan Transit Authority, que terminó por sustituir los tranvías y trolebuses eléctricos por autobuses de diésel el 31 de marzo de 1963.

Intereses económicos encontrados y una conspiración multinacional terminaron por echar al tranvía eléctrico de las calles de Los Ángeles para hacer sitio a los vehículos de gasóleo (Foto: Metro Transportation Library and Archive)
Los partidarios de la teoría conspiratoria afirman que grandes multinacionales echaron al tranvía eléctrico de las calles de Los Ángeles para hacer sitio a los vehículos de gasóleo (Foto: Metro Transportation Library and Archive)

El resurgimiento

En mayo de 2011 la ciudad de Los Ángeles junto a Metro y varios otros actores comenzaron a discutir la idea de recuperar el tranvía. Empezaron a realizar estudios y mantener reuniones con el público para evaluar su disposición – que, afirman, por el momento ha sido mayoritariamente positiva.

El tranvía es un paso más en los esfuerzos por revitalizar el centro de la ciudad y facilitar los desplazamientos por los principales centros financieros, comerciales, cívicos, culturales, históricos y de ocio que se encuentran en el siempre congestionado Downtown.

Con este servicio, las autoridades municipales esperan reducir el tráfico en Downtown y promover el turismo en la zona.

Conectando puntos de interés como el Staples Center y el Distrito Histórico de Broadway, se han barajado varias rutas hasta decidirse recientemente por el bucle en un solo sentido que comenzaría en 1st Street y Broadway y discurriría por 11th Street, Figueroa, 7th Street y Hill.

Una ruta alternativa llevaba el tranvía por 9th Street en lugar de 7th Street, y se había planteado extender la línea hasta Grand Avenue aunque los concejales han decidido dejar de lado esta posibilidad a no ser que se consiga financiación extra para el proyecto.

Mapa de la ruta propuesta (Foto: LA Streetcar Inc.)
Mapa de la ruta propuesta (Foto: LA Streetcar Inc.)

El gran problema: la financiación

El costo estimado del proyecto se ha cifrado en unos $280 millones, que todavía no tienen una fuente de financiación clara.

Las autoridades municipales esperan conseguir fondos mediante acuerdos con entidades privadas y financiación federal, pero sobre todo procedentes de lo recaudado por las Medida M y R (un aumento impositivo aprobado previamente).

Los impulsores han solicitado $200 millones de los fondos que recaude la Medida M, que aunque sí incluye al tranvía entre los proyectos que financiará, no lo tiene particularmente alto en su lista de prioridades. El Ayuntamiento no obstante espera conseguir que Metro le dé preferencia ultimando los detalles de forma que sea de los pocos proyectos que estaría listo para comenzar el próximo año.

Si LA Streetcar consigue los $200 millones que solicita a Metro, las obras comenzarían en 2018 y se espera que estuvieran terminadas ya en 2020. Se calcula que el tranvía, que funcionaría 18 horas al día durante todos los días de la semana, llegaría a transportar hasta 6,000 pasajeros diarios.

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