Evangélicos incentivan a jóvenes a votar

Algunos representantes de la Oficina del Supervisor de Elecciones estuvieron registrando votantes en la Iglesia El Calvario

Evangélicos incentivan a jóvenes a votar
El joven indocumentado brasileño Lucas Da Silva lloró cuando se enteró que no era ciudadano.
Foto: Iza Montalvo / La Prensa

ORLANDO-La historia del joven indocumentado brasileño Lucas Da Silva arrancó aplausos y sollozos de unas 200 personas que se congrearon el martes en una de las iglesias crisitianas más influyentes del centro de la Florida.

El mitin daba inicio a la campaña nacional “Nuestro Futuro”, que busca incentivar a los jóvenes evangélicos a que levanten su voz en las urnas en masas. En E.U., conviven unos 10 millones de latinos evangélicos, según la Coalición Evangélica Nacional Latina, (NALEC).

Da Silva es el rostro de millones de inmigrantes indocumentados que esperan por una reforma migratoria y la aprobación del Dream Act, uno de los temas que componen la iniciativa que visitará las ciudades de Nueva York, Ohio, Arizona, entre otras, en los próximos meses. Orlando se convirtió en la primera parada de esta gira.

“No tenemos una agenda política, pero sí una agenda del reino de Dios que trasciende todo partido político”, dijo Gabriel Salguero, presidente de la NALEC, con sede en Nueva York. “La inmigración no es un asunto latino, es un asunto americano; no es un asunto político, es un asunto moral”.

Pastores de distintas congregaciones, líderes políticos republicanos y demócratas, son parte de dicha alianza, la cual busca crear conciencia sobre los problemas que entienden son de mayor relevancia para la comunidad latina, como la inmigración, la educación y la pobreza.

Algunos representantes de la Oficina del Supervisor de Elecciones estuvieron registrando votantes en la Iglesia El Calvario, en Orlando, mientras transcurría la actividad a la que además asistieron portavoces de la oficina del senador federal Marco Rubio; el comisionado por el Distrito 2 de Osceola, John Quiñones; el antiguo alcalde del condado Orange, Richard Crotty; y el vice-alcalde de Kissimmee, Art Otero.

De 23 años y residente de Orlando, Da Silva relató como ha sido su vida desde el día que al cumplir sus 15 años de edad le pidió a sus padres que lo llevaran a sacar su permiso de conducir.

“Recuerdo que me tiré a la cama y lloré y lloré sin parar”, expresó Silva, ahogado en emoción y lágrimas. “Allí fue que me enteré de que no era un ciudadano americano, como mis amigos. Yo me sentía americano, pero mis padres me dijeron que no podrían llevarme”.

El joven llegó a los E.U. cuando apenas tenía un año de nacido a la ciudad de Nueva York. Narró sentir un profundo sentimiento y llamado patriótico y de deber cuando ocurrió el ataque terrorista del 11-S.

Hace algunos años, su padre, quien sustentaba el hogar limpiando piscinas, fue detenido mientras conducía ,y a consecuencia, deportado a Río de Janeiro.