Los latinos de Florida

Los latinos de Florida

La elección primaria republicana toca en Florida por primera vez un estado en que el voto latino es significativo y la señal de ello son los esfuerzos para cambiar un retórica con ribetes antiinmigrantes.

En los tres primeros estados en que se realizaron las elecciones internas el tema migratorio se convirtió en un anzuelo para captar el voto más conservador con posiciones recalcitrantes, en especial, por parte del exgobernador Mitt Romney, quien tiene problemas para ganar el respaldo conservador y de los simpatizantes del Tea Party.

Este énfasis negativo llevado a Florida tiene todo el potencial de ser un arma de doble filo que a larga puede perjudicar, más que beneficiar, al futuro candidato presidencial republicano.

En este sentido es comprensible, y bienvenida, la crítica del exgobernador Jeb Bush a los precandidatos por aislar a los votantes latinos y especialmente el cambio de tono por Marco Rubio. El senador que se ha caracterizado por un lenguaje duro en inmigración, que le ganó en parte el respaldo del Tea Party, hizo un giro de 180 grados en su discurso ante el Hispanic Leadership Network al simpatizar con los estudiantes que están pidiendo el DREAM Act y al hablar de la necesidad de una reforma migratoria.

Florida es un estado en el que los latinos son parte de una demografía cambiante que representa el 11% de los votantes. En los últimos años está disminuyendo el porcentaje del cubanoamericano a medida que crece la comunidad puertorriqueña, lo que presenta un reto para los republicanos. En 2008 el presidente Obama ganó el estado obteniendo una mayoría del voto hispano, revertiendo el apoyo obtenido por George W. Bush en el 2004.

El cambio de tono sobre inmigración en la primaria de Florida es saludable para los republicanos como para los latinos que siempre se benefician cuando los partidos políticos buscan. Habrá que ver si este es un fenómeno de conveniencia electoral a corto plazo, solo para los estados con voto latino relevante, o si es sincero como para disputar con el presidente Obama el respaldo hispano a nivel nacional en las elecciones de noviembre.