Lo nuevo en música

Ladytron

Nettwerk Records

Tras discos como Velocifero o Witching Hour de los que se desprendieron sencillos tan acertados como Ghosts, Runaway, Tomorrow, Weekend y, especialmente, Destroy Everything You Touch, la banda inglesa Ladytron parece atrapada en un espiral repetitivo.

En su nuevo álbum, Gravity the Seducer, no hay nada nuevo.

O quizás sí: una sensación de aburrimiento, una falta de creatividad apabullante y un evidente desinterés por renovarse más allá de un sonido limitado y que da mal nombre al género del electropop.

Una pena, porque el cuarteto liderado por las voces de Helen Marnie y Mira Aroyo debería tener mucho más qué decir: White Elefant, el primer tema de Gravity the Seducer, no lleva a ninguna parte, al igual que Mirage, Ambulance o Altitude Blues. El conjunto muestra una monotonía musical que ni los ritmos excéntricos de White Gold, Transparent Days o Moon Palace logran reanimar.

Solo Ace Of Hz, con su melodía agradable y arreglos tradicionales -dentro de su estilo-, confirma que quizás esta nuevo producción es solo un punto y aparte, a la espera de mejores iniciativas.

Coldplay

Capitol Records

Qué decir de Coldplay: esta máquina creadora de sencillos superexitosos para estar de gracia. Sí, Clocks, 42, Cemeteries of London, Speed of Sound o Talk, son temas que han dejado clara su influencia en el panorama de la música pop. Sus actuaciones en vivo son defendidas a diestro y siniestro por su apabullante energía. Y el carisma de su líder, Chris Martin, se queda muy lejos de la pretenciosidad (tan fascinante como sarcástica), de Liam Gallagher, el que fuera principal miembro de Oasis -esta sí una banda a tener en cuenta en la historia del pop rock-.

Pero con todos los pros posibles, Coldplay nunca ha creado el gran álbum que toda banda necesita para, realmente, pasar a la historia.

Viva la Vida or Death and All His Friends es el disco que parecía que podría haber ido por el buen camino de lograrlo (42 sigue siendo una lección de composición). Pero no lo fue.

El recién Mylo Xyloto ni se le acerca.

El sonido de Coldplay está ahí: pero lo que en ocasiones pudo interpretarse como puro y vibrante, es ahora irritante (caso de Hurts Like Heaven o Princess Of China, que interpretan al lado de… ¡Rihanna), predecible (Paradise), intrascendente (Us Against The World, Major Minus) o irrelevante (Charlie Brown).

Solo en Every Teardrop Is A Waterfall se vislumbra la posibilidad de que un día, un disco al completo de Coldplay sea meritorio. No solo una canción.

Songwriter/Paul Simon (Sony)

— Elegir lo mejor que una ha hecho en su carrera no es nunca tarea fácil. Y si el artista es alguien como Paul Simon, uno de los cantautores más representativos de la historia de la música del siglo XX, la labor merece ser considerada aparte. En Songwriter, el que fuera la mitad del dúo Simon & Garfunkel -y que recientemente cumplió 70 años- resume su trayectoria con 32 temas, entre los que resaltan, faltaría más, The Sound of Silence, versión 2011, cuando la interpretó en el Webster Hall neoyorquino y que está disponible por primera vez, Bridge Over Trouble Water, con Aretha Franklyn, The Boxer, cantado en el Central Park o Graceland.

Es un paseo por la memoria histórica de un cantante que definió la segunda mitad del siglo XX, sin necesidad de crear estilo, marcar modas o mantener una falsa modernidad.