Banderazo de salida

Ya terminaron las especulaciones en Iowa. La voz de los votantes republicanos eligió a sus preferidos de entre una larga lista de aspirantes para enfrentar al presidente Obama en noviembre. Con esto arranca la carrera.

Esto no quiere decir que el ganador del caucus de ayer tenga amarrada la candidatura presidencial republicana, ni mucho menos. El ex gobernador de Arkansas, Mike Huckabee, ganó en Iowa en 2008 pero perdió la candidatura a manos del senador John McCain, aunque George W. Bush también lo ganó en 2000 y éste sí llegó a la Casa Blanca.Iowa es un estado peculiar que no representa ni demográfica ni económicamente al resto del país. Su electorado está en los polos ideológicos, lo que quiere decir que los demócratas suelen ser más liberales que los del resto del país y los republicanos más conservadores y con una gran influencia cristiana.

Esto ha hecho que el debate entre los precandidatos republicanos se volcara hacia un conservadurismo extremo donde los temas centrales del empleo y economía se hayan mezclado en un paquete de promesas firmadas contra el aborto y otros temas del agrado de la derecha religiosa.

Ahora vienen la primarias de New Hampshire, Nevada y Carolina del Sur que irán definiendo si el candidato del corazón del rollo republicano, Mitt Romney, se afianza como favorito o si tiene un rival más conservador apoyado por los simpatizantes del Tea Party.

El Partido Republicano enfrenta este año electoral una encrucijada ideológica interna que se ha manifestado en el Congreso y que deberá resolverse durante la campaña para que su candidato tenga todo el respaldo partidario. Quizás la animosidad hacia Obama no sea suficiente.

Los votantes de Iowa cumplieron con el papel electoral que la tradición política les ha impuesto. Su misión no es filtrar los candidatos, sino bajar la bandera del arranque de las elecciones presidenciales.