“Los estadounidenses no aprecian la libertad de expresión porque no la han perdido”

La escritora mexicoamericana Jennifer Clement, presidenta de PEN International, hace un llamado de alerta a los ataques a la prensa en Estados Unidos y a la falta "de aprecio por la libertad de expresión" y por la "iluminada constitución", hoy bajo ataque.

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“Los estadounidenses no aprecian la libertad de expresión porque no la han perdido”
Jennifer Clement / by Cata Portin
Foto: Cortesía

En Estados Unidos hoy parece que no pasa un día sin que el presidente electo Donald Trump ataque a los medios de comunicación mientras que la confianza en los “medios” y periodistas en general está a niveles históricamente bajos en encuestas nacionales, como las de Gallup.

Pero esa tendencia es peligrosa, apuntó esta semana en una entrevista Jennifer Clement, escritora e investigadora mexicoamericana y presidenta de PEN International, una organización global de escritores que operan en más de 100 países que se ocupa, entre otros temas, de defender la libertad de expresión.

“Es muy grave, porque estamos hablando de substituir la verdad con propaganda”, dijo Clement respecto a los ataques a los medios y al periodismo en este país, añadiendo que quizá se trata del típico caso de “no saber lo que se tiene hasta que se pierde”.

Clement, quien recientemente declaró que “la libertad de expresión está amenazada en la tierra de la libertad”, dijo que en su país de nacimiento hay una tremenda desvaloración de la primera enmienda de la constitución que protege esas libertades.

“Los estadounidenses no saben lo que es vivir sin esa libertad. Si uno va a Rusia, a Turquía, a Cuba, donde no ha habido esa libertad por mucho tiempo, se valora mucho”, agrega la escritora.

“Para todo el mundo es algo asombroso que Estados Unidos, que tiene una constitución tan iluminada y un país que fue fundado sobre la idea de la libertad de expresión, tan profunda y hermosa, que los mismos estadounidenses ataquen algo que todo el mundo ha admirado por más de 200 años es absurdo”, indica. 

PEN se encarga de promover la libertad de expresión y la literatura desde 1921. Clement, quien nació en Estados Unidos pero ha vivido en México buena parte de su vida, es la primera mujer presidenta de esa organización, y una escritora que ha tocado temas tan peliagudos como la violencia de género, el tráfico de niñas y los crímenes contra periodistas en México.

En vísperas de una charla que Clement realizará este viernes en Los Angeles, La Opinión charló con la escritora sobre lo que está pasando con los medios y con el periodismo.

Clement está trabajando actualmente en un libro sobre cómo buena parte del negocio de armas en Estados Unidos se sostiene de la violencia en México.

A continuación, la conversación.

P.: En México, los periodistas mueren o desaparecen. En Estados Unidos no es así, sin embargo, se les está atacando de diversas maneras. Por ejemplo, el presidente electo Donald Trump hizo de sus ataques a la prensa una de las más importantes plataformas de su campaña. ¿Qué opina de esto?

R.: Lo que él está atacando, a mi manera de ver las cosas, es la verdad. Esto no es un problema nuevo y existe desde hace décadas, siglos: la propaganda reemplaza a la verdad. Esa es una cosa muy peligrosa para EEUU. Yo acabo de escribir que “Freedom of expression is in peril in the land of the free” y es lo que creo. La verdad puede ser una cosa muy incómoda y es muy grave para este país en particular, tan importante en el mundo, que ande por ese camino.

P.: Pero hoy en día es muy popular atacar a la prensa y no parece que muchos tengan consciencia de la importancia de una prensa libre y del periodismo en una democracia. ¿De quién es la culpa?

R.: Pues yo creo que quizá lo que pasa es que en algunas partes de este país hay una desvaloración de la primera enmienda de la constitución, la libertad de expresión, porque no saben que es vivir sin eso. Si uno va a Rusia, a Turquía, a Cuba, donde no ha habido nada de libertad de expresión por mucho tiempo, la gente le da un gran valor. No sé si es algo absoluto, pero a vece no se valora lo que se tiene.

El país se fundó sobre una gran idea yo creo que están perdiendo de vista la grandeza de lo que es esa constitución que tienen y que muchos países ya quisieran tener.

P.: ¿No es en parte también responsabilidad de los medios y del uso del entretenimiento y el “click bait”, notas facilonas y amarillistas que usan los medios serios para aumentar la audiencia?

R.: Es cierto que hay más información frívola, sobre todo en Internet y estamos viendo un gran cambio que no sabemos exactamente cómo se va a dar. Quizá hay que enfatizar de nuevo la relación entre periodista y lector, y audiencia, ese pacto tan profundo en el que el periodista se compromete a comportarse de una manera honrada y de publicar la verdad, aunque no le guste.

No creo que esa relación se vaya a terminar porque es una relación de una profundidad excepcional en un mundo de tanta mentira y tanta propaganda.

P.: Qué tan responsables son los medios que toman partido, que tienen una línea editorial en su contenido y la segmentación de medios hasta el punto que mucha gente solo ve medios que están de acuerdo con lo que ellos piensan.

R.:  Los diversos tipos de periodismo seguirán existiendo. Si miras Fox News, por ejemplo, es una máquina de propaganda para el segmento conservador. Hay otros similares. Pero también hay medios más serios que tratan de ser lo más imparciales posibles.

P.: Usted ha comentado sobre la importancia de los medios sociales en movimientos de democratización y de los blogs en países con pocos medios libres. Pero ¿no hay también un lado muy oscuro a todo esto? ¿El lado de los “fake news” y de los ataques online?

R.: Si, claro que hay una parte negativa. Un periodista serio tiene que conseguir al menos dos fuentes para una nota y un pacto con la verdad, un rigor periodístico. Un blog es una opinión personal y no tiene el rigor de un periodismo más tradicional, pero se ha vuelto muy importante en lugares donde no hay prensa libre. En lugares como Bangladesh, donde no hay libertad de expresión y donde la única manera de expresar la verdad, es en estos medios nuevos.

P.: Volviendo a Estados Unidos, el asesor de Trump y ex político republicano Newt Gingrich dijo esta semana que aconsejaría al nuevo mandatario no responder preguntas de la prensa y pasar por encima d esta para hablar “directo a la gente”. Agregó que, si no le gustaba a la Asociación de Corresponsables de la Casa Blanca, podrían pensar en disolverse. ¿Qué opina?

R: Pues es muy grave, porque estamos hablando precisamente de propaganda, es peligrosísimo. Para todo el mundo es asombroso y para muchas personas dentro del país sorprende que teniendo esa constitución y esa idea de la libertad de expresión tan profunda y tan hermosa, renacentista, iluminada, que los mismos estadounidenses ataquen algo que todo el mundo ha admirado por 200 años y pico. De nuevo, no saben lo que tienen. Cuando piensas en propaganda, piensas en Mussolini, en la Alemania Nazi.

Para el mundo es incomprensible que no se den cuenta.

 

La charla de Jennifer Clement será el viernes 2 de Diciembre de 6 a 9 pm. en el Los Angeles Times conference room, 202 W. First St. Los Angeles, CA 90012.

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