Bien dormido …¡y en forma!

Bien dormido …¡y en forma!
Foto: iStock

Cuando la princesa despertó del sueño profundo de 100 años, según el cuento de hadas de “La Bella Durmiente”, su cuerpo seguía reluciente y en buena figura.

Aunque es una historia de fantasía, la realidad es que un buen descanso sí ayuda a lucir físicamente saludable y a bajar de peso.

Durante el sueño, aseguran especialistas, el cuerpo se somete a procesos hormonales que se desequilibran si la persona duerme mal.

Además, el cansancio por una desvelada, provoca ansiedad en el organismo que puede ser saciada con comida, convirtiéndose en un círculo vicioso ideal para la obesidad.

Horas de sueño

Cuando no se tiene un sueño de calidad, la hormona llamada grelina, encargada de estimular el apetito en el organismo, se produce en mayor cantidad, explica el neurólogo Francisco Guerrero.

“Se demostró en estudios que cuando una persona tiene una mala calidad de sueño se incrementa la cantidad de hormona grelina, estimulante del apetito, y esto hace que las personas estén en búsqueda de más alimento”, dice el también director de la Clínica del Dormir.

En contraparte, la leptina es la hormona que inhibe el apetito. Ambas influyen en la cantidad de alimento que se consume.

“Con un sueño de mala calidad, al día siguiente la persona tiene más grelina que leptina, se desbalancean ambas hormonas”, explica Guerrero.

Pero además de las cuestiones hormonales, agrega el especialista, el no dormir bien aumenta la conducta de impulso a causa del cansancio, traducido en ansiedad por comer.

“Quien duerme menos está buscando despertarse en el día, y eso lo hace más irritable, más ansioso, más impulsivo, lo que se traduce en comer”, asegura.

Y en esa búsqueda de energía se apetecen los alimentos ricos en carbohidratos y azúcar, como los chocolates y los dulces.

“Es un círculo vicioso, porque al tener sobrepeso luego aparece la apnea del sueño y los ronquidos, que no te dejan dormir bien”, expresa el neurólogo.

Lo adecuado en un adulto es dormir entre siete y ocho horas diarias. Lo ideal para un adolescente es que duerma nueve horas, mientras que un niño en edad escolar debe descansar de 10 a 11 horas; un preescolar 13 horas, y un bebÈ hasta 17 horas diarias.

Combinación correcta

Una investigación de la Universidad de Michigan reveló que dormir una hora extra en la noche puede hacer bajar a una persona hasta poco más de 7 kilos en un año.

Y es que cuando el sueño sustituye a las horas de ocio e inactivas, así como aquel “antojito” nocturno, se pueden reducir las calorÌas en un 6 por ciento, revela el estudio.

Pero para que esto suceda, también es necesario tener hábitos alimenticios saludables, asegura la neuróloga Bertha Chávez.

“Sí se puede bajar de peso, pero llevando también una dieta balanceada, no solamente por dormir las 20 horas y comiendo lo que sea”, aclara.

“Si tú duermes las horas suficientes, aunado a una buena alimentación, la posibilidad de que aumentes de peso es poca. Al dormir la cantidad de horas necesarias tienes mejor calidad de vida y estás más sano, pero también te puedes mantener en línea y con buena salud”.

La terapeuta nutricional Liliana Guerra asegura que una persona que no duerme lo suficiente tiene más dificultad para lograr una dieta exitosa.

“Una de las cosas que yo les indico a mis pacientes, además de una buena alimentación para que puedan bajar de peso, es que hagan ejercicio todos los días y que duerman lo suficiente”.

Antes de dormir no es recomendable cenar pesado, sino más bien consumir un poco de fruta, cereal con leche o inclusive un sandwich de jamón y queso, de preferencia dos o tres horas antes de acostarse, explica la nutrióloga.

“El periodo de digerir es de alrededor de dos horas. Si en ese tiempo estamos acostados puede aparecer el reflujo, y ese es otro riesgo que puede padecer la persona si cena muy tarde”.

Luz y desvelo

Aunque existen muchos programas contra la obesidad que atinadamente fomentan una alimentación balanceada, también hace falta sensibilización hacia el buen dormir, agrega Guerrero.

“Se ha divulgado a través del Gobierno que tenemos un gran problema de obesidad infantil, y se han hecho campañas muy importantes”, señala el neurólogo. “Pero siento que se debería divulgar también el buen dormir en el población en general, no sólo en los niños”.

La cultura de la tecnologÌa, como el internet y la televisión, también hace que se disminuyan las horas de sueño, algo a lo se debería de prestar atención, agrega el especialista.

“Cuando un niño, como cualquier adulto, tiene luz expuesta frente a sus ojos, el cerebro capta esa luz e inmediatamente lo interpreta como un atardecer prolongado”, explica.

“De esa manera, las horas de sueño natural se corren hasta más tarde, convirtiéndose en un serio problema de la juventud actual”.

Si “La Bella Durmiente” durmió 100 años, ¡podrás tú dormir las horas recomendadas de acuerdo con tu edad? Inténtalo.