Mueren 1.2 millones de niños por diarrea al año

El 80 por ciento de la mortalidad infantil tiene su origen en enfermedades relacionadas con el agua.

Madrid (Notimex).- Cerca de 1.2 millones de niños mueren cada año en el mundo por diarrea, enfermedad ligada a una mala calidad del agua, al saneamiento precario o malas condiciones de higiene, advirtió hoy la ONG “Acción contra el Hambre”.

En el marco del Día Mundial del Saneamiento, la Organización no Gubernamental aseguró que 2.6 millones de personas en el mundo carecen de un saneamiento básico y el 80 por ciento de la mortalidad infantil tiene su origen en enfermedades relacionadas con el agua.

El Responsable de Agua y Saneamiento de Acción contra el Hambre, Pablo Alcalde, afirmó que ésto, “pese a que hoy existen soluciones sencillas y demostradas que podrían asegurarlo”.

“La comunidad internacional suele olvidarse de este sector en sus programas de cooperación y los gobiernos del sur suelen relegarlo en la lista de prioridades de inversión pública, por ser una intervención sin réditos políticos a corto plazo”, subrayó.

Alcalde puntualizó que “hay que abordar de una vez este reto con decisión en los países en desarrollo, igual que se hizo en Europa durante la industrialización y la creación de las grandes urbes, reduciendo drásticamente los niveles de mortalidad”.

Por su parte, José Luis Diago, técnico de Agua y Saneamiento de Acción contra el Hambre, denunció que el saneamiento “está hoy en el vagón de cola de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ya que es una de las metas en la que menos avances se han logrado”.

La ONG indicó que aunque en el imaginario colectivo el saneamiento está asociado con una fuerte inversión pública en infraestructuras, existen soluciones sencillas al alcance de los países en desarrollo que podrían aliviar en gran medida esta carencia, más allá de la construcción de letrinas y obras de drenaje.

Puso como ejemplo que en Filipinas creó estructuras sociales para la recolección de basura y concientizó a la población sobre la importancia de garantizar una gestión adecuada de los residuos sólidos para garantizar la salud pública.

A su vez, en Angola, el trabajo en saneamiento redujo en un 60 por ciento la incidencia de enfermedades diarreicas, sobre un 12 por ciento después de concluir un proyecto de abastecimiento de agua.

Las principales rutas de transmisión de este tipo de enfermedades se cortan a través de actividades de saneamiento y de promoción de la higiene, concluyó.