La reforma pendiente

Balance y perspectivas de la inmigración en los Estados Unidos

El fin de semana pasado, poco más de 40 personas se congregaron frente a una iglesia católica en Santa Fe, Nuevo México, preocupados por una iniciativa de sus autoridades: no emitir más licencias de conducir a las personas sin documentos.

La gobernadora republicana Susana Martínez, de origen mexicano, nacida y criada en El Paso, Texas, asegura que este proyecto trata de impedir que criminales consigan una identidad en Estados Unidos. Pero los activistas y la comunidad inmigrante entiende la medida de otro modo.

“Es una cuestión de poder”, le dijo Alma Castro, del grupo de defensa de los derechos de los inmigrantes Somos un Pueblo Unido, al diario Santa Fe New Mexican. “Están usando la inmigración como un tema clave para ganar poder político”.

Nuevo México forma parte del reducido grupo de estados que otorgan permisos de conducir a personas sin documentos. Para los activistas y defensores de derechos civiles, se trata de una cuestión de justicia social, pero los conservadores ven en esto una incitación a la inmigración ilegal. Y el debate no parece llegar a un punto de acuerdo.

De cara a las elecciones presidenciales de noviembre, la población hispana vuelve a ganar importancia electoral para los dos grandes partidos de Estados Unidos y las decisiones sobre las cuestiones migratorias podrían significar valiosos votos. Pero aunque el panorama parece sombrío, defensores de los derechos de inmigrantes aseguran que el 2012 podría traer buenas noticias.

Con la discusión de la reforma migratoria estancada en el Congreso, 2011 cerró sin avances y con la introducción en varios estados de proyectos de ley que tuvieron como modelo la Ley Arizona., que criminaliza la inmigración indocumentada. Aunque como destaca el Consejo Nacional de La Raza, “la mayoría de esas iniciativas fueron rechazadas”.

Además, “más de la mitad de los 25 estados que rechazaron estos proyectos de ley son controlados por los republicanos. Y los pocos estados que aprobaron estas medidas están enfrentando los mismos problemas legales, económicos y de derechos civiles que tiene Arizona”, destacó Elena Lacayo, coordinadora del Proyecto de Política Migratoria del CNLR.Más: ElMensajero.com

Según Lacayo, la aprobación de la ley SB1070 en 2010 ha significado para Arizona la pérdida de 750 millones de dólares. “Solamente en la agricultura, el estado ha perdido 300 millones de dólares por la falta de mano de obra campesina”. Ante el temor de ser deportados, muchas familias prefirieron irse, mientras que otras “deciden incluso no mandar a sus niños a la escuela”, explica.

El Consejo Nacional de La Raza dice que son cinco los estados que aprobaron leyes similares a la de Arizona: Utah, Georgia, Indiana, Alabama y Carolina del Sur.

Buenas perspectivas

Con todo, muchos estados han comenzado a trabajar en leyes concentradas en la expansión de oportunidades para los inmigrantes y varios legisladores estatales parecen interesados en lograr la aprobación de leyes más positivas para los inmigrantes.

“Los legisladores están cada vez más comprometidos a buscar soluciones al problema migratorio que incluyan el crecimiento económico, en un momento en que los presupuestos estatales necesitan de toda la ayuda que puedan conseguir”, dice Suman Raghunathan.

Raghunatan es ejecutiva en la Red de Estados Progresivos (Progressive States Network), una organización a nivel nacional que ofrece apoyo a los representantes estatales para introducir medidas que favorezcan una reforma migratoria positiva.

“Hay mucho interés en temas claves”, explica la activista. “Hay interés en rechazar la medida e-Verify (que requiere la verificación electrónica de los documentos de los trabajadores); un interés renovado en la seguridad en centros de trabajo; en acabar con la clasificación racial por parte de los policías y en la educación de los jóvenes sin documentos”, señala.

El senador demócrata por Colorado, Michael Johnston, tiene la misma opinión, al menos en lo que respecta a su estado. “El futuro de Colorado depende de ideas avanzadas sobre la inmigración, en unas que se enfoquen en alentar a los jóvenes talentos y dar buen uso a nuestro dinero, antes que destruir las familias inmigrantes”.