Focos halógenos: Luz que ahorra

Focos halógenos, de venta obligada en dos años
Focos halógenos: Luz que ahorra
Los focos CFL serán los únicos disponibles en el país en 2014 porque ahorran energía.
Foto: Archivo / La Opinión

Si le parece injusto pagar más de cinco dólares por un foco, bombilla o lámpara fluorescente, le interesará saber que una lámpara incandescente de 100 vatios comparada con una flourescente (CFL) de similar luminosidad, podría ahorrarle hasta 100 dólares o más de electricidad en su vida útil, ya que esta última solo consume alrededor de 23 vatios, de acuerdo con un estudio realizado y publicado por la revista Consumer Reports en su edición que saldrá al público en febrero.

Un foco halógeno durante su vida útil llega a darle un ahorro de tres a ocho dólares, comparado con uno incandescente según la publicación.

En muchos hogares, sobretodo en propiedades en renta, todavía utilizan las bombillas incandescentes, principalmente porque su costo es mucho más bajo que las CFL.

Pero otra fuerte razón es porque las incandescentes tienen un efecto más luminoso.

“Nuestra última prueba revela que al reemplazar un foco incandescente de 100 vatios por un fluorescente, usted sacrificará más brillo para ahorrar más dinero”, señala el citado reporte.

Las CFL, a pesar de que su luz es opaca y amarillenta, tiene varias ventajas. Su vida útil es mayor y consume menos energía eléctrica para producir la misma iluminación.

Sin embargo, en unos años, usted no tendrá más opción que comprar los focos CFL, al menos en este país.

Los incandescentes pasarán a la historia.

El 90% de la energía que consume un foco de rosca de 100 vatios, la desperdicia en calor y no en producir luz. Su vida útil es de al rededor de mil horas.

La publicación cita que la Ley de Seguridad y Energía Independiente aprobada en 2007, requiere que para 2014 la mayoría de los focos de rosca utilicen menos del 27% de energía.

Y menciona que algunos CFL, y los de tipo LED y focos halógenos cumplen con ya con ese requisito.

Sin embargo los focos incandescentes estándar no lo están. Por esa razón desde el uno de enero, este tipo de focos de 100 vatios ya no son fabricados ni pueden ser importados. Los que están ahora en el mercado se podrán vender hasta agotar las existencias.

Las bombillas incandescentes de 75 vatios deberán salir del mercado en 2013 y un año después las de 60 y 40 vatios.

Aunque los fabricantes de focos se han esmerado en mejorar las lámparas CFL, todavía hay quienes se resisten a ellas.

Algunas de las razones por el que, en un principio, no se adquirían los focos, además de su costo y su iluminación, era su feo diseño grande y de rosca. “Eran horribles y no había mucho de dónde escoger”, dice Araceli Roldán, residente de Long Beach. “Colocar un foco de esos en una lámpara de mesa era imposible porque no estaban adaptados al tamaño de las pantallas, ni de otro tipo de lámparas”.

Pero eso es cosa del pasado. En las tiendas existen ya una gran variedad de opciones en tamaños y diseños.

Si decide cambiar los focos de su casa, haga una lista de la cantidad que necesita y los lugares donde los va a colocar para que tome en cuenta los vatios en que deberá comprarlos. Por ejemplo, en lugares como la recámara lo recomendable es uno de 60 o 75 vatios.

Los abanicos de techo no deben llevar focos con una carga mayor de 60 vatios para una sola lámpara o de 120 vatios para tres. Los focos fluorescentes, sin embargo, no son recomendables en lámparas con sensores de movimiento porque reducen la vida útil.

Tampoco están diseñados para ser usados con reguladores de voltajes, porque solo funcionan con uno, ni para sistemas que encienden cuando empieza a oscurecer.

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