De ‘party’ en ‘chiva’

Un autobús se convierte en alternativa de diversión para hispanos en Carolina del Norte

CHARLOTTE, Carolina del Norte.- Un colorido autobús conocido como “La Party Chiva” se ha convertido en una alternativa de diversión para los hispanos en una localidad de Carolina del Norte, realizar paseos turísticos y la oportunidad de mostrar la cultura hispana.

Desde hace dos meses, este autobús con los colores amarillo, azul y rojo, recorre las calles de Charlotte, la ciudad más grande del país, con pasajeros que no buscan solamente trasladarse de un lugar a otro, sino disfrutar de una “fiesta” bajo ruedas con sus amistades.

La idea surgió de la ecuatoriana Delia Rabah, cuyo país de origen utilizó primero estos vehículos -así como en Colombia y Panamá- como transporte de la gente del campo para vender productos.

“Los campesinos iban en ‘chivas’ a cobrar a los clientes pero contrataban músicos, comían, cantaban, y bailaban a la vez. Luego pasó a transporte público rural, y hoy en día son patrimonio cultural”, explicó.

Según Rabah, las “chivas” son muy populares en ciudades estadounidenses como Nueva York, Houston y Miami como atractivo turístico, pero decidió traer el concepto a las Carolinas en parte para ofrecer una opción de esparcimiento sano a los hispanos del área.

“Muchas personas tienen problemas al salir a divertirse y a la vez tomarse un trago; es muy difícil así conducir”, apuntó Rabah.

“Por ello contratan la ‘chiva’, que es una discoteca sobre ruedas, donde toman licor, bailan, comen y hasta cantan karaoke. Es como un servicio de limusina que recorre la ciudad y las personas no tienen que preocuparse”, enfatizó.

El conductor de la “chiva” en Charlotte recoge al grupo que contrata sus servicios en lugares designados de la ciudad, que pueden ser restaurantes, discotecas, bares, clubes e inclusive una vivienda.

El chofer, aparte de manejar el autobús, se encarga de encender las luces de la “discoteca rodante” provista de equipos de sonido, luces, micrófono, y otros accesorios.

Los clientes generalmente utilizan la “chiva” para ir a un determinado lugar como centros nocturnos o una fiesta mientras en el camino se van preparando para más diversión.

Algunos traen su propia música para agregar su estilo particular a la fiesta.

Otros la rentan para ocasiones especiales como cumpleaños, aniversarios, graduaciones, o celebraciones en general.

“La Party Chiva ya tiene un lugar de estacionamiento en los centros nocturnos de Charlotte; su popularidad va creciendo y no sólo entre hispanos, sino anglosajones y afroamericanos; les llama mucho la atención su colorido y ambiente fiestero”, apuntó Rabah.

La mexicana Roble Zárate alquiló “La Party Chiva” para festejar con su grupo de compañeros de trabajo los buenos resultados alcanzados en la compañía para la que trabajan.

Aunque no está muy familiarizada con esa tradición de los países sudamericanos, dice que le llamó la atención que el autobús ofrece la oportunidad de pasar un rato agradable con los amigos en un ambiente más íntimo.

“Aquí se disfruta, se baila, se canta, toma; es como estar en familia, se nos sale todo lo latino que tenemos por dentro, se brinca en el tubo -y a veces los hombres son mejores que las mujeres-; nos divertimos a lo grande y nos prepara para llegar a la fiesta”, acotó Zárate.

A ritmo de mariachi, el grupo de mexicanos cantaron algunas rancheras, mientras bebían cerveza; otros conversaban con los amigos y los menos penosos se aventuraban a bailar en un tubo colocado en medio del autobús.

Para Rabah, la idea va más allá que un autobús fiestero; es la oportunidad de mostrar la variedad de la cultura hispana a los americanos y a la vez organizar paseos para que los latinos conozcan otros lugares del estado.

“Lo que se hace o se dice en la ‘chiva’ se queda en la ‘chiva’. La gente aquí se relaja, divierte, comparte con los amigos y sobre todo, se siente orgulloso de sus orígenes y tradiciones”, concluyó la ecuatoriana.