Los latinos crecen en las islas
El alza poblacional aún no implica satisfacción de las necesidades propias de los hispanos en Hawaii
Lauren Montez-Hernández llegó de California a Hawaii. Trabaja para la congresista Mazie K. Hirono. Crédito: Antonieta Cádiz
HONOLULU, Hawaii – Hace tan sólo un año, Lauren Montez-Hernández se mudó a Hawaii, aunque nunca se habría imaginado que su trabajo la llevaría a esta zona. A sus cortos 21 años quiere quedarse algunos años en Honolulu. Su sueño no es único. Al menos así lo demuestran las cifras del Censo 2010, que registraron a 120,842 hispanos en el estado. Un aumento de 37.8% durante la última década.
Con su esposo en la Marina y ella con un trabajo en la oficina de la congresista Mazie K. Hirono, la vida en la isla parece prometedora. “No esperaba encontrar tantos latinos y estoy contenta de poder hacer algo por ellos. Mis colegas no tenían idea de la cantidad de hispanos que hay. En especial por el color de la piel hace que ellos se mimeticen”, dice.
Actualmente esta joven, nacida en California, revisa y asiste en casos sobre diferentes áreas, como empleo, recortes presupuestarios, seguro médico e inmigración, entre otros. Todavía la mayor parte de su trabajo está enfocada en la comunidad filipina, pero espera que eso cambie en el futuro.
Líderes locales también quieren cambios y no es para menos. Los hispanos representan ahora un 8.9% de la población total de Hawaii, que cuenta actualmente con 1,360,301 habitantes. Un cambio considerable, a pesar de que grupos como los asiáticos continúan siendo mayoría con 513,294 personas.
Entre los latinos, los puertorriqueños dominan las estadísticas con 44,116 individuos. Le siguen los mexicanos con 35,415 y los cubanos con 1,544.
Los aumentos en el número de hispanos resultan de una mezcla curiosa entre los descendientes de grupos que tienen una presencia histórica en las islas, como es el caso de los boricuas, además de sangre nueva que llega del continente.
“Estamos en todas partes”, dice Marie Villa, quien trabajó para la Oficina del Censo incentivando a los latinos a participar. “En Kona se enfocan más en agricultura, en Maui en Construcción y en Honolulu en servicios”.
“Creo que los latinos vienen porque, por un lado, existe la sensación de que están en su pueblo y por otro tienen las ventajas de vivir en un país como este. Acá nos vemos como todos los demás”, explica.
Pero cuando se habla de la integración de los latinos en las islas y su influencia a nivel local, el vaso parece medio vacío. Líderes como Villa y su esposo, José Villa, sienten que todavía la base de la comunidad no es suficientemente sólida.
“Acá hace falta de todo. Tenemos a la gente pero no tenemos servicios. Por ejemplo, no hay televisión en español. Hemos estado peleando 12 años con la compañía de cable para que nos ponga Univisión. Todavía estamos en la lucha”, asegura José Villa.
Otra de las necesidades más evidentes son documentos gubernamentales traducidos al español. Mientras idiomas como el vietnamita o el filipino se ilustran con facilidad en Hawaii, el español parece ajeno.
Líderes locales atribuyen esta realidad a la falta de más influencia política de los hispanos, algo que esperan cambie con rapidez. Sin embargo, el único representante estatal con ascendencia hispana (puertorriqueña), Donovan Dela Cruz, tiene una opinión diferente.
“Mi misión es que Hawaii sea más competitivo globalmente. Generar más empleos. Que la gente joven pueda tener trabajos. Estamos en la mitad entre Estados Unidos y Asia. Deberíamos ser las Naciones Unidas del Pacífico”, dice.
“Hawaii es muy diferente. Los mismos desafíos que tienen los latinos son los que tienen los vietnamitas, filipinos, etc. Por nuestro pasado somos una mezcla de minorías y por lo tanto somos sensibles a las necesidades de todas ellas. Yo no lo veo como un tema de ellos o nosotros”, explica
“No creo que tengan poca influencia a nivel político. Quizás no tienen todo lo que necesitan y eso es algo en lo que tendremos que trabajar, pero creo que existe una fundación”, agrega.
Líderes como José Villa mantienen las esperanzas. Las nuevas cifras del Censo han llevado a que figuras políticas muestren más interés por vincularse con la comunidad hispana en las islas. A nivel de prensa local han tenido más presencia e incluso lograron organizar una protesta a la salida del Consejo de la ciudad.
“Lo que nunca hemos tenido es influencia política. No tenemos latinos en la legislatura estatal. ¿Por qué? Porque no tenemos los votos. Entonces cuando no tienes nada debes empezar con la fundación. Pero ahora en 2012 no bastará conque vengan a comer enchiladas con nosotros. ¿Cuánto trabajo nos van a dar? Eso les vamos a preguntar”, resalta.