La marihuana será legal, pero todavía podría costarte el trabajo

La compañías tienen la capacidad de establecer normas para que el consumo recreativo o incluso medicinal de cannabis se quede fuera de la oficina

¡Mantente al día con las noticias de interés de los Hispanos!

Sigue a La Opinión en Facebook

La marihuana será legal, pero todavía podría costarte el trabajo
Una empresa puede hacer que sus empleados actuales o potenciales se sometan a un test de drogas.
Foto: Archivo

Puede que California haya aprobado recientemente el consumo de marihuana para uso recreativo, pero las compañías conservan el derecho a prohibir que sus empleados estén bajo los efectos de esta droga en el lugar de trabajo.

La Proposición 64 fue aprobada en las elecciones del 8 de noviembre y a partir del 1 de enero de 2018 entrará en vigor la regulación que controla la venta y el sistema impositivo del cannabis.

Pero la Proposición 64 dice claramente que las compañías pueden limitar el uso y la posesión de este droga entre sus empleados. El texto de la ley permite explícitamente que “los empleadores públicos y privados establezcan y hagan cumplir sus propias políticas respecto a la marihuana“.

Esto significa que pueden, por ejemplo, exigir que los candidatos a una vacante pasen un test de drogas y pueden negarse a contratar a alguien que dé positivo.

También pueden imponer los mismos análisis a los trabajadores ya veteranos, y despedir a los que no cumplan la normativa de la compañía. Hay que señalar que una empresa puede echar a la calle a un empleado por consumo de marihuana incluso si este se produce fuera del lugar del trabajo, si así lo establece en su propia regulación.

Recordemos que la marihuana, a diferencia de otras sustancias como el alcohol, puede permanecer en nuestro organismo largo tiempo después de que la hayamos consumido. Si un trabajador da positivo en el consumo de marihuana, la compañía tiene la libertad de despedirlo incluso si el trabajador no estuvo bajo los efectos de la droga en el lugar de trabajo.

Hay pocas limitaciones a esta libertad de las compañías. Siempre y cuando los análisis se realicen de manera uniforme y no discriminativa, y con algunas consideraciones sobre la forma y el momento en que tienen lugar, se puede exigir a cualquier empleado actual o potencial que se someta a ellos.

No importará si la marihuana fue obtenida de forma legal, ni siquiera si se utiliza con fines médicos.

Como la regulación depende de cada empresa, los trabajadores que tengan alguna duda deben dirigirse a sus empleadores para conocer la política que se les aplica y evitar que el desconocimiento les cueste el trabajo. También se recomienda a las compañías que comuniquen a sus empleados si se producen o no cambios en la política de la empresa respecto al uso de marihuana tras su legalización.

Es muy probable que esta consideración sea en gran parte responsable de que la Proposición 64 haya sido aprobada. Una medida anterior que también buscaba la legalización de la marihuana y fue rechazada, la Proposición 19 de 2010, incluía una cláusula que prohibía que las compañías disciplinaran a sus trabajadores por usar marihuana a no ser que afectara a su desempeño profesional.

Esta cláusula hubiera resultado muy problemática para los empleadores ya que, como hemos señalado, un test puede probar que el empleado consumió marihuana en algún momento pero no demuestra de forma fehaciente que se encontrara bajo los efectos de la droga en el lugar de trabajo. El propio director ejecutivo de la Asociación de la Industria del Cannabis de California Nate Bradley se refirió a esa cláusula como una “píldora envenenada” que condenó al fracaso a la Proposición 19.

Te recomendamos