Cruzarán por un puente peligroso

Manchester United visita el Stamford Bridge, donde no gana desde el 2002

LONDRES, Inglaterra (EFE).- El Manchester United se presentará en Stamford Bridge, en la vigésima cuarta jornada de la Liga Inglesa, conjurado para superar a un Chelsea en horas bajas y arrebatar el liderato a un Manchester City que tratará de mantener la punta frente al modesto Fulham.

Los “diablos rojos” dieron un golpe sobre la mesa de la Premier League esta semana al empatar a 54 puntos al frente de la clasificación con sus vecinos del City, después de ir a remolque durante semanas en el segundo puesto de la tabla.

A pesar de haber quedado fuera a mitad de temporada de la Liga de Campeones y de la Copa de Inglaterra, y de que su delantero estrella, el inglés Wayne Rooney, ya no se encuentre en el estado de gracia con el que empezó, los de Alex Ferguson no han perdido la concentración en la Premier.

Si bien últimamente no ofrecen un juego brillante, los “diablos rojos” demuestran jornada tras jornada que son uno de los equipos más efectivos del campeonato, algo que tendrán que volver a probar mañana, cuando podrán volver a contar con la ayuda de Rooney y del portugués Luís Nani, ambos recuperados de lesiones que les han mantenido dos semanas apartados del equipo.

Ferguson, que no gana en liga en Stamford Bridge desde 2002, volverá a confiar su portería al joven guardameta español David de Gea.

Los “diablos rojos” se encontrarán en Londres a un Chelsea herido, que en las últimas semanas no ha pasado de arañar empates y victorias por la mínima diferencia y que lucha por no perder la cuarta posición de la tabla que le da derecho a entrar en la Liga de Campeones la próxima temporada.

El marfileño Didier Drogba, la pieza clave del Chelsea del portugués Andre Villas-Boas, se encuentra todavía disputando la Copa de África, por lo que la responsabilidad en el ataque recaerá de nuevo en el español Fernando Torres, que sigue peleado con el gol.

Otra distracción para el Chelsea es el caso del defensa John Terry, inmerso en unas acusaciones de racismo que han causado gran controversia y que al jugador le ha costado la capitanía de la selección inglesa.