Chef de altura

La cocina de Richard Sandoval llega a los cielos con una aerolínea que lo contrató para diseñar un menú
Chef de altura
Richard Sandoval tiene 31 restaurantes en varios países del mundo.
Foto: Foto suministrada

Richard Sandoval siempre pensó en llevar su comida por todo lo alto. Pero quizá nunca pensó que algún día llegaría hasta el cielo.

Desde hace unas semanas, American Airlines sirve en la primera clase de sus vuelos de Estados Unidos a Europa, Asia y Latinoamérica un menú creado por este chef mexicano.

“Nunca había trabajado para una aerolínea. Yo paso 80% del tiempo en aviones, así que para mí era interesante ayudar a mejorar esa comida”, dijo Sandoval.

El chef entonces puso manos a la obra y creó dos platillos, una pechuga de pollo marinada en salsa de limón y un mero con salsa de elote. Camote, yuca, chayote y cítricos son algunos de los ingredientes que acompañan los platillos.

“Es una fusión de comida latina con asiática; lo que pasa es que ahora con la globalización la comida latina está teniendo mucho éxito”, explicó el chef.

¿Y no es demasiado sabor para los viajeros?

“Esos sabores quedan muy bien, porque a cierta altura el paladar pierde un poco su sensibilidad”, explicó.

Y en relación con la globalización culinaria, nadie mejor que el chef Sandoval para dar cuenta de la popularidad de la que goza la comida latinoamericana en todos los rincones de la Tierra. Nada menos, él es dueño de una corporación que hasta el momento administra 31 restaurantes en países como Estados Unidos, Dubai, México y Qatar.

“Hace unas semanas abrimos en Dubai Toro Toro, y había mucha gente esperando a entrar”, contó.

Sandoval nació en Ciudad de México, y él atribuye a su abuela paterna su debilidad por la cocina.

El chef recuerda que cuando era pequeño, los fines de semana toda la familia se reunía en la casa de los abuelos -donde él se crió luego del divorcio de sus padres- y no cesaban de llegar los platillos al centro de la mesa.

Su abuelo también tuvo su aporte. Era banquero y viajaba frecuentemente, por lo que quesos, mantequillas y conservas importadas eran una constante en esa casa.

“Desde pequeño desarrollé un gusto diferente gracias a que tuve la oportunidad de probar otras cosas; mi paladar empezó a evolucionar gracias a mi abuelo, y creo que esa es mi ventaja respecto de otros chefs”, dijo Sandoval, quien tiene 44 años y vive en Newport Beach.

Así que cuando se llegó el momento, el chef dejó de lado sus pretensiones de ser tenista profesional -a pesar de que llegó a participar en circuitos europeos- y le anunció a su familia que ser iría a estudiar cocina a Nueva York.

“Mi papá me dijo, ‘estás loco, ¿cómo que vas a estudiar cocina?’. En ese entonces no solo se veía mal, sino que era considerada una carrera sin prestigio”.

Al graduarse del Culinary Institute of America, Sandoval se estrenó como chef en un restaurante de Acapulco, México. Y de ahí en adelante su profesión no ha visto más que éxitos.

De lunes a viernes, el chef viaja por todo mundo para supervisar sus restaurantes, crear nuevos menús y reunirse con sus colaboradores. La oficinas de su corporación, Richard Sandoval Restaurants, están en Nueva York.

Muy atrás quedaron los tiempos en que cometía novatadas, como cuando lo contrataron para un evento de cinco mil personas, y que por su inexperiencia solo llevó comida para dos mil.

“Fue un desastre. Pero de esos errores son de los que más aprendes”, sostuvo el chef, cuya madre es canadiense.

La especialidad del chef es la comida mexicana, aunque sus comienzos en Nueva York fueron con la cocina francesa.

A partir de 1997, sin embargo, comenzó su aventura con la cocina mexicana moderna. Su primer firma con ese sabor fue Maya en Nueva York, luego vino Tamayo en 2001 en Denver, Colorado.

Desde 2003 es socio del tenor Plácido Domingo, con quien inauguró Pampano, en Manhattan. Este sería el primero de varios locales que tendrían juntos.

Todos sus restaurantes, no obstante, son distintos. En ellos comparten la mesa platillos cuya base es la comida latinoamericana, pero combinados con técnicas y sabores de otras partes del mundo, como es el caso del menú de American Airlines, que mezcla ingredientes mexicanos con asiáticos.

En Santa Monica, el chef administra dos restaurantes, La Sandía y Zengo. Y en sus planes están muchos proyectos más.