Breves de espectáculos
Alec Baldwin Crédito: AP
La película mexicana El infierno, dirigida por Luis Estrada ganó ayer el primer premio Coral al mejor largometraje de ficción en el 33 Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano celebrado en La Habana.
El infierno, un ácido retrato de la violencia del narcotráfico, es la historia de un mexicano deportado de EEUU tras 20 años como indocumentado y que a su regreso acaba convertido en sicario, deslumbrado por el lujo de la vida al servicio del crimen organizado, frente a la miseria del resto.
El director de cine más longevo del mundo, el portugués Manoel de Oliveira, celebró ayer sus 103 años acompañado de su familia en Oporto y con el rodaje terminado de su último largometraje, Gebo et l’ombre, que espera estrenar en 2012.
De Oliveira es el cineasta portugués más reconocido de la historia de su país, y ha cosechado a lo largo de su prolífica carrera decenas de premios, entre ellos el del Jurado de Cannes en 1999 por La carta.
Con su bastón como único signo de sus achaques, el director avanza con tesón sus ocho décadas de carrera cinematográfica y planea ya su próximo proyecto, una adaptación del texto del brasileño Machado de Assis, La Iglesia del Diablo.
El actor Alec Baldwin se pidió perdón a sí mismo al comparecer por sorpresa en un programa televisivo de humor tras ser expulsado de un avión a principios de esta semana por jugar con su teléfono móvil cuando los aparatos electrónicos debían estar apagados.
Baldwin apareció en uno de los segmentos del programa Saturday Night Live, caracterizado como el capitán del avión que le expulsó, Steve Rogers.
En el papel de Rogers, con un bigote e imitando un acento del sur del país, el actor declaró que “el señor Baldwin es un tesoro nacional y me avergüenza el modo en que fue tratado”.