La crisis golpea fuerte a latinos

Según encuesta, están afectados por la parálisis en el ascenso social
La crisis golpea fuerte a latinos
Los latinos son consumidores que incentivan el desarrollo, manufactura y venta de productos.
Foto: Archivo

WASHINGTON D.C. – El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha convertido la defensa de la clase media en su grito de guerra en la contienda electoral, pero los hispanos sienten que, como grupo, son los más afectados por la parálisis en el ascenso social, según una encuesta nacional divulgada el jueves.

La encuesta del Centro Hispano Pew señaló que el 54 % de los hispanos cree que su grupo ha sido el más perjudicado por el descenso económico de los últimos cuatro años, y sólo el 5 % cree que ha sido el menos afectado.

El 59 % de los encuestados se encuentra desempleado o conoce a alguien que perdió su trabajo, y el 75 % calificó el estado de sus finanzas personales como “pasable” o “pobre”.

Mientras, el 28 % de los que son dueños de casa dijo sentirse “ahogado” con el pago de sus hipotecas, según la encuesta telefónica entre 1,220 hispanos. La encuesta se realizó entre el 9 de noviembre y el 7 de diciembre pasados y tiene un margen de error de 3.6 puntos porcentuales.

La creciente brecha entre ricos y pobres en EE.UU. es producto de la recesión que estalló a finales de 2007 y terminó oficialmente en 2009, pero cuyas secuelas siguen sintiéndose en el país.

La clase media es la que genera la mayor demanda de productos y servicios al consumidor -el consumo es el 70 % del Producto Interno Bruto de EE.UU.-, por lo que su declive afecta la creación de empleos.

Son los consumidores de la clase media los que incentivan el desarrollo, manufactura y venta de productos, pero sus salarios permanecen estancados, y muchos profesionales son testigos de cómo sus esfuerzos no son compensados.

La mayoría de los analistas advierte de que, sin una clase media fuerte, se corre el riesgo de una reducción en las inversiones en la educación e infraestructura y una creciente polarización social entre los más ricos y la clase media.

“Sin duda los latinos han sido noqueados por la recesión, con una alta tasa de desempleo, de ejecuciones hipotecarias y pobreza. El plan del presidente Obama podría ayudar a millones de latinos a acceder al Sueño Americano”, dijo a Efe Melissa Boteach, analista del Centro para el Progreso Estadounidense.

“Su propuesta de centrarse en la educación, creación de empleos y reforma tributaria ayudará a crear una economía que sirve para todos nosotros, no sólo para unos cuantos privilegiados”, aseguró Boteach, cuyo grupo tiene afinidades con el Partido Demócrata.

Los latinos, que conforman el 16 % de la población en EE.UU., han estado a la zaga del resto de los estadounidenses en varios indicadores sociales pero la brecha ha aumentado desde 2005, período que abarca el colapso del sector inmobiliario y la Gran Recesión.

Entre 2005 y 2009, el valor neto medio (bienes menos deuda) de los hogares latinos cayó en un 66 %, en comparación con el 53 % entre los negros y el 16 % entre los blancos, según la encuesta Pew.

Entre los latinos, la tasa de desempleo se ubicó en 11 % el mes pasado, en comparación con el 6.3 % en diciembre de 2007, cuando empezó la Gran Recesión. En ese mismo período, la tasa nacional de desempleo subió del 5 % al 8.5 %.

Entre 2006 y 2010, el nivel de pobreza entre los hispanos subió en cerca de seis puntos porcentuales, más que cualquier otra minoría, del 20.6 % al 26.6 %. En comparación, en ese período, el nivel de pobreza entre los blancos subió del 8.2 % al 9.9 %, según Pew.

El ascenso social es un baremo clave del “Sueño Americano” y, ya antes de la Gran Recesión, las estadísticas demostraban que un tercio de los estadounidenses que crecieron con las comodidades de la clase media, cayeron en el escalafón social al llegar a la vida adulta.

En plena campaña por su reelección, Obama promueve en una gira nacional un plan económico para revitalizar a la clase media, que incluye incentivos fiscales para el fomento del sector manufacturero y la creación de empleos.

La lucha por la supervivencia de la clase media se trasladará pronto a los pasillos del Congreso donde, en aras de la austeridad fiscal, la mayoría de los republicanos aboga por una reducción del gasto público y se opone a una prórroga de los recortes de impuestos a la nómina que vencen a finales de febrero próximo.

Pero un aumento en los recortes fiscales sólo engrosará las filas de familias pobres y bajos recursos en el futuro previsible, advirtió Boteach.