Controlar tus pensamientos

Controlar tus pensamientos
Cuando comienzas a comprender que el mundo es como es y que tus pensamientos determinan cómo te enfrentas ante él, te darás cuenta que sólo tú eres responsable de tus pensamientos.
Foto: Archivo

Lo que siembras en tu mente, lo que alimentas día a día con tu pensamiento, es lo que habrás de cosechar al final de la jornada.

Si son temores, incertidumbre, infelicidad, eso mismo es lo que estarás arrastrando. Pero si decides cambiar tu manera de pensar y lo alimentas con todo lo contrario, podrás superar aquello que te detiene.

Son tus propios pensamientos lo que hace que te sientas detenido, desilusionado, lleno de frustraciones, impaciente e incómodo con tu estilo de vida. Pero si fueras a cambiar tu modo de pensar, te darías cuenta de que puedes lograr todo lo contrario a cómo te sientes.

Transpórtate a un momento de tu vida en dónde estabas bien enojado con una persona. ¿Acaso no fue tu decisión engendrar en tu pensamiento el sentimiento de enojo? Ahora que ha transcurrido un tiempo, ¿verdad que puedes también decidir el no sentirte enojado con esa misma persona, con sólo desearlo?

Pero cuando hacemos lo contrario, cuando nos dejamos llevar por el ego, ahí nace los sentimientos de infelicidad, el estar enojado, nos vemos perdidos en los sentimientos del ego.

Cuando comienzas a comprender que el mundo es como es, que existen momentos en la vida nuestra que no tendremos control sobre las decisiones o actos de otros y que son tus pensamientos los que determinan cómo te enfrentas ante él, entonces en ese preciso momento te darás cuenta que sólo tú eres responsable de los pensamientos que tú decidas poner en tu mente.

Teniendo control de tus pensamientos logras controlar el entorno del mundo en que vives. Tú decides lo que tú deseas que te afecte, tú decides en qué mundo deseas vivir.

Nadie te está negando el factor humano de sentirte inseguro, eso es parte de ser lo que somos, humanos. Pero en el momento en que te des cuenta que la vida es como una moneda –tiene dos lados–, que la determinación de sentirte infeliz tiene su lado opuesto de poder ser feliz, que tu rostro puede reflejar la pena, o dibujar una sonrisa, en ese momento en que te des cuenta que existe otra alternativa, habrás conquistado el mundo.

Muy dentro de ti yace la persona que puede tener la determinación de darle vuelta a la moneda, encontrando en ella la felicidad, la prosperidad y el objetivo de alcanzar los verdaderos propósitos que la vida tiene guardado para ti.

Permite que tu voz interior resuene con la genuina persona que tú eres, encontrando el crecimiento espiritual que tú mereces.

Se puede comunicar con David Hernández en el 407-542-5082.