Jerry Brown plantea reformar pensiones

Incluye extender la edad de retiro de los burócratas de 55 hasta los 67 años

SACRAMENTO.- El gobernador Jerry Brown anunció un ambicioso plan para reformar las pensiones de los burócratas a nivel del estado, ciudades y condados, el cual alargará la edad del retiro de los 55 hasta los 67 años para las nuevas contrataciones.

Asimismo, hará que todos los empleados públicos contribuyan más por su retiro con el 50% de su costo.

Sin embargo, el destino final de esta propuesta estará en manos de los electores, que decidirán su suerte en la elección de noviembre de 2012. Antes el plan deberá ser aprobado por la legislatura con las dos terceras partes de los votos, lo cual incluye cierto número de votos republicanos. Un plan que el gobernador sabe que no será fácil entre los propios demócratas y sindicalistas, aunque dijo: “Ellos me apoyaron, pero también tengo que ser responsable con los contribuyentes, y lo promoveré por todas partes”.

“Es un plan sólido y justo”, señaló Brown a los reporteros durante la conferencia de prensa donde hizo el anuncio.

Al mismo tiempo, la propuesta incluye un paquete de jubilación combinado para todos los nuevos empleados; ya no solo incluirá un plan definido que les garantiza una cantidad fija al mes por su retiro, sino que una porción quedará sujeta a los vaivenes del mercado de inversiones con el plan 401 (K).

Con esta propuesta el gobernador espera ahorrar a los contribuyentes entre 4,000 y 11,000 millones en los próximos 30 años, dijo Ana Matosantos, directora del Departamento de Finanzas de California. En el ciclo fiscal 2011-12, el estado tuvo que pagar 3,600 millones por las pensiones.

Las reacciones al esperado plan de reforma de las pensiones no se hicieron esperar.

El líder del Senado, el demócrata de Sacramento, Darrell Steinberg, dijo que tiene la intención de acercarse a la propuesta del gobernador con una mente abierta.

“La idea de aumentar la edad del retiro merece consideración a la luz de una expectativa de vida más alta”, sostuvo. Sin embargo, señaló que esto no debe aplicarse para los trabajadores que realizan tareas físicamente demandantes.

Agregó no debemos olvidar que la amplia mayoría de los empleados del sector público son trabajadores de clase media y sus pensiones en promedio están muy lejos de ser exorbitantes.

Algunos republicanos vieron con buenos ojos el plan del gobernador Brown.

La líder republicana de la Asamblea, Connie Conway, de Tulare, dijo que es muy alentador que el gobernador retome ideas que los republicanos han empujado por años, por lo que espera que logre motivar a los demócratas y a sus aliados sindicalistas.

“Creemos que el paquete entero de reformas debe ser guardado para los votantes. De otra manera, los ahorros podrían perderse de inmediato si una legislación futura decide deshacer las reformas para hacer favores políticos, así como lo hizo el exgobernador Gray Davis cuando estaba tratando de reelegirse”, indicó.

Los sindicatos directamente impactados con el plan de Brown también se manifestaron. En una declaración conjunta, la presidenta del local 1000 Sindicato Internacional de Trabajadores de los Servicios, Yvonne Walker, y John Hamm, de la Asociación de Patrulleros de Caminos de California, dijeron que los sindicatos de empleados públicos ya han negociado reformas que le ahorraron al estado 600 millones de dólares en los pasados dos años solamente, por lo que consideran es tiempo de una nueva conversación para dar seguridad a los jubilados.

“Nosotros estamos pagando más, trabajando más tiempo y ganando menos… como todos los estadounidenses”, dijo Hamm.

Walker citó un nuevo estudio de la Universidad de California en Berkeley que muestra que casi la mitad de todos los californianos van rumbo hacia un retiro de pobreza.

Por su parte, el tesorero Bill Lockyer subrayó que ojalá que el producto final de esta reforma tenga sentido para los trabajadores y los contribuyentes, y restablezca la confianza pública al eliminar abusos y proporcionar beneficios uniformes y simples a nivel estatal y local.

Se espera que la Conferencia Legislativa del Comité para la Seguridad Social y la Jubilación de los Empleados Públicos se reúna el mes que entra para revisar la propuesta del gobernador.

Se habla de que el estado podría enfrentar pasivos por 500,000 millones de dólares en los próximos diez años, lo que podría llevarlo a la bancarrota.

Los 12 puntos

Los nuevos y actuales empleados públicos deberán contribuir con al menos el 50 por ciento del costo anual.

Plan combinado para nuevos empleados: De 401(K) con un plan de beneficios definido.

Los nuevos empleados tendrán que retirarse a los 67 años.

La pensión final será definida con base a la compensación anual más alta en un periodo de tres años.

La pensión final dejará por fuera, bonos especiales, horas extras no planeadas, pago por no tomar vacaciones, días de enfermedad y otros beneficios.

Todos los empleados que se pensionen y que vuelvan a trabajar en el servicio público podrán hacerlo sólo por 960 horas o 120 días al año.

Todos los pensionados que trabajen en comisiones o juntas públicas no podrán ganar beneficios para el retiro por ese servicio.

Los empleados y funcionarios públicos que cometan un delito grave perderán sus pensiones.

Queda prohibido dejar de contribuir a las pensiones en época de bonanza económica.

Se prohibe comprar tiempo no trabajado para el retiro.

Los nuevos empleados tendrán que trabajar 25 años para que el estado les pague las máximas contribuciones para las primas del seguro de salud; y 15 para una porción, mientras que los pensionados actuales no deberán pagar menos por las primas que los empleados actuales.

Nombrará dos personas independientes al Sistema del Retiro de los Empleados Públicos (Calpers) para aumentar la experiencia.

Queda prohibido aumentos retroactivos a las pensiones .