Un lugar seguro para que padres se reencuentren con sus hijos

Cuarto de visitas en El Sereno ofrece paz y tranquilidad a padres que tienen visitas supervisadas con sus hijos

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Un lugar seguro para que padres se reencuentren con sus hijos
El cuarto de visitas ofrece comodidad para padres e hijos supervisados por el sistema DCFS. (Jacqueline García)

Para María Morales, la visita supervisada que tenía con su hija Lily dos veces a la semana era complicada debido a la localidad. Morales, quien perdió temporalmente la custodia de su niña de 6 años solía verla en algún “McDonald’s o un Denny’s”, pero al poco rato la visita se volvía incomoda.

“No podemos esperar que los niños no se aburran después de sentarte en un Denny’s por dos horas sin hacer nada”, explicó Morales. “En un lugar público tampoco puedes expresarte o platicar a gusto”, añadió el jueves por la mañana, poco después de celebrar la apertura oficial de un cuarto de visita en El Sereno aprobado por el Departamento de Servicios para Niños y Familias (DCFS) del condado de Los Ángeles.

Morales ha venido ocupando el cuarto por poco más de cinco meses para su visita con su hija.

El cuarto, localizado dentro del centro Barrio Action Youth & Family es un proyecto en asociación con la iglesia All Saints y Family Connect de Pasadena.

María Morales (centro) junto a su madre María Conde y Julio Morales en el cuarto de visitas. (Jacqueline García)

El cuarto

El espacio no es muy grande, pero sí es muy acogedor y simula un hogar. Cuenta con una pequeña sala, sillones inflables, un comedor y sillas para niños y muchos juguetes. Hay algunos cuadros que cuelgan en la colorida pared y docenas de juegos de mesa y libros que permiten a padres y sus hijos pasar un buen momento bajo la supervisión de una persona.

“Este cuarto se realizó debido a la necesidad de poder obtener y dedicar un espacio privado a familias que están involucradas en sistema de servicios sociales”, dijo Carlos Martínez, director de operaciones en Barrio Action & Youth Center.

“Los supervisores voluntarios observan y sirven como intermediarios entre el niño y el Departamento”, explicó Martínez.

Cuando la corte ordena que los niños pueden tener visitas supervisadas con sus padres, DCFS coordina a voluntarios—que reciben entrenamiento—de la iglesia y el programa de Family Connect, dijo Rosa Gómez, trabajadora social con DCFS. “Si hay padres que todavía no saben cambiar pañales, [los voluntarios] les enseñan cómo hacerlo. Entonces, aparte de convivir en las visitas, también aprenden a comunicarse, jugar y obtener buena calidad en las visitas cons su hijos”, aseveró.

El cuarto fue oficialmente inaugurado el jueves por la mañana por representantes de distintas agencias incluyendo DCFS, el condado y la ciudad de Los Ángeles. (Jacqueline García)

Trabaja para recobrar la custodia de su hija

Morales dijo que por el momento su hija – quien se encontraba en la escuela – esta bajo el cuidado de sus padres y su hermana. Ella esta en un proceso para terminar un programa y ser apta para obtener la custodia total de Lily otra vez.

“Estoy tratando de llenar los requisitos por parte de DCFS y estoy asegurándome de que yo pueda darle a mi hija la vida que se merece”, explicó Morales.

Sus padres, María Conde y Julio Morales, dijeron que estaban muy emocionados de que se le haya brindado ese lugar seguro para la visita supervisada de su nieta.

“Es lo mejor que les pudo pasar a las dos. Mi otra hija llevaba a [Lily] a un Denny’s o un McDonald’s. Pero ahora [Lily y su madre] disfrutan mucho el cuarto de visita y cuentan maravillas de este lugar”, dijo Conde. “También la niña quiere mucho a las dos personas que la supervisan. Ellas se han vuelto como familia para nosotros”, aseveró.

Una de las supervisoras voluntarias, Megan Cooper, dijo que ha sido testigo del cambio que este cuarto ha generado en esta familia.

“Recientemente, mientras terminábamos una visita, espontáneamente dije ‘adiós cuarto’ y Lily respondió ‘te amo cuarto’”, contó Cooper, aseverando que ese es el lugar perfecto donde padres e hijos pueden expresar su amor sin ser juzgados o intimidados.

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