Cuentas claras conservan matrimonios

Asesora matrimonial ofrece estrategias para las parejas en aprietos económicos
Cuentas claras conservan matrimonios
Una gran estrategia para las parejas que enfrentan problemas financieros es elaborar un plan para hacerle frente al cambio.
Foto: thinkstock

Miami/Vista Magazine — Revisar las cuentas mensuales, hacerse cargo de un gasto inesperado o decidirse a hacer una compra grande puede causar conflicto hasta en los mejores matrimonios.

La Doctora Jacqueline Del Rosario, experta matrimonial quien es también directora ejecutiva de la compañía Recapturing the Vision, ofrece sus consejos para enfrentar aprietos y les advierte a las parejas lo que no deben hacer.

A continuación la experta responde algunas de las preguntas más comunes.

—¿Se dice que el dinero es uno de los temas por el cual las parejas más discuten. Dada su experiencia, ¿es así?

—Los asuntos financieros constituyen más del 30 por ciento de las razones de divorcio. Cuando las cuestiones económicas van mal, estas frecuentemente vienen seguidas de discusiones y resentimientos.

—¿Qué tiene la administración del dinero que hace que las parejas se enojen?

—Con frecuencia, las parejas se culpan mutuamente de las dificultades, con razón y sin ella. Muchas veces, tienen ideas incongruentes sobre el dinero y hábitos opuestos para administrarlo. Puede que uno de los dos sea ahorrador disciplinado mientras que el otro es derrochador que gasta el dinero descontroladamente. Cuando esto ocurre, ponerlos de acuerdo y establecer un protocolo de gastos que les venga bien a ambos puede convertirse en un reto.

—¿Cuáles son los errores que las parejas cometen al comunicarse sobre las finanzas?

—Las conversaciones tienden a intensificarse y llegan a culparse y acusarse en lugar de utilizar esa energía para tratar de establecer un plan que les parezca bien a ambos. Muchas veces, descargamos nuestras frustraciones con los que están más cerca de nosotros, y las frustraciones por cuestiones de dinero no son la excepción.

Aprender a comunicarse debidamente con la pareja es esencial, en especial al tratarse de asuntos financieros. Primero, las parejas tienen que aprender a pelear limpio y con respeto. Pelear limpio significa no insultarse, no humillarse y no utilizar la lengua como arma de destrucción masiva. También significa aprender a contener la ira y las emociones para que no se conviertan en ataques negativos y personales.

Las parejas también deben estar al tanto de las acciones que echan a perder el momento – las cosas que hacen que tu pareja se encierre en sí mismo. También se conocen como las cosas que nos sacan de nuestras casillas; mientras más tiempo tengas con tu pareja, mejor conoces lo que lo saca de sus casillas y lo hace reaccionar de cierta manera. Las acciones que echan a perder el momento no hacen más que intensificar la discordia, así que evita esas acciones y palabras que sabes que hacen que tu pareja se encierre en sí mismo, se sienta atrapado o termine la comunicación. Reconoce tus temores y las cosas que te hacen enojar. Prométanse que nunca utilizarán esas provocaciones intencionalmente para herirse.

Las parejas también deben evitar intromisiones externas. Los asuntos financieros deben permanecer dentro de los límites de la relación, así que esas “charlas con las chicas” y las “conversaciones con los amigos” deben terminar. Solo se debe permitir asesoría profesional de un tercero que sea imparcial, como un asesor financiero.

—Cuando las parejas se encuentran en problemas económicos, ¿cuáles son algunas buenas estrategias para manejar el estrés relacionado con esos asuntos?

—Una gran estrategia es elaborar un plan para hacerle frente al cambio. En algunos casos, esto puede significar reducir o cortar gastos. De cualquier modo, ambas partes tienen que estar de acuerdo con los ajustes, y una vez que eso ocurra, cada uno debe atenerse al plan y abstenerse de engaños. La confianza es esencial cuando una pareja le hace frente a cualquier cosa que le presente un reto a su relación. Seguir el plan sería muy beneficioso para conservar la confianza y la unión conyugal.

—¿Cuáles serían algunos motivos que conllevarían el “fin del trato” o los hábitos financieros que pueden causar que uno de los dos quiera terminar la relación? En su opinión, ¿existe algún motivo válido?

—En cualquier relación, todos tenemos condiciones que “no son negociables”. Estas son las cosas que no soportamos y que, por lo tanto, de ocurrir, pueden terminar la relación. Las condiciones que no son negociables varían de relación a relación, así que hago hincapié en que las parejas hablen de ellas lo más detalladamente y lo antes posible cuando comience la relación. Al hacerlo, las parejas establecen expectativas y límites en la relación, lo cual es muy importante porque una persona no puede cumplir con una expectativa que no conoce.

He notado que muchos problemas, en especial los económicos, se pudieran evitar si la pareja se tomara el tiempo para hablar con objetividad de antemano.

Una vez se hayan establecido, entendido y acordado las condiciones que no son negociables, cualquier comportamiento que se aleje de este pacto es razón válida para que uno de los dos quiera terminar la relación.

Aprender a comunicarse debidamente con la pareja es esencial, en especial al tratarse de asuntos financieros