Rangers quedan marcados
Pasará mucho tiempo para que asimilen el golpe
SAN LUIS.- Esta vez el dolor es punzante. Esta vez va a dejar una marca y posiblemente una cicatriz.
Los Rangers acudieron a la Serie Mundial del año pasado con sed de triunfo frente a los Gigantes y se quedaron cortos.
Acudieron al Clásico de Octubre este año frente a los Cardenales de San Luis esperando ganar y una vez más, no alcanzaron su objetivo.
Pero esta vez realmente duele y será así por un buen rato. Los Cardenales son los campeones de la Serie Mundial del 2011 y por segundo año consecutivo, los Rangers se quedan como escolta.
“Todavía estoy perplejo. Me cuesta mucho creer lo que hemos vivido”, reconoció el gerente general de los Rangers, Jon Daniels.
“Aún no lo he digerido. El año pasado estuvimos abajo 2-0 en la serie y posteriormente 3-1, y nunca nos pudimos afianzar. Este año contamos con un equipo un poco mejor balanceado y obviamente llegamos un poquito más cerca. En ambos casos fue decepcionante, aunque de diferente manera”.
La realidad es que competir ya no es suficiente para los Rangers. No lo será nunca más en el resto de temporadas.
Los Rangers sólo van a estar contentos al ganar la Serie Mundial y cuando abordaron el avión el viernes de regreso a su hogar ese periplo distó mucho de ser un vuelo feliz.
Los Rangers quedaron dos veces a un strike de lograr coronarse después de 51 años.
“No fue como el año pasado, porque entonces nos barrieron [en los dos primeros juegos] en San Francisco'”, comparó el dominicano Nelson Cruz.
“Esta vez nos acercamos mucho a ser los campeones. Tenemos mucho en qué pensar”.
Los Rangers se fueron arriba al anotar dos carreras en la primera entrada. No volvieron a pisar el plato porque fueron maniatados por Chris Carpenter y los relevistas.
Pero es otra cosa sobre la que tendrán que pensar entre temporadas. Sólo necesitaban un strike. Era todo.
“Si hay algo que pasó en esta serie y que recordaré toda mi vida fue lo tan cerca que estuvimos. Necesitábamos hacer un lanzamiento, sacar un out”, dijo el piloto Ron Washington.