¡Todo en un plato!

Arropa el organismo con cálidas y aromáticas preparaciones que integren en un solo plato diferentes grupos de alimentos: verduras, leguminosas, carnes y sopas.

¡Todo en un plato!
Estofado de vegetales
Foto: Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- Arropa el organismo con cálidas y aromáticas preparaciones que integren en un solo plato diferentes grupos de alimentos: verduras, leguminosas, carnes y sopas.

Se trata de los estofados, técnica culinaria donde se cuecen todos los ingredientes al mismo tiempo y en la misma olla, indica Mima Victoria de González, chef de catering.

Para ello se puede utilizar la olla de lento cocimiento o slow cooker, que se deja en funcionamiento toda la noche, teniendo listo el platillo para servir a la mañana siguiente.

También es posible echar mano de una olla gruesa con tapa hermética para cocinar sobre la estufa o al horno.

“El estofado viene de la palabra americana stewed y, precisamente, es una técnica donde todos los ingredientes se ponen en una sola olla a fuego bajo y por largo tiempo.

“Por lo general, son platillos muy completos y pesados también, o lo que llamamos comida de confort.

Sin embargo, con todo y que decimos que son ‘pesados’, hay la creencia de que es un platillo muy engordador o lleno de calorías, cuando no tiene que ser así”.

La chef agrega que estos platillos calientitos son los más adecuados para los meses de frío.

“Creo que son muy completos, que no necesitas servir nada más, si acaso acompañarlos con un poco de pan o tortillas de maíz o harina”.

6 porciones

Tiempo de elaboración: 50 minutos

Grado de dificultad: medio

2 cucharadas de mantequilla

1/2 kilo de hongos creminis cortados en cuartos

200 gramos de cebollitas de rabo chicas

200 gramos de tocino picado grueso

Sal y pimienta molida (en cantidad al gusto)

12 muslos de pollo sin piel ni hueso

1 cebolla finamente picada

2 dientes de ajo sin piel picados

1/4 taza de harina (más 1 cucharada, si es necesario)

1 cucharada de hojas de tomillo fresco

2 hojas de laurel secas

1 1/2 tazas de vino tinto

1/2 litro de caldo de pollo (de alguno que ya se tenga preparado)

1/4 taza de perejil picado

Preparación:

Derretir la mantequilla en una olla gruesa para saltear los hongos hasta que suelten su jugo y comiencen a caramelizar, aproximadamente de 5 a 6 minutos.

Pasar a un tazón y mantener a un lado.

En la misma sartén saltear las cebollitas, agregando un poco más de mantequilla, si es necesario, para dorarlas muy bien.

Pasar al tazón con los hongos.

Agregar a la sartén el tocino y dorar. Sacar y pasar a un plato con papel absorbente de cocina, dejando la grasa en el recipiente donde se cocinó.

Aparte, salpimentar los muslos de pollo y freírlos muy bien en la sartén anterior (si es necesario, saltear en dos partes); reservar en un plato.

Incorporar a la misma sartén la cebolla y el ajo, para dorar hasta que la cebolla esté suave y transparente. Integrar la harina y dorarla muy bien meneando con una cuchara de madera.

Añadir el tomillo, el laurel, el vino y el consomé o caldo y llevar al hervor.

Reducir el fuego, tapar y dejar hervir unos 10 minutos más.

Incorporar las piezas de pollo, los hongos y las cebollitas que se reservaron.

Tapar de nuevo y cocer aproximadamente 15 minutos. Si la salsa está muy espesa, verter un poco más de consomé, pero si está muy líquida, destapar la olla y hervir hasta que espese un poco.

Al final, servir y decorar con el perejil.

Nota de cocina: los ingredientes para elaborar esta receta también se pueden colocar en crudo en una olla de lento cocimiento, a temperatura media, dejando cocinar toda una noche.