Hombre de instintos

Hugh Jackman estrena 'Real Steel' antes de repetir su papel de héroe X-Men, Wolverine

LONDRES, Inglaterra.— A los 42 años, el actor australiano Hugh Jackman sabe que no es “un buen estratega” y prefiere guiarse por sus “instintos”, según reveló en un entrevista ante el estreno mañana de su última película, Real Steel.

El protagonista de X-Men, cuyo papel de Wolverine en la saga de ciencia ficción le ha hecho mundialmente famoso, asegura no ser capaz de diseñar su carrera profesional conscientemente.

“La mayoría de las mejores cosas que me han ocurrido en la vida han sido las que he conseguido siguiendo mi instinto, sin planearlas”, revela en un lujoso hotel de Londres en plena promoción de su último trabajo.

La película Real Steel, del director Shawn Levy (Night at the Museum) y producida ejecutivamente por Steven Spielberg, se desarrolla en un futuro próximo donde los robots han sustituido a los humanos en el boxeo.

“Me encantan los dramas deportivos. Una de mis películas favoritas es Chariots of Fire y sigo escuchando la música de Rocky cuando voy al gimnasio”, explica encogiendo los hombros.

A pesar de contar con fuertes dosis de violencia durante las escenas de boxeo, Real Steel también relata de manera muy emotiva la difícil relación de un padre y el hijo al que abandonó al nacer.

Un historia muy próxima a la vida del propio Jackman, que se crió con su padre en Australia después que sus padres se separaran cuando él tenía ocho años y su madre volviera al Reino Unido, de donde proviene su familia.

“Eres de la manera en que te has criado. No cabe duda de que mis emociones han estado a flor de piel en el rodaje de esta película”, explica el protagonista de The Prestige.

Ahora Jackman es el ejemplo de un hombre familiar y estable, lleva casado quince años con Deborra-Lee Furness, trece años mayor que él, es padre de dos hijos adoptados y nunca ha protagonizado un escándalo ni ha sido portada de una revista si no es con motivo de un estreno.

El actor, nombrado en 2008 por la revista People “el hombre más sexy del mundo”, vive en Nueva York y parece que no se plantea mudarse a Hollywood.

“Seamos sinceros: a mi mujer le encanta Nueva York y mujer feliz, vida feliz”, comenta entre risas mientras aclara que su carrera está dividida entre el cine y el teatro y para ello la ciudad en la que vive es perfecta.

De hecho, este mes de octubre volverá a dar rienda suelta a su amor por los escenarios con el estreno de un espectáculo musical en Broadway en el que, junto a una orquesta de 18 músicos, cantará y bailará sus canciones favoritas.

Además será uno de los protagonistas de la versión cinematográfica del musical Les Miserables, dirigida por Tom Hooper (The King’s Speech) y co-protagonizada por Russell Crowe.

“Qué más se puede pedir, todo esto como un sueño para mí en estos momentos”, reconoce el ganador de un premio Tony en 2004 por el musical The Boy from Oz.

Pero de lo que no cabe duda es de que el nombre de Hugh Jackman quedará siempre vinculado al de Wolverine de las exitosas películas de superhéroes basadas en el cómic X-Men, algo que reconoce sin ambages el actor. “Ese papel lo es todo para mí: fue mi trampolín, la base de mi carrera y me encanta el personaje, es icónico, me sigue pareciendo fascinante y todo un reto”.

Por eso, muy pronto volverá a dejarse largas patillas para meterse de nuevo en su piel, ya que Jackman es el productor y protagonista absoluto de Wolverine, la última película de la saga, que emepezará a rodarse esta primavera y llegará a las pantallas en 2013.

“Tenemos un guión formidable y estoy convencido de que volverá a ser un gran éxito”, explica ilusionado el risueño actor.