Asistencia y puntualidad

El otro día un profesor me trajo una carta escrita por un padre para excusar los treinta días que su hija había faltado a clases. La nota enumeró las fechas y en el extremo indicó: “Por favor excuse a mi niña por estas ausencias debido al asma, el frío y el clima”.

¿El clima?

Así pues, si el día comenzó congelado entonces su hija no iba aprender ese día. Si amanecía lluvioso, otro día sin aprender, brumoso-imposible aprender, nevado-cero lecciones.

¿Qué está aprendiendo esta niña? Pues déjeme decirle.

Este padre le está enseñando a su niña que el clima dicta si ella cumple con sus responsabilidades. No es una buena lección.

Tengo profesores que sufren de asma, pero ellos vienen a trabajar todos los días sea soleado o no. Ellos vienen dispuestos a enseñarles a los niños que están presentes. Si su niño no viene a la escuela entonces él ha perdido un día de aprendizaje. Un día que no podrá recuperar.

Cuando los padres son responsables en asegurar que sus niños asisten la escuela diariamente, ellos les están enseñando lo que significa ser responsable y tener auto disciplina. Los están preparando para el mundo de trabajo, donde tendrán que estar presentes todos los días sin falta para tener éxito.

En mi escuela, cada tres llegadas tarde cuentan como una ausencia. Tengo un estudiante que llega tarde casi todos los días. Cuando le pregunté al padre porque traía su hijo tarde todos los días me contestó, “No entro al trabajo hasta las diez, así que, no me voy a levantar temprano para esto”.

Esta respuesta pinta un cuadro claro de las prioridades de este padre. Su prioridad es su comodidad y no la educación de sus niños. Un niño que llega tarde a la escuela no sólo pierde la enseñanza que ocurrió antes de su llegada, sino que también interrumpe la instrucción de los otros estudiantes que llegaron a tiempo. Cuando ese estudiante entra al salón, el profesor tiene que ayudarle a asimilar lo que están haciendo los otros estudiantes e intentar reducir el impacto de la interrupción. No le hace bien al estudiante ni al resto de la clase.

Y otra vez le pregunto, ¿qué lección le está dando este padre a su hijo?

Este padre le está enseñando a su niño que solamente su horario es importante y como faltarle el respeto a otros. No es una lección que le dará éxito a su hijo en el futuro. No hay un trabajo en el mundo que tolere a un empleado que llegue constantemente tarde.

La escuela es preparación para el futuro. De la misma manera que la lectura y las matemáticas los preparan, también la asistencia y puntualidad los preparan para un futuro mejor. Ayude a su niño a aprender que la asistencia y la puntualidad son importantes para su éxito. Tráigalos a la escuela todos los días y a tiempo. Es una lección que no olvidarán cuando sean nuestros futuros doctores, abogados, profesores, artistas, padres.