Mujer sin límites: LOS TRECE MANDAMIENTOS

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Tengo un amigo sacerdote que me comentó que estaba preparando un sermón sobre los Diez Mandamientos. Le dije, “¡Oye, pues agrega tres que hacen faltan en esa lista!”. Se asombró y le expliqué esto: los Diez Mandamientos son unas reglas perfectas pero necesitan un poquito más de orientación para la vida diaria. “No matarás, no robarás, no cometerás adulterio”, etcétera, te orientan para vivir con orden, respeto y amor al prójimo pero no te orientan a cómo precaver que suceda una tragedia. Muchos conflictos suceden por no seguir tres reglas adicionales que ofrecen precauciones y soluciones a situaciones en las que nos vemos enredados constantemente.

Y así, con toda modestia, le dije a mi amigo sacerdote los tres mandamientos que considero complementan a los Diez Mandamientos:

No tomarás nada personal… aún si fue dicho con esa intención. Hay palabras que podemos tomar como ofensivas, aunque no fueran dichas con esa intención. Digan lo que digan, no se trata de lo que tú eres, sino de lo que ellos son. Si alguien te dice, “eres un ignorante”, no se refiere a ti, sino a su percepción de la vida. Si te tomas la cosa personal, estarás de acuerdo con cualquier cosa que te digan, y al no tomarlo de esa manera se quedarán con las ganas de ofenderte y tú con una preocupación menos en la cabeza.

No asumirás nada. Cuando supones estas imaginando o deduciendo que algo es cierto sin tener ninguna prueba para comprobar que es real. La mayoría de las suposiciones son erróneas, y lo peor es que actuamos como si fueran verdad. “Yo creo que Fulanito me odia”, y por eso lo miras atravesado. “Ese empleo no me lo van a dar”, y ni siquiera has ido a solicitarlo. Las suposiciones en vez de ayudarte a razonar en la mayoría de los casos te ponen a maquinar.

No harás que otros adivinen tus pensamientos. Nadie es mago para saber tus sentimientos y pensamientos, y si no los expresas claramente los demás jamás se enterarán. Te equivocas si piensas, “Él debería saber que eso a mí no me gusta”, o “ella debería saber que esto no es una relación seria”. ¡Habla! Recuerda que cuentas claras conservan amores, amistades y trabajos.