Subidas y bajadas del transporte en CA

El esperado Tren Bala resultó ser demasiado costoso y no es viable

Subidas y bajadas del transporte en CA
Aunque menores, los últimos baches han sido la sincronización de los trenes con los de la Línea Azul (que llega a Long Beach) en la intersección del bulevar Washington y la calle Flower.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinion

El 2012 inició como una montaña rusa para los proyectos de transporte de California.

Unos se preparan para empezar a mover a miles de angelinos o ya recibieron una acelerada aprobación a su construcción por parte del gobierno federal; al tiempo que otros luchan contra la falta de fondos públicos, costos excesivos y líos judiciales.

Esto, mientras legisladores estatales proponen extender la Medida R, de 30 a por lo menos 40 años, para incrementar la plataforma de préstamos con base en los ingresos anticipados por los impuestos a las ventas, algo que permitiría agilizar la construcción de más proyectos.

Si la iniciativa, presentada por el asambleísta de Los Ángeles Mike Feuer, recibe el aval de los votantes en noviembre, a la par de la elección presidencial, los residentes de este condado seguirían pagando una de las tazas de impuestos más altas de California, que actualmente es de 9.75%.

Al Tren Bala le ha tocado comenzar el año con el pie izquierdo. Sólo días después de revelarse que los responsables de la obra gastaron 12.5 millones de dólares en relaciones públicas, un grupo de expertos concluyó que la ruta, cuyo costo calculado en un principio era de casi $100,000 millones (ahora se estima que ha duplicado ese precio), no es viable.

“Avanzar sin fuentes adecuadas de financiamiento, sin un modelo de negocio definido, sin una estrategia para maximizar la utilidad independiente y el valor para el estado, y sin un adecuado manejo de recursos, representa un inmenso riesgo financiero”, cita el grupo de revisión.

El Tren Bala, que promete unir al sur y al norte de California con sus rieles y velocidad, recibió un fondo de 10,000 millones de dólares en 2008 por el electorado, pero las estimaciones del costo han ido aumentado. Aunque el gobierno federal ha destinado 3,500 millones, el resto sigue en vilo, lo cual fue una de las principales preocupaciones expresadas en el análisis.

La Autoridad del Tren de Alta Velocidad de California asegura que algunas conclusiones no tienen fundamento, al tiempo que el reporte en su conjunto carece de apreciación sobre cómo se han construído proyectos similares alrededor del mundo. “Las recomendaciones de este comité [de expertos] simplemente no reflejan el mundo real”, comentó su director ejecutivo Roelof van Ark.

Por su parte, la extensión hacia el norte del Valle de San Gabriel de la Línea Dorada del metro ha iniciado la defensa judicial de su reporte suplementario de impacto ambiental, luego que un tribunal consideró que una de los sitios propuestos para una estación en Irwindale no era factible debido a su ubicación. La construcción de la ruta, sin embargo, no se ha detenido.

Algo distinto ocurre en la Línea Crenshaw/LAX, que viajará de las líneas Expo (cuya apertura se ha programado para este invierno) a la Verde (que va de Norwalk a Redondo Beach). Y es que la Administración Federal de Transporte (FTA) aprobó en tiempo récord su estudio ambiental.

“Con eso se procede a la compra de propiedades, vagones y con la recepción de propuestas de constructores”, explicó José Ubaldo, vocero de la Agencia Metropolitana de Transporte (Metro).

La Línea Expo, cuyas 18 estaciones conectarán al centro de Los Ángeles con la ciudad de Culver City, podría iniciar operaciones en febrero o marzo, transportando a unos 64,000 pasajeros cada día.

Aunque menores, los últimos baches de la obra han sido la sincronización de sus trenes con los de la Línea Azul (que llega a Long Beach) en la intersección del bulevar Washington y la calle Flower, y el definir si su paso subterráneo es un “túnel” o una “zanja”.

Aunque Metro ya ha construído un sistema de ventilación en su interior, un requerimiento de la FTA para los túneles, no para las zanjas, la agencia espera que en unos días la definición sea establecida por la Comisión de Empresas de Servicio Público de California (CPUC).