¿Te molestan los cobradores de deudas y no debes nada?

Nuevas reglas les exigirían tener pruebas de que debes dinero

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¿Te molestan los cobradores de deudas y no debes nada?

Una de las quejas más comunes sobre los cobradores de deudas es que hostigan a la gente con deudas que ya no tienen o que ni siquiera debían para empezar. Los reguladores federales ahora están proponiendo reglas que, entre otras protecciones, reduzcan estas acciones de cobro molestas y falsas exigiendo que los cobradores tengan algún tipo de evidencia que muestre que la persona a quien están llamando realmente debe dinero.

Las reformas financieras Dodd-Frank de 2010 no sólo crearon el Buró de Protección Financiera a los Consumidores (Consumer Financial Protection Bureau o CFPB) sino que le encomendaron crear regulaciones para prohibir las prácticas injustas y engañosas por parte de ciertas instituciones y servicios financieros, incluyendo a los cobradores de deudas.

Después de un proceso de 3 años de consultoría a la industria, defensores de consumidores y estadounidenses comunes y corrientes, el CFPB va a hacer pública la estructura de las nuevas protecciones que pretenden reducir las molestias, la deuda zombie,  y las confusiones de identidad de las cobranzas de deudas.

Los cobradores de deudas son de lo pPeor

Son demasiados los problemas con los intentos ilegales de cobrar deudas. Tener que decirles una y otra vez a los cobradores que no eres “Zacarías Zabala” y que nunca has estado hospitalizado en Tucson es muy molesto. Te agrega la responsabilidad de tener que demostrar que es falso:

Tú: “Mire, aquí está mi identificación y mi último recibo telefónico.”

Ellos: “Pudo haber cambiado su nombre. Páguenos.”

La Ley de Prácticas Justas de Cobranza de Deudas ya requiere a los cobradores que dejen de llamarte o intentar contactarte, a menos que sea para notificarte sobre alguna acción legal, si tú así lo solicitas. Eso estaría bien si (A) funcionara siempre [no funciona], y (B) si ese cobrador de deudas no le vendiera simplemente la deuda a otro cobrador unos meses después, comenzando el ciclo una vez más.

Un investigación en 2013 por la Comisión Federal de Comercio (Federal Trade Comission) descubrió que los compradores de deudas, (que son compañías que compran las deudas por centavos por dólar con la esperanza de poder cobrarlas), rara vez obtienen la información que necesitan para asegurarse de que las personas a quienes fastidian sean realmente los deudores auténticos, o que el estatuto relevante de prescripción o limitación no ha expirado sobre la deuda.

Las compañías que venden estas deudas a menudo no les dicen a los compradores si algunas de estas cuentas morosas han sido impugnadas por las personas, ni les dan a los compradores de la deuda documentación complementaria sobre estas cuentas. Por lo general, la única información que se transfiere de una compañía a la siguiente es: nombre, cantidad que supuestamente se debe, último teléfono conocido, última dirección conocida; toda la información que necesitas para comenzar a hostigar a alguien, pero nada para comprobar que tienes a la persona correcta o que la deuda es legítima.

Es cierto, algunas personas se quejan, decenas de miles se quejan ante el CFPB, la FTC y las agencias estatales de protección a los consumidores, o entablan acciones judiciales contra los cobradores que van más allá de lo correcto, pero aquellos que no tienen los recursos o que no saben cómo defenderse de estos intentos de cobro podrían sentirse atrapados y elegir pagar una deuda que ya no debían o que nunca la tuvieron para empezar.

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Las nuevas reglas

Mientras que algunas compañías e instituciones financieras hacen su propia cobranza de deudas, la mayoría de las acciones de cobranzas problemáticas involucran a cobradores terceros o a compradores de deudas. Por lo tanto, las reglas que propone el CFPB en este punto se refieren principalmente a estas compañías.

La propuesta del CFBP intenta combatir las molestas acciones de cobranza de 3 maneras: limitando las llamadas y mensajes excesivos; proveyendo más información sobre supuestas deudas y cómo disputarlas; y, lo más importante, asegurándose de que los cobradores estén conectando la deuda correcta con la persona correcta.

Aquí hay un desglose de lo que se requeriría si las reglas entraran en acción como están hoy mismo:

•    Más que un simple número telefónico: Antes de contactar a cualquier consumidor sobre una supuesta deuda, el cobrador tendría que tener más que un nombre, una cantidad y un número telefónico. De acuerdo con el CFPB, el cobrador tendría que confirmar que tiene, además de la información usual, un número de cuenta asociado con la deuda, la fecha de incumplimiento, la cantidad debida a la fecha de incumplimiento y la fecha y cantidad de cualquier pago o crédito aplicado después del incumplimiento.

De esta forma, si te están hostigando por una cuenta de cable que se venció en 2012 y puedes comprobar que no viviste en la dirección asociada con esa cuenta en específico antes del 2015, hace que sea más fácil disputar la deuda.

•    Ya es más que suficiente de las llamadas cada 5 segundos: En lugar de recibir 6 llamadas de cobranza de deudas al día (en un día bueno), los cobradores de deudas independientes estarían limitados a 6 intentos de comunicación, de cualquier tipo, por semana. Así que 2 llamadas por teléfono, una carta y un correo electrónico en total serían 4 intentos de comunicación. Por lo tanto, los cobradores no pueden llenar tu bandeja de correo, teléfono o correo de basura con notificaciones y reclamaciones de pago molestas.

•    Esta deuda es vieja (pero por favor aún así páganos): Muchas personas no saben que hay estatutos de limitaciones para muchos tipos de deuda, lo cual significa que después de cierta cantidad de años, ya no pueden demandarte legalmente por no pagar. Sin embargo, los cobradores aún pueden pedirte que pagues, porque técnicamente sigues debiendo ese dinero.

Lo que no te dicen es que, al hacer un pago que de otra forma sería una deuda muerta, podrías estar reinstituyendo el estatuto de limitaciones, reviviendo de forma efectiva la deuda y creando un zombie financiero que podría terminar en una demanda si no puedes hacer los pagos esta vez.

Bajo las nuevas reglas, el cobrador tendría que publicar en la notificación que una deuda en particular es demasiado vieja como para demandar al deudor. Paga estas deudas bajo tu propio riesgo.

•    Disputas de deudas fáciles:
“¡Disputa eso!” tus amigos dicen cuando les cuentas sobre la demanda de pago de una deuda de $700 que recibiste por una membrecía de gimnasio que tu antiguo compañero de cuarto hizo a tu nombre. “¿Cómo hago eso?” preguntas. Tus amigos se encogen de hombres. “Manda una carta o algo, ¿tal vez?”

El CFPB está proponiendo que las notificaciones de cobranza incluyan un talón desprendible para disputas/pagos que los receptores puedan fácilmente desprender y mandar de vuelta al cobrador. Incluiría opciones sobre razones por las cuales el receptor de la notificación cree que la demanda del cobrador está equivocada.

•    El derecho a una disputa rápida: Si envías ese talón de vuelta, o cuestionas la deuda a través de cualquier otro medio escrito, dentro de los siguientes 30 días después de la primera notificación, el CFPB propone que el cobrador tenga que ofrecerte un reporte de deuda que establezca por escrito toda la información que tiene para comprobar la deuda.

El cobrador de deudas entonces tendría prohibido perseguir la deuda hasta que provea este reporte, así que sería en interés de la compañía responder rápidamente a la disputa.

•    No hay documentos, no hay cobro:
Si resulta que después de la disputa no hay documentos para fundamentar la acción y cobranza, el cobrador tendría que dejar de perseguir la deuda, al menos hasta que pueda obtener toda la información que necesita para presentar su caso.

•    Atención a las ‘banderas rojas’: Se exigiría a los cobradores que revisen la información de la deuda que obtuvieron y que si encuentran ciertas señales de advertencia, como un alto número de disputas en un portafolio de deudas en particular, un vendedor de deudas que no quiere o no puede proveer documentos para fundamentar las mismas, deben detener las acciones de cobranza.

•    No pasar la cuenta al siguiente: Actualmente, podrías pasar semanas o meses intentando disputar una deuda con el Cobrador X solo para descubrir que tu deuda ha sido vendida al Cobrador Y y que no saben nada sobre tu disputa. Bajo las reglas propuestas, si el Cobrador X vende esa deuda bajo disputa, el Cobrador Y no puede intentar cobrarla hasta que la disputa sea resuelta.

Esto significaría que los cobradores tendrían que transferir la información de disputas junto con todas las deudas que revendan, una práctica que parece ser poco conocida en la industria en la actualidad. “Esto se trata de lograr más precisión y responsabilidad en un mercado que lo necesita desesperadamente”, dice el director del CFPB, Richard Cordray, en una declaración.

Lejos de la perfección

Los defensores de los consumidores han presionado durante mucho tiempo para tener una reforma en el mercado de cobro de deudas, y el anuncio de hoy fue recibido con aplausos, pero también con la consciencia de que esto es solo el principio para una industria que ha estado plagada de prácticas en contra de los consumidores durante décadas.

Suzanne Martindale, nuestra colega en Consumers Union, la división de políticas y abogacía de Consumer Reports, nota que es increíblemente importante hacer responsables a los cobradores de deudas exigiéndoles que tengan fundamentos razonables para cobrar una deuda, pero la propuesta del CFPB se queda corta no poniendo toda la carga de pruebas sobre el cobrador.

“Requerir que los cobradores terceros obtengan y revisen la información clave a lo largo del proceso prevendrá las prácticas de cobro más abusivas”, hace notar Martindale. “Sin embargo, instamos al CFPB a requerir que los cobradores revisen los documentos reales relacionados con la cuenta original en cuestión. Depender de las afirmaciones del dueño anterior sobre el hecho de que la información es ‘precisa’ aún podría causar que los cobradores a lo largo del tiempo busquen a las personas incorrectas o tengan las cantidades equivocadas”.

Margot Saunders del Centro Nacional de Leyes para los Consumidores (National Consumer Law Center o NCLC) es igualmente crítica, diciendo que la propuesta “crea un sistema complicado e inadecuado que permite a los cobradores depender de información que podría ser inexacta”.

Tanto Consumers Union como el NCLC también cuestionan si el decirle a alguien que una deuda es demasiado vieja como para que lo demanden es suficiente.

“Instamos al CFPB a hacer más para proteger a los consumidores y simplemente prohibir todos los intentos de cobranza de deudas ‘exentas por el tiempo’ tanto dentro como fuera de la Corte”, dice Martindale sobre la posición de Consumers Union en el asunto.

La propuesta publicada aborda únicamente a los cobradores terceros de deudas. Una próxima propuesta del CFPB va a considerar las acciones de cobranza de deudas que los servicios financieros regulados, incluyendo bancos y compañías de tarjetas de crédito, toman por su propia cuenta.

– Consumerist

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