Entre Romney y Santorum

Cada uno obtiene 25% con una ligera diferencia, tras los resultados de las asambleas populares en Iowa; Ron Paul llega en tercer lugar

Entre Romney  y Santorum
Ron Paul y su esposa Carol con seguidores en Ankeny, Iowa. El congresista quedó en tercer lugar.
Foto: EFE

DES MOINES, Iowa.- La palabra más escuchada en Iowa en las últimas horas era “indeciso” y las resoluciones de última hora llevaron a los votantes republicanos de Iowa a dividir su preferencia en partes casi iguales entre tres candidatos muy diferentes: Mitt Romney, Rick Santorum y Ron Paul.

Al final, Santorum y Romney tomaron, al cierre de esta edición y con el 99% del conteo, los dos primeros lugares con 25% cada uno y con pocos votos de diferencia; Paul quedó en un cercano tercero con el 21%. Pero la noticia de la noche era que el resultado había sido uno de los más cerrados en la historia reciente de estas asambleas.

“Creo que la noticia más importante aquí es que los dos primeros lugares representan los polos opuestos en el espectro ideológico de los republicanos, y si añadimos a Paul en el lado libertario, vemos lo heterogéneo del voto en Iowa, pero también las divisiones dentro del Partido Republicano”, dijo Costas Panagopoulos, profesor de ciencias políticas de Fordham University en Nueva York. “Ahora la pregunta es si esas diversas facciones pueden unirse en torno a un candidato y ganarle a Barack Obama”.

Otra historia se escribía en los últimos lugares del grupo de precandidatos republicanos: Michelle Bachman, la congresista de Minnesota, preferida por el Tea Party, que en un momento parecía tener la clave de estas elecciones en sus manos, fracasó estrepitosamente tras recorrer Iowa, su estado natal, de arriba abajo: apenas recibió el 5% del voto.

“No soy una política, vi lo que el gobierno le hacía a nuestros hijos y decidí levantarme, para darles una opción de mejor futuro, recuperar nuestra libertad de un gobierno que parece querer quitarnos esa libertad cada vez más”, dijo Bachmann, quien avisó que irá a New Hampshire a pesar de haber llegado virtualmente de última entre quienes hicieron campaña en un estado que parecía hecho a su medida.

Newt Gingrich, quien hasta hace poco parecía el favorito de la contienda, llegó en cuarto lugar y lo celebró como un triunfo. Desde el podio de estadista republicano en el que suele colocarse, elogió a Rick Santorum y atacó con fiereza tanto a Romney como a Paul. Ambos hicieron mucha campaña de ataque contra Gingrich en las últimas semanas.

“Las ideas de política exterior de Paul son peligrosas para la supervivencia de los Estados Unidos”, dijo Gingrich tras el cierre de las asambleas anoche. De Romney dijo que en el período que fue gobernador en Massachusetts “no demostró ningúna capacidad de cambiar nada”.

Gingrich aún está seguro de pelear en Carolina del Sur, donde estaba adelante en las encuestas, ya que él es oriundo de otro estado del sur: Georgia. Las primarias de Carolina del Sur son el 21 de enero.

En cierta forma, la votación de ayer aclaró algunas cosas -principalmente para quienes tienen pocas posibilidades- y dejó otras en el aire: ¿podrá Santorum seguir ganando o se convertirá en otro Mike Huckabee, el evangélico que ganó Iowa en 2008 y no ganó ningún otro estado? ¿El resultado de ayer es buena o señal de gran debilidad para Romney, quien está llevando a cabo su segunda multimillonaria campaña por la presidencia de Estados Unidos?

Y la más importante: ¿pueden los republicanos unirse con entusiasmo en torno a un candidato que compita en noviembre contra Obama?

Panagopoulos indicó anoche que Santorum, a pesar de su triunfo en Iowa, tiene posibilidades muy limitadas. “No tiene la infraestructura, la experiencia, el dinero ni el apoyo para llevar una campaña nacional. Pero más importante, aunque lograra el dinero, no tiene el perfil para ser competitivo contra los demócratas”.

Para la analista Sherry Bebitch Jeffe, de la Univesidad del Sur de California (USC), Romney debe ganar con contundencia en New Hampshire, donde hasta ayer estaba adelante en las encuestas con buena ventaja.

“Yo no descontaría lo que puede hacer Santorum, y tampoco Gingrich”, dijo Jeffe. “Si Gingrich gana Carolina del Sur, entonces todo dependerá de Florida, en cuyo caso quién sabe lo que puede ocurrir”.

El gobernador de Texas, Rick Perry, indicó anoche que tendrá que “reconsiderar la continuación de la campaña”. Su resultado fue pobre, con 10% del voto.

En resumen, el resultado de Iowa, que generalmente no decide la nominación -solo uno de cada dos triunfadores en la primaria republicana han llegado a la presidencia- no aclara mucho las cosas para los republicanos que aparecen profundamente divididos entre las diversas opciones internas de candidatos para la presidencia.

El martes 10 de enero son las elecciones en New Hampshire, las primeras de estilo tradicional -no asambleas, sino de urna- y donde votan también muchos independientes que pueden agregar un elemento más de azar en esta elección.