Lucas Arnau

Lucas Arnau todavía no cree lo que le pasó con su tercer disco. Escribió un bolero y pensó que sería buena idea mandárselo a Armando Manzanero, maestro de ese género, para ver si podrían grabarlo juntos.

“Me dijeron que lo olvidara, que iba a ser complicado, pero insistí en que se lo enviáramos. Mi lema es, ‘la peor propuesta es la que no se hace'”, contó Arnau, cantante medellinense de 32 años que visitó la ciudad hace unos días para promover su disco.

Días después su equipo recibió la respuesta por correo electrónico en la que decía que el maestro estaba dispuesto a grabar a dúo ¿Para qué?, tema que compuso Arnau y que estará incluido en la reedición del nuevo CD.

“Imagínate que el gran maestro del bolero acepte grabar una canción contigo. Es el momento más emocionante que he tenido en mi carrera hasta este momento”, dijo.

El cantante, que comenzó una carrera como cineasta, pero que después dejó para convertirse en intérprete, cuenta en esta entrevista otras razones para estar feliz, por cierto, título de su reciente producción.

¿Por qué ‘Feliz’?

Es un álbum muy colorido, ¿sabes? Siempre he hecho música muy alegre, como dicen en Colombia, rumbera, ¿no? Pero este álbum tiene algo en particular. Yo soy muy romántico, muy entregado al amor porque pues a mí me criaron mis padres, estoy muy enamorado de mi esposa; estoy muy hecho a la antigua. El primer álbum fue muy desprevenido, más espontáneo. Después, en el segundo álbum ya estaba prevenido, y con el compromiso de superar al primero… Se llama Feliz porque llegó en un momento de mi vida en que estaba tranquilo, llegó ese angelito del cielo que que es mi esposa y empecé a escribir canciones alegres de nuevo.

¿Cómo recibieron tus seguidores este disco luego de tres años sin sacar material?

La gente me extrañó, que fue lo importante. Lo han recibido muy bien. Al principio como que me habían olvidado un poco… Pero ya volvieron a recordar; en Colombia vamos en el segundo sencillo… Estamos lanzando [el CD] por primera vez en Estados Unidos, algo me dijo que ya era hora.

Estudiaste en Boston.

Estudié inglés en Boston, allá aprendí a hablar inglés. Fue un periodo muy importante de mi vida porque ahí me conocí a mí mismo; aprendí a ver cuál era mi carácter, mis gustos.

Tú querías ser cineasta.

Yo creí que quería ser cineasta. Yo siempre quise ser cantante y artista; me llamaban la atención los escenarios, el mundo de la música. Cuando le dije a mi papá que me gustaba la música, me dijo “sí, sí, muy bien, hazlo pero después de que estudies algo como más sólido”. Mis padres han sido publicistas toda la vida, han hecho anuncios de televisión, siempre trabajando tras bambalinas; siempre estuve corriendo por ahí cuando era niño. Pero cuando empecé a estudiar cine empecé a faltar a clases porque ando terminando esta canción, porque ando mostrando esta canción esta persona, entonces de un momento a otro decidí pasarme a la música simplemente.

¿Quiénes son tus influencias?

Son muchísimas. Hasta lo que no te gusta termina siendo una influencia porque te hace tomar unos caminos por otros. Colombia siempre ha sido una tierra con muchísimo talento; hemos tenido artistas muy grandes. Carlos Vives fue el primero que abrió las puertas a la música folklórica colombiana en el mundo… Él, Shakira y después Juanes fueron como alicientes para uno decir, “mira que sí se puede, vamos a hacer lo mismo que ellos”.

¿En qué género meterías a tu música?

Yo digo que es un género que no existe, o que sí existe pero no está catalogado como un género… Yo digo que mi música es alegre, simplemente. Es pop, mezclado con algo de ritmos latinos, pero también boleros, baladas, rock… la música es música.