Sin tolerancia a peleas de perros

Fiscalía anuncia condena a pareja que críaba canes de pelea

La Procuraduría de Distrito de Los Ángeles recompensó al denunciante anónimo que condujo al arresto de una pareja que organizaba peleas de perros en el Valle del Antílope.

Lo hizo horas antes de que uno de éstos iniciara su sentencia en prisión, para remarcar que en este condado no se tolera la crueldad contra los animales.

Desde la década de 1990, Jesse e Yvette Jiménez estuvieron inmersos en un negocio ilícito que sostenían con decenas de perros entrenados para matar. En su hogar se encontraron 11 canes adultos de raza pitbull, todos con cicatrices o heridas recientes, y tres cachorros. También había droga.

Durante el juicio ambos aceptaron los cargos por preparar peleas de perros, y por crueldad y negligencia contra los animales. El 30 de noviembre Jesse Jiménez, de 44 años, fue condenado a 365 días de prisión. Se prevé que hoy se entregue a la justicia para comenzar su sentencia.

Su esposa, de 42 años, recibió una condena de tres años bajo libertad condicional y se le exigió tomar un programa de asesoramiento sobre la crueldad contra los animales.

“A menudo las peleas de animales están asociadas a la subcultura de la violencia, pandillas, drogas, apuestas ilegales, poseción de armas y otros delitos. Esta práctica vil no será tolerada en el condado de Los Ángeles”, expresó ayer el Procurador de Distrito (DA), Steve Cooley.

Desde 2009, la Fiscalía y la Sociedad Humana de Estados Unidos (HSUS) han financiado la línea telefónica (877) 662-3483 para reportar las peleas de perros y ofrecen una recompensa de 5,000 dólares a quienes denuncien ese tipo de entretenimiento.

“Preparar peleas de perros es una actividad criminal que involucra al menos 40,000 personas a nivel organizacional y posiblemente a otras 100,000 personas en las calles”, manifestó Eric L. Sakach, del equipo de Respuesta, Rescate y Crueldad Animal de HSUS.

En los últimos tres años, el organismo ha pagado más de 100 recompensas en todo el país.

Alrededor de 250,000 perros han sido rescatados de arenas de peleas, pero miles murieron por las heridas de los combates, maltrato o incluso baleados.

Un estudio del Departamento de Policía de Chicago expone que 65% de las personas que se involucran en esa actividad tienen antecedentes penales por crímenes violentos.

“No solo trabajando juntos desmantelamos esta sofisticada banda [del Valle del Antílope] que se dedicaba a organizar peleas de perros, sino que se trajo a la pareja involucrada en esta sucia actividad ante la justicia”, celebró Sakach.

Uno de los perros encontrados en la casa de los Jiménez, un pitbull amigable de once meses, ahora nombrado Guinness por su nueva dueña, una residente de Santa Monica, estuvo en la conferencia de prensa donde se entregó simbólicamente un cheque de 5,000 dólares al denunciante.

Ya que era un cachorro cuando se efectuó el hallanamiento de la propiedad, Guinness no participó en ninguna pelea. “Es uno de los perros más dulces que he tenido”, dijo Carrisa Cole, quien lo adoptó conociendo su triste pasado. “Es como un bebé”, añadió.

En 2008, otros tres residentes del Condado de Los Ángeles recibieron condenas de entre tres y cinco años de prisión por ese delito.

“Como muchas de las peleas por lo regular no son reportadas, nuestra esperanza hoy es que casos como éste incrementen la consciencia del público y que más ciudadanos decidan denunciar”, dijo Cooley.