Bienvenidos… ¿a Londres?

¡Splash…Splash…Splash! Era el ruido que provocaba el correr de la gente entre los charcos que la pertinaz lluvia creó en el Home Depot Center.

El cielo nublado y el clima frío no daban ninguna indicación de que la final de la MLS estaba por jugarse en el Sur de California donde, dicen, el sol siempre brilla.

Chamarras gruesas, bufandas, guantes, paraguas y gabardinas, fueron parte de los atuendos de los 24 mil fanáticos que asistieron ayer a presenciar el duelo entre Galaxy y Dynamo de Houston.

Tres horas antes de que iniciara la final, la gente comenzó a llegar al estadio en Carson.

De una camionetaLexus negra, equipada con dos asientos individuales delanteros y uno extendido en la parte posterior, bajaron 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 personas.

Dos adultos y cinco niñas, entre 9 y 11 años, quienes al bajar de la camioneta se pusieron unos plásticos amarillos para cubrirse del aguacero.

“Venimos desde Houston”, dijo Bernardo Salazar, quien junto con su esposa, tres hijas y dos sobrinas, hizo el largo viaje para no perderse la final.

“Salimos el sábado como a las ocho o nueve de la mañana y estamos llegando”, dijo el hombre, quien tiene un negocio de importación y exportación.

“Cuando el Dynamo pasó a la final compré los boletos por internet, soy fiel seguidor del equipo y esta final no me la podía perder”, dijo Salazar, mientras las niñas se ajustaban las capuchas de sus gabardinas.

“Dos de las niñas se vinieron en la parte de la cajuela y durante el viaje se iban rotando”, dijo el fanático para explicar cómo hizo para meter a siete personas en un vehículo en el que caben cinco pasajeros.

El cielo gris encapotado, y el ir y venir de la lluvia, fueron factores que no desaprovechó un locutor que estaba en uno de los stands que promocionaba a todo pulmón la marca de una consola de videojuegos.

“¡Bienvenidos a Londres!”, dijo primero en español, y después en ingles: “Welcome to London”, haciendo referencia al clima que impera con frecuencia en la capital londinense y que ayer se vivió en Carson.

La lluvia arreciaba y las hijas y sobrinas de Salazar aprovechaban el tiempo para divertirse en los juegos interactivos que rodeaban el estadio como parte de la celebración de la Copa MLS.

Allá van las chiquillas, corriendo rumbo a la zona de entretenimiento. Splash, splash, splash… bienvenidas al sur de California.