Policías amenazan con ‘brazos caídos’

Policías amenazan con ‘brazos caídos’
En el momento en que la ola criminal ha cobrado ya más de 1,050 muertes, la Policía amenenza con brazos caídos.
Foto: Archivo

San Juan

Organizaciones policiales de Puerto Rico advierten del inicio de una actitud de “brazos caídos” tras un ajuste salarial que consideran injusto, en el momento en que la ola criminal que recorre el país se ha cobrado ya más de 1,050 muertes.

El presidente de la Corporación de Policías Organizados, Jaime Morales, dijo que los agentes de la escala básica podrían protestar ante la decepción del ajuste salarial con una postura de brazos caídos, después de que una revisión de nóminas públicamente anunciada por el Ejecutivo defraudara las expectativas generadas en el cuerpo.

El anuncio ha provocado alarma al sufrir la isla caribeña uno de los peores momentos de su historia criminal y haberse batido ya el récord de muertes violentas de 1994, cuando se registraron 995 asesinatos en todo el año.

La decepción entre los agentes policiales de escala básica, que recién salidos de la academia reciben un salario bruto de $2,200, por encima de la media nacional, se produjo tras un mediático anuncio de revisión del gobernador, Luis Fortuño, con el que se intentó aplacar el malestar en el cuerpo por unos discutidos bajos honorarios.

El ejecutivo, que además trataba de poner orden en el desbarajuste entre escalas y en general en las protestas por atrasos en aumentos desde hace años, utilizó la palabra ajuste, que muchos agentes interpretaron como una subida generalizada de sus nóminas.

Representantes del Ejecutivo de Fortuño han aclarado públicamente que la anunciada mejora se trataba de un ajuste, no, como algunos agentes intuyeron, una subida generalizada de la nómina.

“Entendemos que todo esto ha sido una mentira. No hay la menor duda que va a haber brazos caídos. El malestar está tremendo”, subrayó Morales, después de que los agentes hayan recibido la nómina del mes de noviembre.

El líder de la asociación policial indicó que Fortuño debería ordenar que se vuelva a revisar cada una de las nóminas de los agentes, además de apuntar que ningún supervisor fue capaz de explicar la fórmula utilizada para llevar a cabo los ajustes.

Otro representante policial, el presidente de la Federación de Policías (FUPO), Nelson Echevarría, coincidió en la insatisfacción que predomina entre los agentes de la escala básica.

“Ha habido mucha insatisfacción porque había unas expectativas. Nosotros hemos estado en cinco o seis reuniones y nunca se habló de estas circunstancias”, denunció Echevarría.

El superintendente de la Policía, José Emilio Díaz Colón, reconoció que puede haber algún error entre las 17,132 nóminas revisadas y pidió a quien se sienta perjudicado que presente una reclamación.

Las quejas más comunes denunciadas son por falta de reconocimiento salarial tras subidas de rango y por las diferencias que se reflejan en las nóminas entre agentes de la misma categoría, que representantes gubernamentales han intentado explicar sin éxito.