Hermanos y enemigos

Mark y Jorge Rausch se enfrentan en la cocina

Son hermanos. Comparten la misma profesión, negocio, ciertos gustos y se llevan de maravilla.

Pero ahora, los hermanos Rausch se enfrentarán nuevamente en una competencia en donde todo lo anterior sale sobrando porque en el programa del canal de cable Utilísima, Cocineros al límite sólo debe haber un ganador .

Los chefs colombianos Mark y Jorge Rausch harán hasta lo imposible para lograr que un integrante de sus respectivos equipos resulte ganador en esta serie que comienza su segunda temporada el domingo.

“Esto es una competencia y nuestra responsabilidad es guiar a nuestros equipos para salga un ganador”, coincidieron los hermanos Rausch durante una entrevista telefónica desde Colombia.

El formato de este reality no cambiará. Son dos equipos en competencia, pero también hay luchas individuales dentro del grupo al que pertenecen y cada semana hay que superar un reto.

Lo nuevo en esta segunda edición, dijo Jorge, es que ahora hay una representación más amplia de países latinoamericanos.

“Y que los concursantes tienen más experiencia en la cocina”, agregó. “Pero esto no quiere decir que todos sean ya unos profesionales; algunos tienen entre 2 y 5 años de experiencia”, aclaró Mark.

Entre los 14 participantes hay jóvenes de México, Argentina, Colombia, Cuba, Puerto Rico y República Dominicana.

Cada semana el grupo de cocineros se reducirá hasta quedar tres. De esos tres se escogerá al ganador, el cual recibirá cursos pagados en la escuela de cocina Cordon Bleu en Perú.

De acuerdo con la empresa televisiva, en la edición anterior de Cocineros al límite se logró registrar una amplia audiencia.

“Fue un éxito, y ahora nuestro compromiso es que [la segunda temporada] salga mejor y siga siendo un éxito”, explicó Mark. “El reto también es que Fox [compañía a la que pertenece Utilísima] quiere lograr posicionar el programa no sólo en América Latina sino también en Estados Unidos, donde hay gran audiencia hispana”.

Los hermanos Rausch son directos, cuidadosos y muy exigentes con los integrantes de sus equipos. En las redes sociales algunos los señalan como “muy gritones” con los participantes.

“No somos groseros”, aclaró Jorge, que es chef ejecutivo. “La realidad es que la cocina es una profesión fuerte, comprometida y hay que exigirse mucho para salir adelante”.

“No se trata de regañarlos ni de gritarles, sino que en el desarrollo del programa los mejores se deben destacar de los menos buenos y hay que ponerlos bajo presión para eso”.

Mark, quien es chef pastelero, comentó: “La cocina es muy parecida al ejército. La gente tiene que entender que cuando uno está en esta profesión la responsabilidad es muy grande; el manejo de alimentos es muy delicado; uno debe tener ciertos controles de seguridad y por otro lado está la inmediatez; un cliente no espera”.

En esta segunda temporada, que estará conducida por la colombiana Johanna Moreno, los jueces son mucho más exigentes que en la anterior edición.

“Son mucho más prestigiosos, no porque los otros no lo hayan sido, pero ahora tenemos chefs muy importantes como Aarón Sánchez, Aquiles Chávez… y eso genera una responsabilidad mayor y mucha presión por hacer las cosas mejor que bien”, aseguró Jorge.