Nuevo éxodo de haitianos a Tijuana pone a albergues en situación grave

Ante la noticia de que a muchos los están deportando al llegar a Estados Unidos, algunos han decidido solicitar refugio en México

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Nuevo éxodo de haitianos a Tijuana pone a albergues en situación grave
Mujeres haitianas duermen en la calle después de no conseguir sitio en el Centro Madre Assunta de Tijuana. Los albergues de la ciudad tienen dificultades para atender a todos los migrantes que esperan cruzar a Estados Unidos.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinion

Los albergues para migrantes en Tijuana no se dan abasto para atender el nuevo éxodo de haitianos que han llegado este mes a la ciudad fronteriza.

A las puertas de la Casa del Migrante y del Centro María Assunta aguardan decenas de haitianos, arremolinados unos juntos a otros, para protegerse del frío que cala fuerte en diciembre.

Romy Toussaint, un haitiano que encontró refugio en la Casa del Inmigrante, implora que dejen entrar a su esposa que duerme en la calle. Pero las reglas son estrictas. En la Casa del Inmigrante solo se aceptan hombres. Además, aunque quisieran romper el reglamento, no pueden. Están al tope de saturados.

12/08/16/ TIJUANA/A large group of Haitian refugees seek shelter at the Casa del Migrante in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Un número sin precedentes de haitianos ha llegado en la última semana a Tijuana lo que ha puesto en una grave situación a los albergues (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

Cómo voy a irme a dormir, si mi esposa está en la calle. No puedo. ¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme!”, suplicaba al borde de un ataque de nervios.

En mayo, Tijuana se convirtió en el escenario de un incremento nunca antes visto de solicitantes de asilo para Estados Unidos, provenientes de Haití. No solo atiborraron los albergues sino que, desesperados, se establecieron día y noche en la entrada a Estados Unidos en la garita de San Ysidro.

Luego de unos meses donde el flujo de haitianos disminuyó, resurgió de nuevo este mes y los haitianos comenzaron a llegar por miles.

No cabe un alfiler

En el interior del Centro Madre Assunta, apenas se puede caminar. Las mujeres refugiadas de Haití con sus hijos están por todas partes de la casa, en sillones, en camas y en el piso.

“En los últimos diez días, el flujo de haitianos ha resurgido. La cosa está grave, no tenemos albergues. Aquí ya no hay lugar. Empiezan a llegar en números espantosos”, clama el padre Patrick Murphy, director de la Casa del Migrante.

12/08/16/ TIJUANA/A large group of Haitian refugees wait to enter the Salvation Army shelter in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Cientos de haitianos hace fila para poder entrar a dormir al albergue del Ejército de Salvación de Tijuana (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

“Parece que en las demás fronteras no quieren aceptar ya a nadie, y todos vienen rumbo a Tijuana”, indica.

El sacerdote está preocupado porque tiene información de que un grupo más grande de haitianos que viene desde Brasil, recorriendo todo el continente, se avecina  hacia Tijuana.

“En estos momentos tenemos como 6,000, pero desde que comenzó este flujo ya han cruzado por aquí como 10,000. Dicen que vienen otros 15,000 y 20,000 porque Brasil había dado 43,000 visas de trabajo a los haitianos, y como ya no hay empleo, vienen en masa hacia Estados Unidos en busca del sueño americano”, observa.

De acuerdo al padre Muphy, en la frontera, las autoridades de migración a diario aceptan el ingreso de entre 50 y 60 haitianos, pero llegan más que esos a Tijuana.  A algunos inmigrantes, las autoridades de Migración de Estados Unidos les dan cita para dentro de dos meses, observa.

12/08/16/ TIJUANA/A group of Haitian refugees wait to receive a hot meal at the Salvation Army shelter in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Un grupo de refugiados hatianos se preparan para tener una comida caliente en el albergue del Ejército de Salvación de Tijuana (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Jóvenes en busca del sueño americano

Los inmigrantes que arriban a Tijuana son jóvenes, tienen edades entre 25 y 35 años. “De cada 10, siete vienen con su pareja e hijos. Suelen tener familiares en Miami, Filadelfía, Boston y Nueva York”, expone Murphy en base a las estadísticas que llevan.

La gran mayoría son aceptados por Estados Unidos. Los dejan entrar pero los ponen en centros de detención por meses. A algunos los dejan salir; y a otros los deportan a Haití.

A diferencia de otros años, a partir de mayo de 2016, el 65% de los inmigrantes en los albergues de Tijuana son haitianos y el resto deportados. Antes, la mayoría eran deportados.

12/08/16/ TIJUANA/A large group of Haitian refugees seek shelter at the Casa del Migrante in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Ante los miles de haitianos que buscan cruzar hacia Estados Unidos, los albergues de Tijuana no dan abasto ya que no tienen suficientes camas ni espacio (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

Por fortuna, dice Murphy, la gente de Tijuana ha respondido de una manera muy generosa para con los haitianos. “Ayer nos mandaron regalar de manera anónima 250 cobijas”, expone.

El padre Murphy dice que debido a las deportaciones de haitianos hacia su país, “yo les he dicho que en lugar del sueño americano, piensen mejor en el sueño mexicano, que se queden aquí a trabajar. Y algunos han comenzado a hacerlo en la construcción o como ayudantes”, indica.

Reflexiona y dice que aunque se gana poco en Tijuana, si se compara con los sueldos de Haití, no están tan mal en la frontera mexicana.

12/08/16/ TIJUANA/Haitian Lazarre John Arold with his wife is among a handful of refugees who have decided to stay in Tijuana, Mexico. Haitian Lazarre John Arold receives help at the Salvation Army in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
El haitiano Lazarre John Arold junto con su esposa quieren quedarse a vivir en Tijuana en lugar de cruzar a Estados Unidos y arriesgarse a ser deportados a Haití (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

Comienzan a solicitar refugio

A Lazarre Arold, un haitiano de 28 años y a su esposa Siliane Gustave de 24 años, les tomó 18 días después de llegar a México, decidirse a iniciar trámites para buscar refugio y quedarse a vivir en el país azteca.

Si podemos hacerla aquí, aquí nos quedamos”, dice Arold en un español limitado, suficiente para darse a entender.

Observa que tomaron la decisión de buscar refugio en México después de platicar con su familia en Haití.

“Me han dicho que me quede aquí porque muchos de los que ya entraron a Estados Unidos, ya los regresaron a Haiti”, expresa.

12/08/16/ TIJUANA/Haitian Lazarre John Arold shows a picture of his wife. Lazarre is among a handful of refugees who have decided to stay in Tijuana, Mexico. Haitian Lazarre John Arold receives help at the Salvation Army in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
El haitiano Lazarre John Arold muestra una foto de su esposa Siliane. La pareja busca obtener en refugio para quedarse a vivir en Tijuana (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

A Arold y su esposa les tomó tres meses viajar de Brasil a Tijuana. “Sufrimos mucho para llegar a Tijuana. En Panamá y Costa Rica perdimos 2,000 dólares en pagos a los coyotes”, cuenta.

Sostiene que ellos salieron de Haití a causa del terremoto de 2010. En 2011 se fueron a trabajar a República Dominicana; y en 2015 a Brasil. “Cuando la economía se puso muy mal en Brasil, y ya no hubo trabajo, decidimos hacer el viaje hacia Estados Unidos”, menciona.

Confiesa que se sienten a gusto en Tijuana. “Estamos tranquilos, podemos andar a cualquier hora del día y nadie nos molesta, comemos bien, hay mucha gente que nos ha ayudado. Solamente necesito el papel del gobierno mexicano que nos garantice el refugio para poder trabajar y estudiar”, expone.

12/08/16/ TIJUANA/Haitian Lazarre John Arold with his wife is among a handful of refugees who have decided to stay in Tijuana, Mexico. Haitian Lazarre John Arold receives help at the Salvation Army in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Al haitiano Lazarre John Arold y su esposa Siliane Gustave les ha gustado la vida en México y prefieren solicitar refugio en ese país (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

Mientras hacen los trámites de solicitud de refugio, Arold y su esposa no se han quedado de brazos cruzados. Trabajan entre 13 y 14 horas a diario en una tortillería en Tijuana. Entre los dos, al mes ganan alrededor de 400 dólares, y ya consiguieron rentar un cuarto.

“Yo sé que si México nos dan el refugio, mi esposa y yo podemos conseguir un mejor trabajo en Tijuana. Me gustaría mucho trabajar e ir a la universidad. Quisiera estudiar para médico o relaciones internacionales. Sé que la podemos hacer aquí”, dice el haitiano dibujando en su rostro cansado, una sonrisa de esperanza.

12/08/16/ TIJUANA/Capt. Isaac Olvera (R), Salvation Army in Tijuana, speaks to a group of Haitian refugees at the shelter. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
El Capitán Isaac Olvera coordinador del albergue del Ejército de Salvación en Tijuana dice que ellos están apoyando a un grupo de haitianos para que les den refugio en México (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

Mejor México que la deportación

El capitán Isaac Olvera, coordinador operativo del refugio para hombres del Ejército de Salvación de Tijuana, dice que Arold puede ser de los primeros haitianos que soliciten y obtengan refugio en México. “Muchos al ver que pueden ser deportados y enviados de vuelta a Haití por el gobierno estadounidense, encuentran la opción de quedarse en México”, expone.

“Se habla de un grupo de entre 20 y 25 haitianos que buscan refugio y asilo. Nosotros, como institución, los hemos acompañado al Instituto de Migración. Esperamos que el gobierno mexicano sea benévolo con ellos como lo ha hecho con los centroamericanos”, observa.

Olvera hace ver que de los 2,000 haitianos que han pasado por el albergue del Ejército de Salvación este año, Arold es de los más serios y decididos a quedarse en México. “Él entiende que con un permiso de trabajo y con estudios, puede obtener un mejor empleo. Los requisitos que les piden para solicitar el refugio o el asilo son: comprobar residencia en su país, copias de su pasaporte e identificaciones, y documentos de estudios, si los tienen”, expone.

12/08/16/ TIJUANA/Haitian refugees with their young children seek shelter at Centro Madre Assunta in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Muchas mujeres haitianas y sus hijos han encontrado refugio en el Centro Madre Asunta de Tijuana pero el lugar no se da abasto por lo que muchas duermen en la calle (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

El capitán Olvera explica que ya sea que decidan buscar refugio o asilo en México, o quieran esperar una cita con migración de Estados Unidos, les piden a los haitianos que se pongan a trabajar para que se mantengan ocupados y tengan algo de dinero.

Lo están haciendo en empleos informales: descargan camiones, acomodan fruta, pintan paredes, estacionan autos. La gente en Tijuana los ve con curiosidad y simpatía”, anota.

12/08/16/ TIJUANA/Haitian Lazarre John Arold is given street directions outside the shelter by Capt. Isaac Olvera, Salvation Army in Tijuana. Lazarre is among a handful of refugees who have decided to stay in Tijuana, Mexico. Haitian Lazarre John Arold receives help at the Salvation Army in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
El haitiano Lazarre John Arold ha encontrado un gran apoyo en el capitán Isaac Olvera del albergue Ejército de Salvación de Tijuana (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

Para llegar a Tijuana desde Brasil, los haitianos invierten un promedio de 8,000 dólares. Muchos son asaltados en el camino, otros mueren, algunas mujeres son violadas y también al cruzar por algunos países de Centroamérica tienen que pagar a los guías o coyotes alrededor de 2,000 dólares.

La abogada Melissa Virueta de la Casa del Migrante dice que ellos tienen una lista de haitianos que les han expresado la intención de quedarse a vivir en Tijuana, aun cuando los sueldos no los animan mucho. “Pueden obtener refugio a través del Instituto de Migración o de la Comisión Mexicana de Atención a Refugiados (COMAR)”, explica.

12/08/16/ TIJUANA/Haitian refugee Rosehie Su-Baptiste with her new born daughter, seek shelter at Centro Madre Assunta in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Rosehie Su-Baptiste dio a luz en Tijuana a su segunda hija y ambas reciben cobijo en el Centro Madre Assunta (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

Los primeros haitianos-mexicanos

Después de una travesía de Brasil a Tijuana por cuatro meses y medio, a los 10 días de haber llegado a Tijuana, Rosehie Su-Baptiste, una haitiana de 31 años, dio a luz a una niña. “Gracias a Dios está con salud y es bienvenida”, dice mientras amamanta a su recién nacida recostada en una cama litera.

Baptiste externa que su bebé no la ha hecho desistir de querer ir a Estados Unidos, ya que en Haiti dejó a otra hija de ocho años que necesita su apoyo económico.

12/08/16/ TIJUANA/Social worker Maria Galvan holds new born Haitian refugee, at Centro Madre Assunta in Tijuana. An unprecedented arrival of Haitians and others seeking entry into the United States in recent weeks has sent Tijuanas migrant shelters scrambling to find beds, blankets, food and other necessities to serve this increase of people awaiting processing by U.S. authorities. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
La trabajadora social Maria Galván del albergue del Centro Madre Assunta sostiene en brazos a la hija recién nacida de Rosehie Su-Baptiste que nació en Tijuana hace una semana (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

La bebé de Rosenie es el primera hija de padres haitianos que nace en Tijuana y recibe un techo en la Casa de la Madre Assunta. “En un albergue de Mexicali, una pareja de haitianos tuvieron gemelos. Pero aun con hijos nacidos en México, ellos no se quieren quedar en México, están determinados en irse a Estados Unidos”, sostiene María Galván, trabajadora social del Centro Madre Assunta.

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