ZONA DE JUEGO Surge el sucesor de Cuauhtémoc

México ya encontró al sustituto de Cuauhtémoc Blanco, ahora sólo falta que la afición lo reconozca.

Marco Fabián de la Mora, el mediocampista de las Chivas de Guadalajara, es el hombre que ocupará el lugar del “Temo” como el futbolista que hace la diferencia en los partidos de su equipo, y sobre todo de la selección mexicana.

El volante del cuadro tapatío tiene una calidad excepcional para controlar el balón, para visualizar qué hará con la pelota antes de que le llegue a sus botines, es un pasador inteligente, posee gran velocidad y, además, tiene llegada de gol.

Fabián es un hombre al que no le da miedo echarse el equipo a cuestas para sacarlo adelante.

Su ímpetu, su voluntad, su hambre de triunfo, lo hacen brillar por encima del resto de sus compañeros.

Aunque en el campo de juego tiene una funcionalidad distinta a la de Blanco, Fabián posee las características que lo convierten en el motor del equipo, en el jugador que con una genialidad puede desequilibrar un partido.

Otra situación similar entre el “Cuau” y el número “8” de las Chivas es la adoración de los aficionados hacia ellos.

En su época con las Águilas del América, Blanco se convirtió en un personaje popular que era admirado tanto por los que llevan sangre azulcrema en sus venas como por el resto del amante al futbol.

Por su parte, la presencia de Fabián es tan importante en las Chivas que el dueño del cuadro tapatío ya le otorgó un jugoso contrato multianual.

Inclusive fuera de la cancha, Blanco y Fabián están cortados con la misma tijera.

Los dos personajes muestran gran inmadurez en su forma de comportarse en público y en su vida privada, que en realidad no es muy privada que digamos.

Fabián pasará a la historia por celebrar un gol imitando a un sicario que le da un balazo en la cabeza a un compañero.

La imagen de Blanco festejando un gol gateando para luego levantar una “pata”, simulando que era un perro haciendo sus necesidades fisiológicas, nunca será olvidada.

Fabián está cumpliendo un castigo que termina en diciembre por meter mujeres de moral distraída a su habitación de un hotel en Quito, Ecuador, donde el Tri se preparaba en julio para la Copa América.

Las parrandas de Blanco son más que conocidas y están bien documentadas.

Sólo hay que recordar cuando el técnico sueco Sven Goran Erickson expulsó del Tri a Blanco.

En aquella ocasión, “Cuau” se salió de la concentración en la noche y regresó a las 6:00 de la mañana tras pasar, como diría la canción de María Conchita, una noche loca, una noche de copas.

Indisciplinas, festejos polémicos, gran capacidad atlética, futbolistas de primer nivel, ídolos de sus respectivos equipos, hacen que Blanco y Fabián estén en la misma categoría.

Los dos son diferentes al resto de los que juegan en México, los dos disfrutan el jugar futbol, los dos son, en su muy particular estilo, jugadores que le imprimen controversia, calidad y diversión al futbol.