De campesina a funcionaria

Marylou Olivarez-Mason llegó de niña con su familia

LANSING, Michigan – Al volante de un moderno automóvil, la figura de Marylou Olivarez-Mason se desplaza por las calles de Lansing con la seguridad que le brindan los años de recorrer sus barrios sirviendo a los inmigrantes hispanos, así como con la propia experiencia de haber vivido la situación de aquellos a los que ahora dedica su esfuerzo y energía.

Olivarez-Mason, enfermera de profesión, es madre de cinco hijos y funcionaria del gobierno de Michigan.

Ella recuerda con una mezcla de nostalgia y afecto los episodios de su vida cuando acompañaba a sus padres y tíos en “la labor”, el trabajo de la “pizca” o cosecha de productos alimenticios en los cuales la jornada era de sol a sol.

“Nací en San Antonio, Texas, y vine con mi familia a Michigan a hacer el trabajo de la cosecha gracias a un contrato con una compañía de azúcar”, dice Olivarez-Mason.

“Fue así como empezamos a migrar trabajando en la recolección de papas, pepinos, cerezas, fresas y otros productos”, añadió. A los 12 años, esta destacada mujer latina, aun no había asistido a la escuela y una vez que la familia se estableció en Michigan término su secundaria, para varios años después graduarse de enfermera.

“Siendo madre soltera y con cinco niños que mantener trabajé en dos empleos y fue así que un día me llamaron para ocupar el cargo de coordinadora de Asuntos Latinoamericanos de la Diócesis de Saginaw”, narra Olivarez-Mason.

En la actualidad, se desempeña como directora de la Hispanic/Latino Commission of Michigan, que es parte del Departamento de Derechos Civiles del gobierno estatal. Entre sus muchos propósitos figura asegurar el apropiado reconocimiento de los logros alcanzados por los hispanos y sus contribuciones al estado.

“Siento orgullo de desempeñar este trabajo porque ahora puedo ayudar a los migrantes con la experiencia de haber sido una trabajadora como ellos en una época en que no habían programas que nos beneficiaran “, señaló.

“Todavía hay muchas cosas que hacer pero ahora tengo una voz para hablar por estas personas y puedo denunciar los abusos que aún se cometen”, apuntó Olivarez-Mason.