Abuso silencioso

Pocas personas reportan que sus parejas las controlan financieramente

Abuso silencioso
El abuso financiero tiene igual incidencia que el maltrato físico, dicen los expertos.
Foto: Archivo / La Opinión

Por falta de evidencia física, poco se habla del maltrato financiero, que afecta en todos los niveles y cuyas principales víctimas son las mujeres.

“A pesar de que la violencia doméstica afecta a una de cada cuatro mujeres durante su existencia, más de un tercio de las personas en Estados Unidos nunca han conversado sobre este problema [del abuso financiero] con familiares o amigos”, explicó Patricia Garza, directora de la Fundación Allstate, organización que desde octubre formó una alianza con YWCA para conducir una campaña de concienciación sobre ese mal social.

Con la campaña Purple Purse (Bolso morado), las dos instituciones sin ánimos de lucro buscan alentar a las mujeres que son víctimas de la violencia doméstica -particularmente de la financiera- a romper el silencio sobre su situación y buscar ayuda.

“Cuando se habla de violencia doméstica siempre se hace referencia al abuso sexual, físico, verbal o emocional”, explicó Garza. “Poco se habla de que el abuso puede ser también de índole financiero”.

Esta clase de abuso -que tiene igual incidencia que el maltrato físico- se presenta cuando el hombre toma las riendas del dinero para aislar y controlar a su pareja.

Entre las señales del abuso financiero están la restricción y negación de dinero, así como ocultar información bancaria y hacer mal uso de la identidad de la víctima. Esta última acción daña con frecuencia el historial crediticio de la mujer.

“Al igual que el abuso físico, el maltrato financiero se presenta más que todo en las mujeres”, denotó Garza. “Se sabe que el 85% de las víctimas de este tipo de maltrato son mujeres y el 15% hombres”.

Jenisse, quien prefiere no dar su apellido, es víctima del maltrato financiero y físico.

“Sin darme cuenta me vi envuelta en una relación de la violencia doméstica con el padre de mi primer hijo”, cuenta con voz temblorosa esta madre de tres hijos varones de edades entre los seis y los 13 años. “La agresión financiera se daba hasta cuando gastaba menos de dos dólares en una hamburguesa para mi hijo… y la discusión por el gasto siempre terminaba con golpes y pelea”.

El abuso financiero se da por igual en hogares donde solo el hombre trabaja o en los que únicamente la mujer aporta al presupuesto familiar.

“En los hogares donde las dos partes trabajan el abusador toma el dinero que devenga su esposa o compañera y solo le asigna 20 o 50 dólares para gastos personales y no comparte con ella información sobre gastos y cuentas bancarias”, explicó Garza.

Como parte de la campaña se creó la página PurplePurse.com, en la que tanto en inglés como en español se ofrece información sobre la violencia doméstica -incluyendo el maltrato financiero-, así como los pasos a seguir para dejar una relación abusiva.

Según las indicaciones del portal cibernético, lo primero que hay que hacer es buscar la seguridad personal y familiar y establecer un plan de estrategias para lograr la independencia económica.

La Línea Nacional de Violencia Doméstica, (800) 799-7233, dispone de consejeras que ofrecen información sobre refugios y ayudan a las víctimas a crear sus estrategias de sobrevivencia y de seguridad financiera.