Mujer sin límites: ¿Perdono al traidor?

La decisión de perdonar o no una infidelidad es muy complicada. Cada relación e individuo es diferente, por eso, de acuerdo al traidor debe ser la decisión. Existen básicamente tres clases de adúlteros:

Al primero le llamo “El unicornio”. Solo lo ha hecho una vez y no fue premeditado. Por ejemplo, en un viaje de negocios conoce a una colega guapísima y cae en la tentación, pero cuando regresa a la casa se siente inmensamente arrepentido y la culpabilidad no lo deja mirar a su esposa a los ojos.

El segundo es “El adúltero monógamo”, que mantiene una seria relación a largo plazo fuera de su hogar. Está profundamente enamorado de su amante. Irónicamente le es fiel a su amante porque, según él, no tiene relaciones sexuales con su esposa.

Y por último, tenemos a “El Casanova”, quien busca cualquier oportunidad para engañar. No profundiza con ninguna, su prioridad es satisfacer su insaciable apetito sexual.

Retomando la pregunta inicial de esta columna sobre el perdón, “yo no perdono una traición” pero la realidad es que nunca puedes decir, “De esta agua no beberé”. Si tuviera que enfrentar una infidelidad, solo perdonaría al “Unicornio”, pues los otros dos me volverian a engañar.

Según los expertos, si decides salvar tu relación y darle una oportunidad a tu pareja, es imprescindible seguir los siguientes pasos: 1.- Tiene que haber una separación inmediatamente.

2.- Él debe ir a terapia intensiva para entender por qué lo hizo.

3.- Ella también debe ir a consejería para analizar sus sentimientos de rabia y determinar el porqué ignoró las señales de que algo andaba mal en la relación.

4.- Tras un tiempo, ambos deben tomar terapia juntos hasta darse cuenta lo que ocasionó la deslealtad.

Una vez haces lo indicado, entonces podrás comenzar una nueva relación; esto significa que continúan viviendo separados y saliendo como novios, para que gradualmente la confianza crezca. Y si tu pareja no esta dispuesto hacer lo que tu pides, significa que no está arrepentido, ¡así que no le des la oportunidad de volverte a herir!